
Internacional
Estados Unidos de América
Huelga en la sección de defensa de Boeing
Más de 3.200 trabajadores de la rama de defensa de Boeing han iniciado una huelga contra el gigante de la aviación. Esta es la primera huelga en el área de defensa de la empresa desde 1996, cuando la huelga duró más de tres meses.
Esta huelga llega después de que los trabajadores de operaciones sindicados en Missouri e Illinois, que fabrican los cazas F-15 y los cazas furtivos de nueva generación F-47, votasen contra la última oferta de la empresa respecto a salarios, turnos de trabajo y pensiones. Está siendo un periodo activo sindicalmente en esta empresa ya que el año pasado 30.000 trabajadores que fabrican los aviones civiles de la compañía también fueron a la huelga y consiguieron un aumento salarial del 38% tras siete semanas de conflicto.
La huelga ha sido convocada por la Asociación Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales (IAM), uno de los sindicatos más grandes del Estado donde se organizan aproximadamente 600.000 trabajadores de las industrias aeroespacial, de defensa, construcción naval y manufacturera.
El representante de la empresa ha afirmado que “Yo no me preocuparía mucho por las implicaciones de la huelga. Seremos capaces de salir de esta” a la vez que hacía énfasis en que la huelga incluye a muchos menos trabajadores que la del año pasado que les hizo perder miles de millones. Mientras tanto los trabajadores afirman que “ya es suficiente. Esto va de respeto y dignidad, no de promesas vacías”.

Palestina
Microsoft espía masivamente a los palestinos
A finales de 2021 comenzaron las negociaciones entre el gigante tecnológico Microsoft y la agencia de vigilancia militar de Israel. Entre otros asuntos uno de los puntos de la negociación era el traslado de grandes cantidades de material de inteligencia a Azure, la nube de la empresa estadounidense.
El sistema basado en la nube de la inteligencia israelí les permite almacenar una inmensa cantidad de llamadas durante largos periodos de tiempo, aunque Microsoft alega que no sabían qué tipo de datos planeaban almacenar los israelíes. Gracias al control que ejercen los sionistas sobre la infraestructura de telecomunicaciones de Palestina, llevan muchos años interceptando llamadas telefónicas de los territorios ocupados, pero el nuevo sistema de control indiscriminado permite a los agentes de inteligencia reproducir el contenido de las llamadas móviles, captando las conversaciones de toda la población de Palestina.
Fuentes de inteligencia con información sobre el proyecto han dicho que los israelíes recurrieron a Microsoft al concluir que ellos no disponían de suficiente infraestructura informática, ni almacenamiento ni capacidad de computación, para soportar el volumen de datos generado por monitorear a toda la población. En este proyecto se usó un lema que refleja la magnitud de las necesidades y objetivos del proyecto “Un millón de llamadas por hora”.
Según varias fuentes, esta información ha facilitado la preparación de ataques aéreos mortales y ha dado apoyo a las operaciones militares en la Franja de Gaza y Cisjordania. A pesar de toda esta información Microsoft sigue negando que sus productos se hayan “utilizado para atacar o dañar a personas”.
En contraste con las afirmaciones de la empresa estadounidense, fuentes de la Unidad 8200 de la Agencia de Vigilancia Militar sionista afirman que la información obtenida de las llamadas se ha utilizado para planificar ataques contra personas en zonas densamente pobladas. Esas mismas fuentes también sostienen que el uso del sistema ha aumentado durante la guerra que ya lleva más de 60.000 asesinados.
Aún así, esas fuentes internas afirman que el objetivo original del sistema se encuentra en Cisjordania, donde viven aproximadamente tres millones de palestinos bajo la ocupación militar. El objetivo era usar la información adquirida para chantajear, detener o incluso justificar los asesinatos. En palabras de un miembro de la unidad “Cuando necesitan arrestar a alguien y no hay una razón suficiente para hacerlo, ahí es donde encuentran la excusa”.

Líbano
Hezbolá critica el desarme propuesto por el gobierno libanés
El pasado miércoles 6 de agosto Hezbolá declaró que ignorará el plan de desarme propuesto por el gobierno del Líbano haciendo, según sus palabras, “como si no existiese”. El grupo ha expresado que la solicitud de desarme del primer ministro, Nawaf Salam, responde a los intereses de Israel.
El gobierno libanés ha aprobado ya la elabotación de un plan que garantice que solo las instituciones del Estado posean armas con el objetivo de poner fin de forma progresiva a la “presencia armada de todos los actores no estatales, incluido Hezbolá, en todo el territorio libanés”. El ejecutivo apuntó directamente a la presión internacional, especialmente a la ejercida por Estados Unidos e Israel, al señalar que el plan cuenta con el respaldo de Washington. La propuesta promovida por mediadores estadounidenses se enmarca en un plan amplio para reducir las tensiones en la frontera sur del Líbano a lo que Hezbolá ha respondido que “No se puede hablar de soberanía mientras se acata una agenda impuesta desde el extranjero”.
La milicia ha calificado esta acción como un error por parte de las autoridades libanesas afirmando que el país quedaría indefenso y “sin armas suficientes para resistir al enemigo israelí”. También ha criticado que el gobierno está tomando una estrategia de derrota que constituye una “violación de los fundamentos de la soberanía libanesa”.
Pese a su negativa, Hezbolá manifestó que sigue dispuesto a participar en un diálogo nacional sobre la estrategia de defensa, siempre que este incluya una discusión integral sobre la presencia militar israelí cerca de las fronteras libanesas y la “ocupación” de territorios en disputa, como las Granjas de Shebaa. El grupo también expresó su disposición a colaborar en la reconstrucción de las zonas afectadas por los recientes enfrentamientos en el sur del país.
En respuesta a la propuesta el gobierno de Irán lanzó declaraciones donde criticaba los planes de las autoridades de Beirut y manifestaba su “firme oposición” al desarme, indicando además que “Irán siempre ha apoyado al pueblo y la resistencia del Líbano y continúa haciéndolo”. Según el Ministerio de Exteriores del Líbano, esas declaraciones representan “una injerencia flagrante e inaceptable en los asuntos internos del país”. En el comunicado, la Cancillería indicó que “no es la primera vez que responsables iraníes se extralimitan con injustificables declaraciones” e hizo un llamado a las autoridades de Teherán para que “se centren en los asuntos de su propio pueblo y atiendan sus necesidades y aspiraciones”, en lugar de intervenir en asuntos que solo atañen a la población libanesa. En este caso las injerencias externas no parecen ser tan bien recibidas como cuando las propuestas salen de los americanos y los sionistas.