
Muro de solidaridad y denuncias:
“50 años de libertad”:
-La DGS: Un espacio de tortura, represión y muerte que aún espera su reconocimiento.
La lucha por declarar la Real Casa de Correos como lugar de memoria exige justicia para las víctimas del franquismo y la ‘transición’ hasta su disolución en mayo de 1979.
La memoria democrática es una cuestión de justicia. No se trata solo de recordar, sino de dar voz a quienes no pudieron contar su verdad. En el caso de la Real Casa de Correos, hoy sede de la Comunidad de Madrid, no podemos olvidar que, entre sus muros, durante 40 años, se gestaron algunas de las mayores atrocidades de la dictadura franquista y la ‘transición’. La Dirección General de Seguridad (DGS), que ocupaba este edificio, fue el corazón de la represión política, el lugar donde miles de luchadores y luchadoras antifranquistas y antifascistas fueron detenidos, torturados y, en muchos casos, asesinados.
Hoy, el lugar que debe ser recordado como símbolo de terror y sufrimiento sigue sin el reconocimiento que merece. La petición de declarar la DGS como lugar de memoria es un acto de justicia para todas las víctimas del franquismo y del fascismo coronado.
Un lugar de tortura y represión
Durante la dictadura de Franco y hasta 1979, la DGS fue un centro de torturas donde se encarcelaba, se sometía a vejaciones físicas y psicológicas y, en muchos casos, se asesinaba a quienes se oponían al régimen y a la nueva ‘transición’. Entre las víctimas de la DGS se encuentran nombres históricos conocidos como Lluís Companys, Tomás Centeno y Julián Grimau, todos ellos asesinados tras ser torturados en sus calabozos. Sin embargo, no solo los hombres fueron víctimas en este siniestro lugar. Mujeres como Juana Doña y Manolita del Arco también sufrieron abusos y maltratos. Estas miles de historias han permanecido ocultas, no solo por el olvido generalizado, sino por la falta de voluntad política para abordar esta parte oscura y brutal de nuestra historia.
Una herida sin sanar
La solicitud de que la DGS sea declarada como lugar de memoria es mucho más que un gesto simbólico. Esta acción busca reconocer el sufrimiento de quienes lucharon por una verdadera democracia que aún esta por llegar. El acto de declarar este espacio como lugar de memoria es, sobre todo, un reconocimiento oficial a las víctimas del franquismo y la transición. Sin embargo, la Comunidad de Madrid, se ha mostrado reacia a apoyar esta iniciativa, obviando la Ley de Memoria Democrática que establece la obligación de reconocer estos lugares de sufrimiento.

-España tortura, Francia colabora.
Xabier Makazaga, investigador del terrorismo de Estado.
Quien ha pasado por la traumática experiencia de la tortura necesita muchísima ayuda para superarla. Sobre todo, si los torturadores le arrancan informaciones que provocan la detención de nueva gente que a su vez es torturada. Por mucho que se sepa que resistir a unos torturadores especializados es una verdadera proeza, no deja de ser inmensa la amargura que invade a quien sabe que personas que él ha cantado están siendo torturadas a su vez.
Tomar la decisión de exiliarse siempre ha sido difícil, pero quienes se exiliaban durante el franquismo sabían al menos, a ciencia cierta, que una vez fuera del Estado español no corrían riesgo alguno de que los entregaran a los torturadores españoles. Se sabían completamente a salvo de esa eventualidad, lo cual les aportaba una gran tranquilidad. El exilio era sinónimo de evitar todo riesgo de tortura.
Esa seguridad se hizo añicos cuando, tras morir Franco en la cama, las autoridades francesas entregaron por primera vez a varios exiliados que sufrieron un verdadero calvario durante los diez días que estuvieron incomunicados en dependencias policiales españolas. Tras aquellas entregas, el exilio se volvió más duro de vivir para quienes, a partir de entonces, tuvieron que añadir otra pesada carga a su mochila, la de la tortura.
En aquella época, los franceses, en especial los de izquierdas, consideraban a los militantes ETA como jóvenes románticos que luchaban por la libertad de su pueblo oprimido por la dictadura franquista. Por eso, aquellas medidas contra los refugiados vascos en Iparralde fueron muy mal vistas y no hubo más entregas.
En cambio, se produjeron dos secuestros de refugiados, (Pertur y Naparra), varios intentos fallidos y múltiples atentados de guerra sucia que provocaron diez víctimas mortales. Una campaña de terror a la que dieron fin cuando, en mayo de 1981, resultó elegido Presidente de la República el socialista François Mitterrand.
*También atentaron mortalmente contra el PCE(r) en junio de 1979 en París, asesinando a Aurelio Fernández Cario y Francisco Javier Martín Eizagirre.
Durante dos años y medio no se produjo ni un solo atentado más en Iparralde contra la comunidad de exiliados vascos. Tras ello, los organizadores y ejecutores de la guerra sucia diseñaron una nueva sigla, los GAL. Se inició así otra etapa de dicha guerra sucia, con el secuestro de Joxean Lasa y Joxi Zabala, que fueron torturados en un edificio oficial de Donostia, La Cumbre, asesinados y enterrados en cal viva para hacerlos desaparecer.
Debido a todos aquellos secuestros, la comunidad de exiliados se vio profundamente afectada. Una cosa era morir en un atentado, y otra bien distinta caer vivo en manos de quienes iban a tener todo el tiempo del mundo para torturarlos hasta arrancarles cuanto supieran, sospecharan o imaginaran. Un calvario en el que desearían que la muerte llegara de una vez a rescatarlos.
El pánico a caer vivo en manos de quienes sin duda los iban a llevar al peor de los infiernos, y podrían mantenerlos allí por tiempo indefinido, ha sido la principal fuente de pesadillas de la comunidad de exiliados vascos.
Entonces, volvieron las medidas administrativas y policiales contra quienes estaban sufriendo los atentados: múltiples detenciones y confinamientos. Y también, por primera vez, deportaciones de exiliados vascos a terceros países. Una práctica que se repitió con frecuencia a partir de entonces.
Al final, cuando el peso de las evidencias se volvió abrumador, no les quedó otro remedio que dejar de lado aquel famoso «No hay pruebas, ni nunca las habrá» del Presidente Felipe González, y empezar a recurrir a otra versión de los hechos. La versión de que, pese a las chapuzas cometidas, obtuvieron el resultado que buscaban. En concreto, que obtuvieron la colaboración de las autoridades francesas en la lucha contra ETA, a cambio de que los GAL cesaran en su actividad terrorista en suelo francés. Una versión tan interesada como falsa.
En realidad, justo cuando se iniciaron los atentados mortales de los GAL, en diciembre de 1983, se firmó en París un acuerdo franco-español que contó con la presencia de los dos presidentes, Mitterrand y González. Un acuerdo a raíz del cual las autoridades francesas empezaron a tomar medidas administrativas y policiales contra los refugiados. Primero, fueron detenciones, confinamientos y deportaciones a terceros países. Después, llegaron las extradiciones y, por último, las entregas.
Por lo tanto, aquellas medidas no se empezaron a tomar una vez finalizada la campaña de atentados, sino al mismo tiempo. Además, todo indica que para el Gobierno francés y el Presidente Mitterrand aquellos asesinatos, reivindicados usando las siglas GAL, no fueron sino un «mal necesario» para “engrasar” la colaboración entre ambos estados…
–https://canarias-semanal.org/art/37795/espana-tortura-francia-colabora

-50 años, de censura.
La censura, tan tan presente, datificada desde 1976 a 2025.
Contra obras de teatro, revistas, cantantes, periódicos, películas, periodistas, festivales, documentales, solidarios, redes sociales, raperos, programas tv, declaraciones públicas…
Con censura, leyes, cárcel… y bombazos.
–https://mpr21.info/archivo-de-la-censura-y-la-represion/

La Justicia no sirve:
-Violencia institucional: “Si lo hubiera sabido antes, no hubiera denunciado nunca”.
Rocío ha sufrido violencia psicológica, física y sexual por parte de su expareja. Y también violencia institucional en todas las puertas de la red de recursos institucionales que ha ido atravesando.
Su caso es un ejemplo de los obstáculos a los que se enfrentan las mujeres cuando cumplen el mandato institucional de “denuncia”.
Este reportaje es parte de su proceso de reparación como víctima de violencia machista y también como víctima de violencia institucional. Ha decidido hablar para poner en orden lo que le ha sucedido. Quiere describir cada una de las puertas que ha atravesado para que ninguna mujer se vuelva a encontrar con los mismos obstáculos. Porque este reportaje no es solo un proceso de reparación individual, es una puesta en común sobre algo que afecta a un amplio colectivo de mujeres que no encuentran reparación por los cauces institucionales.
“Todas cuando nos quedamos a solas quiero pensar que tenemos un mantra en común: ¿me creerán? ¿Habrá justicia? ¿Terminará pronto? ¿Estaré segura? ¿Estaré mejor? ¿Hay alguien que piense igual que yo? ¿Hay alguien que se sienta igual que yo?
Se juntan la culpa, la rabia, la inseguridad. A ratos crees que tu pareja pedirá perdón, que reconocerá el dolor causado. Un perdón real no el que la justicia les da como oportunidad para limpiar sus pecados no reconocidos y les sirva para despachar un acto que creen que es de lo más normal. Te han robado la dignidad y nadie te la repara ni la devuelve”…

Por Palestina, contra el sionismo:
-Escala la presión sobre los festivales del fondo proisraelí KKR en Galicia con una campaña a pie de calle.
Non morrían, matábanos.
En un juego de palabras con el nombre de uno de los festivales propiedad del fondo sionista KKR, O Morriña Fest, carteles han aparecido en marquesinas de A Coruña, con un texto que señala los “intereses proisraelitas” de este fondo de inversión que “se lucra con el genocidio palestino en Gaza y cuenta con patrocinios públicos del Concello y la Deputación da Coruña y la Xunta de Galicia”.
La denuncia apenas duró unas horas en las marquesinas, ya que, según fuentes municipales, la empresa que gestiona esas estructuras dijo que se trataba de un «acto vandálico» y procedió a su retirada. En los carteles, que también circulaban por redes, se podía ver un logo en el que ponía: Non morrían, matábanos.

-Multitudinaria manifestación en Vigo contra el genocidio en Palestina.
“Vigo con Palestina”, “Palestina vencerá”, “O silencio fainos cómplices”.