Internacional:
Reino Unido:
Represión al movimiento propalestino en Reino Unido
Los imperialistas continúan su represión más dura contra los movimientos propalestinos que piden el fin del apoyo a Israel y que cese la participación de sus gobiernos en el genocidio.
En el Reino Unido la organización activista propalestina Palestine Action ha sido declarada organización terrorista, lo cual implica que tanto la pertenencia como el apoyo a sus acciones puede ser castigado con hasta 14 años de prisión, por sus protestas contra el continuo apoyo militar del gobierno británico a Israel y el genocidio en Gaza. Esta medida llega después de que un grupo de activistas irrumpiesen en una base de las fuerzas aéreas el pasado 20 de junio, dañando dos aviones con pintura roja y palancas.
En respuesta a la ilegalización se lanzaron manifestaciones en todo el Reino Unido donde los participantes mantenían carteles con el texto “Me opongo al genocidio, apoyo a Palestine Action”. Por estas movilizaciones 70 manifestantes han sido detenidos, 41 en Londres pero también varios en Manchester y Cardiff.

Ucrania:
El pueblo ucraniano no quiere continuar la guerra
En unas recientes encuestas lanzadas en Ucrania podemos ver que el pueblo ucraniano quiere que se negocie un fin de la guerra rápido, una opinión mayoritaria y en ascenso por lo menos desde 2024, cuando comenzaron a hacerse estas encuestas. También dejan clara una falta de confianza en sus instituciones y consideran que el nivel de corrupción es muy alto por lo que la mayoría pediría unas elecciones lo antes posible en caso de un cese temporal de las hostilidades.
El 72 por cien de los ucranianos quieren un fin rápido de la guerra mediante un acuerdo o un alto el fuego. Una clara mayoría desea la paz con Rusia, a pesar de las pérdidas territoriales. Una minoría del 21 por cien desea continuar la guerra. Solo el 36 por cien de los ucranianos apoya la adhesión a la Unión Europea.
Un sondeo reciente realizado por tres institutos ucranianos muestra que la población no admite la política de su gobierno que, de la mano de los países europeos, quiere la continuidad de la guerra a ultranza, “cueste lo que cueste”.
Al pedirles que eligieran uno de los cuatro escenarios de guerra predefinidos, el 56 por cien de los encuestados eligió la opción de “buscar una solución de compromiso con la participación de los dirigentes de otros países para poner fin a la guerra”. Más del 16 por cien de los participantes optó por la opción de “suspender las hostilidades y congelar temporalmente la guerra a lo largo de la línea de contacto actual”.
El 21 por cien de los encuestados optó por las otras dos opciones, que contemplan la continuación de la guerra hasta que se alcancen las fronteras de febrero de 2022 y de 1991, respectivamente. Casi el 7 por cien de los encuestados no pudo o no quiso elegir ninguna de las opciones propuestas.
La encuesta se realizó del 6 al 11 de junio entre 2.000 adultos en zonas de Ucrania controladas por Kiev, a cargo del Instituto de Estudios Estratégicos (Janus), el Centro de Estudios Sociales y de Mercado (Socis) y el Instituto del Barómetro de Opinión Pública. Los resultados confirman encuestas previas realizadas por otros institutos, por ejemplo, en febrero de 2024 o enero de 2025, en las que más del 70 por cien de los ucranianos también pidió negociaciones de paz rápidas.
Según la encuesta, si se produjeran negociaciones y un cese temporal de hostilidades, casi el 58 por cien de los encuestados apoyaría la celebración de elecciones presidenciales lo antes posible. Mientras que alrededor del 4 por cien se mostró a favor de celebrar exclusivamente elecciones locales, el 33 por cien abogó por posponer las elecciones incluso si ya se hubiera levantado la ley marcial.

Palestina:
El sionismo avanza sobre Cisjordania
El instituto de investigación aplicada para Palestina (ARIJ) ha advertido que las fuerzas sionistas buscan transformar la Cisjordania ocupada en «áreas aisladas» y ocupar la totalidad del Área C (una zona que representa aproximadamente el 60% del territorio, donde viven aproximadamente 300.000 palestinos y concentra la mayoría de tierras agrícolas) con el objetivo de eliminar cualquier posibilidad de que se establezca un Estado palestino viable.
El mismo instituto afirma que el gobierno de ocupación y el ministerio de finanzas sionista buscan transferir todo el Área C, incluidas sus reservas naturales, bajo el pleno control israelí «manteniendo así a los palestinos en lo que queda, colocándolos en enclaves aislados conectados por carreteras, túneles o puentes, pero sin posibilidad de sostenibilidad o desarrollo en el futuro”.
También alertan sobre el temor en la población de que lo que está sucediendo en Gaza sea solo el preludio de lo que los sionistas tienen planeado para Cisjordania. Desde el 21 de enero, el ejército de ocupación ha librado una ofensiva que comenzó en Yenín, cuidad al norte de Cisjordania, y su campo de refugiados, y luego se expandió a los campos de refugiados de Tulkarem y Nur Shams. Durante la ofensiva, miles de apartamentos han sido demolidos, la infraestructura destruida y los civiles palestinos han sido desplazados de los tres campos y barrios adyacentes.
El director del instituto piensa que las fuerzas de ocupación están trabajando para transformar Cisjordania en regiones y bloques regionales aislados para reforzar el control sobre los palestinos y a la vez aumentar la cantidad de terreno ocupado. Además las fuerzas de ocupación recientemente han llevado a cabo el desplazamiento forzado de 32 comunidades, buscando, mediante la intimidación, reducir al máximo el número de ciudadanos palestinos en el área.
Por último el instituto denuncia que mientras el foco se mantiene en el genocidio en Gaza el ejército y los colonos sionistas han asesinado al menos a 998 palestinos en Cisjordania y herido a más de 7.000 sin que los medios se haga eco de ello.