
Internacional:
Palestina
-¿Más de 95.000 palestinos muertos? La difícil tarea de cifrar los muertos y asesinatos del genocidio en Gaza.
Sin testigos, ni ayuda internacional, la masacre continúa en la Franja de Gaza mientras se complica cada vez más la posibilidad de dimensionar de forma certera el coste humano de la incursión militar de Israel.
Contar los muertos en la Franja de Gaza se ha convertido en una tarea complicada, si no imposible. La cifra no para de crecer mientras que mengua el número de personas que pueden realizar el conteo, rescatar los cuerpos bajo los escombros y darles sepultura.
Las estimaciones de fallecidos más usadas por medios extranjeros son las aportadas por el Ministerio de Salud palestino de la Franja de Gaza, en manos de funcionarios de Hamas, pero también de la Autoridad Nacional Palestina –dominada por Al Fatah–. Según explicó la Oficina de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA), las cifras reportadas por el organismo gazatí incluyen a las víctimas del fuego israelí que llegan al hospital fallecidas o que mueren de las heridas poco después. También recoge las víctimas mortales que no hayan podido acudir al hospital y cuyos fallecimientos han sido comunicados al Ministerio de Sanidad «después de que un comité judicial revise los casos y los apruebe oficialmente», según indicó la OCHA. Por último, también integra los datos aportados por fuentes como la Media Luna Roja palestina.
A 1 de julio de este año, el número de palestinos asesinados en la Franja de Gaza desde el 7 de octubre de 2023 es de 56.571. Esto significa, entre 3,8 asesinados a cada hora desde que Israel comenzó su ofensiva. De ellos, el 30% eran menores de edad: 11.900 tenían doce años o menos y otros 980 no habían alcanzado el año de vida. Si a la cifra de muertos en Gaza se suman los asesinados en Cisjordania, a fecha 1 de julio, el monto supera los 57.580 muertos.
A ello hay que sumarle un creciente número de desaparecidos cuyos cuerpos no se han podido rescatar. Según informó la ONU a finales de abril, reportes locales estimaban que eran alrededor de 11.000 las personas sepultadas bajo los escombros. Dada la continuidad de los bombardeos, no resulta descabellado afirmar que esta cifra ha aumentado mucho.
En enero de 2025, una publicación en la revista académica The Lancet elevó el conteo de muertos que había hecho el organismo palestino entre el 7 de octubre 2023 y el 30 de junio de 2024.
Mientras que el Ministerio de Sanidad cifró en 37.877 los muertos en la Franja durante los primeros nueve meses del asedio israelí, los autores del estudio estimaron que los fallecidos, en realidad, alcanzaban las 64.260 personas.
Para calcular esta cifra, los científicos estudiaron varios listados de fallecidos, incluidos dos del Ministerio palestino. Tras analizarlos, eliminaron duplicidades, corrigieron errores y aplicaron una metodología propia de la epidemiología llamada «captura-recaptura», ampliamente utilizada para estimar el número de víctimas mortales en conflictos armados.
En el caso de que la estimación de muertos de The Lancet fuera exacta, el total de palestinos asesinados en la Franja de Gaza a día de hoy podría alcanzar más de 83.000. Incluso más, si se tuvieran en cuenta los muertos por la influencia indirecta del conflicto.

Datos y de quién:
En Gaza: 56.600 muertos (Ministerio de Salud), 83.000 (The Lancet). 132.100 heridos.
En Cisjordania: 1.010 muertos. 2.300 heridos. Varios medios.
Número de palestinos desaparecidos: Mínimo de 11.000, incrementados en las últimas semanas.
O sea, hablamos de AL MENOS 69.000 palestinos y palestinas muertos por las bombas y balas de Israel en la contabilidad de mínimos. La proyección analista, creemos que más cercana a la realidad, situaría el mínimo de asesinados en 95.000.
Una interpretación sesgada de un análisis militar de una universidad sionista, ha hecho que las redes se llenen de una cifra abultada que no puede ser verídica ni realmente documentada (377.000 muertos), con lo que poco ayuda a la denuncia ya muy SANGRANTE y real de casi 100.000 asesinatos, si se incluyen muertes indirectas por hambre, enfermedades y destrucción del sistema sanitario.

El 16 de junio de 2025 murieron 68 palestinos en Gaza.
El 18 de junio de 2025 fue una jornada especialmente sangrienta: 144 palestinos asesinados en Gaza.
El 1 de julio de 2025, al menos 109 palestinos murieron, incluyendo 28 personas que aguardaban ayuda humanitaria en puntos de distribución…
Por su parte, Israel saca pecho y asegura haber eliminado a más de 20.000 militantes de la Resistencia en Gaza y atribuye las “muertes civiles” a la táctica de Hamas de operar en zonas densamente pobladas.

AES
-Rompiendo amarras con Occidente.
Son varios los gobiernos de África que han roto amarras con las antiguas metrópolis, ahora representada por grandes multinacionales, y han empezado a nacionalizar las minas de algunas empresas occidentales en su territorio.
Níger: El gobierno militar anunció la nacionalización de Somaïr, empresa minera de uranio en la que la francesa Orano poseía una participación del 60%. El comunicado oficial hablaba de «comportamiento ilegal y desleal por parte de Orano, empresa propiedad del Estado francés, un Estado abiertamente hostil a Níger».
Mali: La minera canadiense Barrick Gold lucha por mantener el control de su complejo aurífero de Loulo-Gounkoto, donde la junta militar gobernante puso la mina bajo administración estatal hace unas semanas, nombrando administrador provisional a un exministro.
Burkina Faso: El ministro de Minas y EnergíaYacouba Zabré Gouba, estuvo recientemente en San Petersburgo, donde firmó un acuerdo que permitirá a Rosatom, paraestatal rusa de la energía nuclear, licitar la construcción de una central nuclear en su país.
La minería de oro representa una cuarta parte del presupuesto de Mali, mientras que en Burkina Faso aporta alrededor del 14% de los ingresos del Estado. Según la Asociación Nuclear Mundial, Níger disponía en 2023 del 6% de los recursos mundiales de uranio, lo que le situaba entre las 10 principales fuentes de este combustible. Desde hace poco, está pasando a manos propias, a los propios recursos de los tres países, dejando a Francia y EE.UU. fuera del juego.