
Internacional
Palestina
El gobierno de Gaza advierte contra las falsas noticias sobre la llegada de ayuda
La oficina de prensa del gobierno de Gaza denuncia que la hambruna se agrava en la Franja de Gaza y advierte sobre las noticias falsas que se difunden relacionadas con la llegada de ayuda.
- “La gravedad y la propagación de la hambruna están aumentando en las provincias de Gaza, coincidiendo con el cierre total de todos los cruces por parte de la ocupación israelí durante 145 días consecutivos, y la continua prohibición de las fórmulas infantiles y la ayuda humanitaria.”
- Los hospitales de Gaza han registrado más de 115 muertes por hambruna y desnutrición, en medio de una ausencia casi total de alimentos, agua y medicamentos. Gaza necesita urgentemente no menos de 500.000 sacos de harina a la semana para evitar un colapso humanitario total.
- Lamentamos las falsas afirmaciones que circulan algunos activistas fuera de Gaza sobre el fin de la hambruna y la entrada de cientos de camiones. Negamos categóricamente estas afirmaciones, que no tienen relación con la realidad y se alinean peligrosamente con la narrativa engañosa de la ocupación israelí, distorsionando deliberadamente la verdad del crimen en curso.
-Hacemos un llamamiento a todos los países, sin excepción, a que levanten de inmediato el asedio, abran los cruces de forma permanente y permitan la entrada de leche maternizada y ayuda a más de 2,4 millones de personas asediadas en Gaza.
- También advertimos contra la difusión de rumores que insensibilizan la conciencia mundial y llamamos a nuestro pueblo palestino a no hacerse eco de narrativas falsas. Consideramos a todos moral y humanamente responsables de difundir la verdad y poner fin al sufrimiento.

Inteligencia artificial para censurar la solidaridad con Palestina
No paramos de ver noticias que nos dan ejemplos de la represión que sufre el movimiento propalestino en el Estado alemán, uno de los países que más esfuerzos hace por blanquear a Israel y el genocidio que está llevando a cabo en Palestina. La complicada relación del país acomplejado por su pasado y la entidad sionista ha llevado a Alemania a actuar con contundencia contra cualquier crítica a Israel o muestra de solidaridad con el pueblo palestino. Las posiciones de ciertos sectores de los académicos alemanes y el uso de la inteligencia artificial para la censura a favor del sionismo es otro ejemplo de estas políticas.
Matthias J. Becker es considerado por el Instituto Tel Aviv todo un experto en antisemitismo. Forma parte del proyecto Decoding Antisemitism (Descifrando el antisemitismo) del Centro de Investigación sobre Antisemitismo de la Universidad Técnica de Berlín. El proyecto busca utilizar un modelo de computación lingüística de gran tamaño (LLM por sus siglas en inglés), que mediante la aplicación de inteligencia artificial reconozca automáticamente las declaraciones antisemitas en los comentarios de páginas web y redes sociales para que se eliminen esas publicaciones etiquetadas como antisemitas de forma sistemática. En una charla Becker expuso el enfoque político del proyecto:
Lo que nos interesa no es tanto el antisemitismo de la extrema derecha o las plataformas de supremacía blanca, sino la sociedad en general, porque el antisemitismo en los campus, el antisemitismo que proviene de la izquierda, entre los artistas, es en realidad la corriente dominante, el discurso político moderado, lo que constituye un desafío en sí mismo. Porque tan pronto como el antisemitismo se comunica de manera implícita, muy a menudo hay una falta de sanción en contraste con los ejemplos de tropos antisemitas pronunciados por un neonazi.
Aunque oficialmente dice centrarse en la corriente dominante, el proyecto se centra en lo que denominan “nuevo antisemitismo” o lo que es lo mismo, la crítica a Israel. Del grupo de datos utilizados para el entrenamiento de este sistema, dos tercios están relacionados con Palestina e Israel. Entre las muestras de antisemitismo podemos encontrar clasificaciones como “ataques a la legitimidad de Israel”, analogías al nazismo, fascismo, apartheid o colonialismo. El sistema también considera antisemitismo acusar al Estado sionista de genocidio o hacer mención al movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS).
El proyecto Descifrando el Antisemitismo es el proyecto más autoritario que utiliza el antisemitismo y la investigación que hay a su alrededor para borrar del dominio público cualquier tipo de oposición a Israel y silenciar las voces palestinas. Por ahora no se sabe hacia dónde irá este proyecto académico ni quien utilizará los datos recopilados aunque en una entrevista con un medio sionista, Becker comenta que las empresas tras las redes sociales están abriéndose a escuchar preocupaciones como la suya.
En definitiva, el proyecto Decoding Antisemitism no es una aberración. Se trata de la última aventura autoritaria, emblemática de un campo académico a menudo guiado por una histeria y una paranoia provincianas, estrechamente alineadas con los objetivos de la política exterior alemana, y más preocupado por proteger la reputación de Israel que por combatir el antisemitismo real. Sin embargo, lo más importante es que, durante las últimas cuatro décadas, esta disciplina ha facilitado como ninguna otra la deshumanización de los palestinos. Ha declarado que sus vidas, su sufrimiento y su subyugación son necesarios para lo que se denomina “lucha contra el antisemitismo”. Al hacerlo, esta erudición se ha convertido en parte integral de una cultura política cómplice del genocidio.

Brasil
General brasileño reconoce un plan para asesinar a Lula de Silva
El general retirado del Ejército Mário Fernandes admitió ser el autor de un plan para asesinar en 2022 al actual presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dentro del supuesto intento de golpe de Estado para mantener en el poder a Jair Bolsonaro, informaron medios locales.
Fernandes, quien fue miembro de la Secretaría General de la Presidencia en el Gobierno de Bolsonaro (2019-2022), confesó estar detrás de llamado plan “Puñal Verde y Amarillo” al ser interrogado el jueves en la Corte Suprema, donde avanza el juicio por la intentona golpista después de que Lula da Silva ganara las elecciones en 2022.
El antiguo asesor de Bolsonaro es reo en la causa, al igual que el ex jefe de Estado, quien es acusado de “liderar” el frustrado complot golpista para anular las elecciones de octubre de 2022 e impedir la investidura de Lula, que terminó ocurriendo el 1 de enero de 2023.
La acusación contra el exmandatario está en una fase más avanzada y se espera que el juicio oral se celebre entre septiembre y octubre.
En el caso de Fernandes, el general de la reserva reconoció que imprimió el documento con el plan para asesinar a Lula, el cual rebajó a “un pensamiento digitalizado” y apenas un “estudio de situación”.
Según las autoridades brasileñas, ese plan también incluía secuestrar o matar al hoy vicepresidente, Geraldo Alckmin, y al juez del Supremo Alexandre de Moraes, instructor de las causas contra Bolsonaro en el alto tribunal.
La investigación indicó que tres copias de ese documento se imprimieron en el Palacio de Planalto, sede del Gobierno brasileño, en Brasilia, y que Bolsonaro tuvo conocimiento del mismo.
“Jair Bolsonaro siguió de cerca la evolución del esquema y la posible fecha de su ejecución total”, señaló la denuncia del fiscal general, Paulo Gonet.
Sin embargo, Fernandes aseguró en su interrogatorio, filtrado por medios locales, que no le enseñó, ni compartió con nadie el documento y que, poco después, lo rompió. “Hoy me arrepiento de haberlo digitalizado”, apuntó.
En febrero pasado, la Fiscalía denunció a 34 personas por la trama golpista, entre ellos a Bolsonaro, a quien acusó de ser el “líder” de la organización con el apoyo de antiguos ministros y militares de alto rango.
El exmandatario de 70 años niega que intentara dar un golpe y sostiene que solo buscó “alternativas” dentro de la Constitución, tras ser derrotado por Lula en los comicios de 2022.