
Muro de denuncias:
Guerra sucia:
-Huelga inexistente, o estafa al Estado.
El timo de la «huelga» de jueces y fiscales
Ocuparon todas las portadas. “Huelga de jueces y fiscales”. Robaron el debate general para que sepamos sus exigencias, si les descontaban, contaban o qué el sueldo, desde un falso debate sobre el derecho a la huelga y para quiénes.
Ahora sabemos:
*Tan solo un juez y 28 fiscales secundaron oficialmente la huelga contra el Gobierno y perderán los días de sueldo.
La convocatoria de huelga requiere deberes obligados como la comunicación para la deducción salarial.
El paro convocado por las asociaciones de jueces y fiscales del 1 al 3 de julio ya tiene cifras oficiales de participación. Los organizadores hablaban de que tres de cada cuatro, un 75%, habían secundado el parón, mientras que el Ministerio de Justicia, Presidencia y Relaciones con las Cortes reducía sustancialmente la increíble cifra. Sobre el papel, tan solo un juez y 28 fiscales comunicaron oficialmente a las gerencias territoriales del Ministerio y a la Fiscalía General del Estado, respectivamente, su participación en dicha acción, a más de otro juez que se declaró en servicios mínimos.
Con esta base jurídica, los datos recabados por el Ministerio, el Consejo General del Poder Judicial y la Fiscalía señalan que el paro fue secundado por un juez de un total de 6.259, lo que representa un 0,01% de la plantilla, y 28 fiscales de un total de 3.185, un 0,87%. Además, el número de fiscales que secundaron los tres días convocados se reduce hasta los 19, siendo un único trabajador el que eligió los dos días y ocho los que optaron por una única jornada de protesta.
De El Plural.
Tras la noticia oficial, los jueces y fiscales vuelven a la carga: dicen que revelar los nombres de los participantes en la huelga implicaría dos delitos. Aseguran que no pueden ofrecer esa información que exige el ministerio sin el consentimiento de los involucrados y acusan al CGPJ y a la Fiscalía de darles la espalda. Lo que no aclaran es lo que supone su exigencia: dar por buena, y no descontada del sueldo, su huelga ilegal, al no comunicar oficialmente su participación para el descuento obligado.
Para el/la que no lo entienda:
En tal empresa se declara huelga. Los obreros que participan en ella lo comunican a la empresa con anticipación, que les descontará de su nómina el día de participación y los descuentos que arrastra. O los obreros sin comunicar su decisión, la secundan. La empresa puede optar y opta la mayoría de las veces como en el primer caso, o declarar la huelga ilegal, lo que puede suponer despidos de huelguistas. En todos los casos se les descontarán su participación en el o los días de huelga y constará quién ha participado para los descuentos de sueldo.
Los jueces y fiscales hacen huelga. O eso dicen, pues ya las noticias de horas y horas habían cumplido su papel de explicar sus exigencias. Pero llegan los días, y sólo 30 de ellos -de 9.400- comunican su decisión. Sin embargo, desde el poder que ejercen mienten al decir que el seguimiento fue del 75%, cuando el legal comunicado (ellos que hablan tanto de leyes a cumplir obligadamente) declara el fracaso total de la huelga. Los jueces y fiscales insisten en su éxito. El Ministerio les pide los datos, para descontarles el día o días de huelga. Los jueces y fiscales dicen que aportar los nombres de los huelguistas implicaría dos delitos, y que “es un derecho que se ejerce sin la necesidad de avisar «ni antes ni después» de la protesta” -no dicen la realidad de lo que eso supone en el movimiento obrero, listas negras, despidos, criminalización…-, y que ellos no tienen la responsabilidad de hacer el seguimiento del número de huelguistas. ¿Cómo saben entonces lo del 75% de huelguistas?
Tras la serpiente informativa de verano, volverá su quehacer diario, el que siempre ha ejercido ese cuerpo de privilegiados, esa rémora de injusticia desde 1939.

-Carta abierta a Dana Erlich, nueva embajadora de Israel en España: ni nos representa, ni es bienvenida
Usted se presenta con emoción como nueva jefa de misión diplomática del Estado de Israel en España.
Y permítame que le digamos, con toda la claridad posible, que llega a un país donde cada vez más voces consideran que su Estado no merece embajada, sino un tribunal. Porque lo que usted representa no es la amistad ni el conocimiento mutuo. Lo que usted representa es un régimen que lleva casi dos años perpetrando un genocidio televisado en Gaza, que ha asesinado a decenas de miles de palestinos y palestinas, entre ellas miles de niños y niñas.
Habla usted de nexos que nos unen. ¿Cuáles? ¿El comercio de armas entre España e Israel que sigue sin cortarse? ¿La impunidad diplomática que protege a un gobierno que bombardea hospitales, escuelas y campos de refugiados? ¿La complicidad silenciosa con los crímenes que su Estado perpetra cada día en los territorios ocupados? Porque si esos son los nexos, su misión aquí será recibida con la misma dignidad que merece un emisario del crimen: con denuncia, boicot y rechazo.
Llega usted a un país donde miles de personas han salido a la calle a gritar ‘Free Palestine’, donde municipios han declarado personas non gratas a representantes de su Estado, donde el tejido social exige romper relaciones diplomáticas con quienes utilizan la diplomacia como escudo para el asesinato. Llega usted a un país donde su presencia será señalada, no celebrada.
Y si cree que la bandera que posa tras usted otorga legitimidad, le recordamos que hay banderas manchadas de sangre que no tapan el horror. El símbolo que lleva usted al pecho, el lazo amarillo, no es neutral: es parte de una campaña de propaganda diseñada para fingir humanidad mientras su gobierno bloquea alimentos, agua y medicinas a la población palestina.
Se presenta con ilusión, señora Erlich, pero lo que le espera aquí no es hospitalidad. Es memoria. Memoria de los bombardeos, de las mutilaciones, de los huérfanos. Y una promesa: no permitiremos que su presencia blanquee ni un solo crimen más. Su “desafío diplomático” será enfrentarse a la dignidad de un pueblo que no callará.
No nos une nada. Y hasta que Israel no sea juzgado por sus crímenes, usted y su embajada no serán bienvenidos.
Con desprecio,
Javier F. Ferrero
Spanish Revolution