
Movimiento obrero. Su brutal situación:
Huelgas:
-Las tres trabajadoras de la juguetería Afede en Ansoáin, Navarra, llevan en huelga desde noviembre de 2024.
El 25 de noviembre del año pasado estas trabajadoras, iniciaron esta huelga indefinida para reivindicar una subida salarial del 15%, reducir y regularizar las jornadas y las categorías profesionales y tener un calendario laboral.
«Las condiciones laborales mínimas legales: el SMI y más de 1.900 horas anuales de jornada”. «Esta juguetería es un negocio rentable, con una facturación superior a los 300.000 euros solo en el establecimiento de Ansoáin» y denuncian que la empresa «sigue abriendo más locales».

Anuncian que van a seguir con las movilizaciones sindicales en Pamplona y en las tiendas de Afede en San Sebastián, Bilbao o el centro comercial Urbil.
Al cumplir seis meses de huelga realizaron un ‘mercadillo’, juegos de niños… Llevan a cabo denuncias de su situación.
ELA

-Paros y huelga de los y las trabajadoras en Saeta Die Casting, Valladolid.
Se iniciaron con dos días de paros a la semana desde el 3 de junio. Huelga ante incumplimientos sistemáticos que afectan su integridad física, salud mental y derechos laborales básicos, exigiendo además el reconocimiento oficial de la penosidad de sus condiciones laborales.
Estos son los motivos principales:
1. Riesgos Físicos Inaceptables y Trabajo Penoso
– Exposición continuada a ruidos y vibraciones muy por encima de los límites legales, causando daños auditivos y trastornos musculoesqueléticos que deberían reconocerse como trabajo penoso.
– Temperaturas extremas (tanto por exceso como por defecto) en los puestos de trabajo, incumpliendo la normativa básica y merecedoras del plus de penosidad.
– Manipulación de sustancias tóxicas (humos, polvos) sin las debidas protecciones, condición claramente penosa.
– Aumento alarmante de bajas laborales por lesiones de esfuerzo repetitivo y posturas forzadas, evidencia de condiciones laborales penosas.
2. Riesgos Psicológicos y Organizativos
– Acoso laboral sistemático (49 denuncias documentadas) con total impunidad por inacción empresarial
– Entorno psicosocial tóxico confirmado en evaluaciones, sin medidas correctivas
– Amenazas constantes de cierre o reestructuraciones, generando estrés colectivo
– Discriminación salarial flagrante para mismos puestos y responsabilidades
– Ascensos arbitrarios sin criterios objetivos, destruyendo la meritocracia
– Impacto psicológico devastador: estrés crónico, desmotivación y pérdida de autoestima profesional
3. Exigencias Fundamentales
✅ Reconocimiento oficial como trabajo penoso con su correspondiente plus económico
✅ Compensación por las condiciones laborales extremas físicas y psicológicas
✅ Cumplimiento estricto de la normativa de prevención de riesgos laborales
✅ Protocolos reales contra el acoso y la discriminación
✅ Sistema transparente de salarios y promociones.
¡Exigimos dignidad, seguridad y el reconocimiento económico que corresponde a nuestro trabajo penoso!
En noticia de julio “La huelga indefinida en la fundición Saeta D. C. ya impacta en las líneas de producción de Philips”.

-Trabajadores de Enviser Vitoria, más de 100 días en huelga.
El 4 de julio se cumplieron 100 días de huelga de las y los jardineros de la subcontrata del ayuntamiento.
Se llevó a cabo una gran manifestación de solidaridad por el centro de la ciudad y una posterior fiesta solidaria en el Gaztetxe.
Se sumaron a la convocatoria otras varias empresas en huelga.
Los jardineros de Vitoria siguen en huelga tras el rechazo unánime a la oferta del Gobierno vasco del 7 de julio.

Lo que no sale en la tele:
-Las Kellys Barcelona:
La cosa ya no va de votar, y cambiar o no de partido o de gobierno. La cosa va de cambiar de sistema porque sus estructuras matrices fraudulentas ya son fallidas.
Es hora de una transformación social profunda que nos permita evolucionar a una nueva sociedad justa y limpia.

Situación real:
-Denuncian que un conductor enfermo ha sido obligado a conducir autobuses de Tuvisa, la empresa municipal de transporte de Vitoria.
El sindicato ESK ha denunciado que el trabajador está tomando medicamentos incompatibles con la conducción, pero la empresa» no le ha hecho ningún caso». Hace unas semanas sufrió un accidente mientras conducía el autobús.
Denuncian que Tuvisa está obligando a conducir un autobús a un trabajador con actuales problemas de salud. Tras estar de baja, la mutua le dio el alta en el mes de mayo y la empresa envió al trabajador a conducir -y no a otras múltiples tareas posibles- aunque los medicamentos que debe tomar perjudican su capacidad de conducción. Los fármacos prohibidos por la DGT son los que toman muchos trabajadores obligados, incompatibles con la conducción.
Tuvisa “pone en riesgo la seguridad de los ciudadanos a costa de la salud de los trabajadores». No es solo una cuestión de sospechas, ya que el trabajador ha tenido un par de problemas en las últimas semanas. Hace unas semanas, el conductor estuvo cinco horas atrapado en el autobús, sin poder salir del asiento, ya que todo el cuerpo se le quedó rígido. Una ambulancia tuvo que acudir a sacarlo, pero el autobusero tuvo que continuar conduciendo.
Pero es que el trabajador sufrió un accidente mientras conducía el autobús a las pocas semanas. El trabajador circulaba por el carril de los autobuses con pasajeros en el autobús. Un coche se salió de la vía y los vehículos accidentaron. Al acercarse la Policía Local se determinó que la culpa fue del conductor del coche. Pero incluso el representante de la Policía Local de Tuvisa ha señalado que siempre tendrán la duda de si se podría haber evitado el accidente en caso de que se encontrara (el conductor del autobús) en condiciones adecuadas. Desde ESK han denunciado que el accidente se derivó de las presiones recibidas por el trabajador. «Afortunadamente, nadie resultó herido de gravedad», pero el conductor del autobús se encuentra de baja tras ser herido en el accidente. Denuncian la «grave negligencia» de Tuvisa.
El trabajador no renunció a ir a trabajar, pero pidió a la empresa que le pusiera en marcha en otras tareas, ya que no puede conducir autobuses con seguridad. «La empresa no le ha hecho ningún caso», han denunciado. Exigen una investigación inmediata para el esclarecimiento de responsabilidades y garantizar «una protección eficaz de la salud laboral y de la seguridad pública». Por el momento no han recibido respuesta de la empresa, ni los trabajadores ni los sindicatos, y sospechan que pudiera volver a conducir al finalizar la baja por el accidente, ya que la empresa no ha confirmado por el momento lo contrario.
*Es el ayuntamiento, máximo responsable de Tuvisa quien ha tenido la culpa del percance del conductor, y del accidente. Hasta la policía cuela que si hubiera estado al 100% incluso pudiera haber evitado el accidente aún de ser culpa del coche, pues ellos saben -y multan fuertemente- a quien usa las bendoziacepinas y otras sustancias limitantes cuando no es una indicación médica de la Seguridad Social.
Y la indicación médica oficial, que la DGT renueva cada tres meses, significa que dichos afectados por sustancias tienen que llevar -actualizado- un papel físico con sello médico, donde constan TODOS los medicamentos que se toman por receta médica. Eso en el caso de que sí se pueda conducir. En la mayoría de los demás casos, la incapacidad de reflejos, prohíbe (desaconseja y limita pone en la caja de todas esas pastillas o medicamentos) conducir y el uso de herramientas peligrosas. Así actúa la Seguridad Social con la DGS. Desconocemos el trámite que llevan a cabo las mutuas privadas (quien dio de alta al conductor).
Creemos imposible que esa norma tan estricta y obligatoria, que se aplica a conductores de vehículos privados (coches), sea aplicable a conductores de transporte público colectivo.
¿Y si llega a resultar muerta una persona en ese accidente, aún de la inocencia del conductor del bus?. Tuvisa tiene 417 trabajadores y trabajadoras, además de 25 administrativos.
Muchos de esos trabajos no son directamente relacionados con la conducción, pero obligaron a un trabajador a dicha tarea, aún de sus quejas.