
Memoria histórica imprescindible:
-Mientras el Gobierno presume, cientos de fosas, miles de asesinados, sin identificar.
Bla bla bla, pero no dedican los medios ni la atención suficientes.
“…gracias al plan de exhumaciones financiado por el Gobierno, se han logrado recuperar 5.600 cuerpos. La norma recoge el compromiso del Estado en la búsqueda de desaparecidos de la Guerra Civil y la represión franquista”. El secretario de Estado de Memoria Democrática hizo una valoración «muy positiva» de su desarrollo, aunque subrayó que el objetivo es “alcanzar la cifra de 20.000 cadáveres recuperados en la siguiente fase”.
Realidad:
-El Gobierno desconoce cuántas personas han sido identificadas en sus exhumaciones.
La ARMH, que inició en 2000 la búsqueda científica de desaparecidos por la represión franquista sin ayudas públicas, se dirigió a la Secretaría de Estado de Memoria Democrática en octubre para saber cuántas personas han sido identificadas en las exhumaciones financiadas por el Gobierno. Lo hizo a través del Portal de Transparencia tras las declaraciones de Martínez. El órgano, adscrito al departamento que lidera Ángel Víctor Torres, facilitó un listado de las exhumaciones financiadas por el Gobierno, detallando el número de personas recuperadas. Pero, «En lo que respecta al número de identificaciones, esa información no está disponible en formato accesible y exigiría realizar una labor ingente de búsqueda, clasificación y agrupación de datos, lo que supondría una acción de reelaboración».
Desde la asociación explican que extraer información de una base de datos para conocer el sumatorio de una categoría es muy sencillo. «Esa respuesta significa que no están dando el seguimiento adecuado as las actuaciones que financia», denuncia Silva, presidente de la ARMH.
-Faltan oficinas de ADN y medios.
«El verdadero problema es que la Secretaría de Estado financia exhumaciones en las que en ocasiones no hay familiares para contrastar el ADN. Si el proceso comenzase por tener oficinas por todo el Estado donde sean los familiares los que reclaman la búsqueda de un desaparecido, primaría la identificación por encima del número de exhumados. Además, el Gobierno puede tirar de decenas de laboratorios genéticos pero, por una decisión política, no están al servicio de las familias». Si se quieren ‘adelantar’ (¡tras más de 80 años!) resultados, las pruebas genéticas las tienen que pagar los familiares.

-Memoria histórica de Huesca
Recorriendo lugares de la ruta de la memoria por Huesca.
La cita comenzó en el Cementerio Municipal de Huesca, en la zona civil delante del memorial que recuerda a los 548 asesinados en la ciudad de Huesca.
Una pequeña placa a ras de suelo con la siguiente inscripción: “Memorial en recuerdo de las víctimas de la Guerra Civil fusiladas en Huesca por defender la libertad y la justicia frente al fascismo julio, 1936 – Enero 1945. 23 de agosto de 2016”.
Dicha placa semioculta por las lavandas se encuentra a los pies de la tapia donde tantas personas fueron asesinadas que la tierra se tiñó de rojo, para quien no lo conozca quizá pase desapercibido el memorial ya que es una brecha en la tapia del cementerio, vertical como una silueta que enfrenta los fusiles. En los laterales de la brecha los nombres de los 548 asesinados.
En esa parte del cementerio también se encuentra la tumba del capitán Fermín Galán, recientemente protegida al ser declarada Bien de Interés cultural, no así el entorno que también debería contar con esa protección.
En las cuatro esquinas de esta parte del cementerio se encuentran otros tantos osarios, aunque no se sabe si allí reposan los cadáveres de los asesinados, todos los intentos que se han llevado a cabo para que el ayuntamiento hiciera una prospección para datar los restos han sido infructuosas.
El recinto también recoge diversas placas, una de ellas en memoria de Sixto Coll Coll, último Presidente Republicano de la Diputación Provincial de Huesca, aunque en la tumba no reposen sus restos si no los de sus padres. Otra, rescatada de los almacenes, dedicada por el Ayuntamiento de Tarrasa a los Héroes de Jaca, los capitanes Galán y García.
Subiendo unas escaleras nos encontramos de frente con una hilera de nichos bajo los cuales se abrieron largas zanjas para los restos de los asesinados, no se sabe si siguen allí o al construir los nichos desaparecieron.
Seguimos nuestra ruta para ver el nicho del capitán Ángel García, al aceptar confesarse antes de su ejecución fue enterrado en «sagrado» no así Galán que lo rechazó, por ello no reposan en el mismo lugar.
Los cuadros 1 y 2 del cementerio se supone que fueron otros de los lugares donde se enterraron a los asesinados, no queda ninguna documentación que pueda corroborarlo, los registros del cementerio fueron destruidos, el espacio está salpicado de losas en recuerdo de alguno de los asesinados pero sin que ello signifique que sea en ese lugar donde reposen sus restos.
La última parada dentro del cementerio fue en la tumba de la familia Acín-Monras, allí reposan los restos de Ramón, Concha y sus hijas Katia y Sol.
Nos trasladamos al Parque Miguel Servet, pasamos por la escultura resignificada del arquitecto Ángel Orensanz, que desde 1963 recordaba a los Defensores de Huesca, cuatro figuras de hombre que representaban una al Ejército Sublevado, otro a la Falange, otro a los hombres civiles, y otro a la Juventud que iba a levantar la nueva España. En la base unas losas recordaban posiciones referentes a la defensa de Huesca por los sublevados. La resignificación ha consistido en quitar esas losas y cambiar la inscripción por: “A los oscenses muertos en guerra”
Qué mejor para olvidarnos de esas resignificaciones, que acercarnos al monumento de la Pajaritas de Ramón Acín, y luego seguir a la Escuela de Magisterio donde fue maestro, aunque también lo fue uno de sus asesinos.
Pasamos por al lado del Antiguo Gobierno Civil, en entorno está en obras, para finalizar la visita en la casa de Ramón Acín y Concha Monrás ahora deshabitada, en su fachada dos retratos de ellos y una placa, realizada por suscripción popular, que recuerda que allí vivieron y de allí fueron sacados para ser fusilados.
–https://www.armharagon.com/recordando-por-huesca/

Fascismo intocable:
-Amenazas en Sevilla al profesor Joaquín Urías: «El Valle no se toca».
Las juventudes falangistas vandalizaron el despacho del profesor.
Este exmagistrado del Tribunal Constitucional también ha sufrido amenazas por parte de un alumno, que le dijo que se merecía lo que le estaba pasando y que apoyaba «que siguieran fusilando rojos».
18 de marzo: «El Valle no se toca. JFE-SEU». Esta es la pintada que realizaron en el despacho del profesor Joaquín Urías, situado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla. Los autores de estos hechos «iban encapuchados, tal como se aprecia en las grabaciones de las cámaras de seguridad», aclara el propio Urías. Por la firma y las pegatinas que pusieron en la puerta “Dios con nosotros”, pertenecerían al Sindicato Español Universitario, vinculado a las Juventudes Falangistas de España.
Las pintadas aluden a una polémica surgida en las redes sociales. «Hace unos días publiqué un tuit apoyando a una escritora que ha denunciado Hazte Oír porque se posicionó a favor de demoler el Valle de los Caídos», cuenta este doctor en Derecho. «Yo también quiero que dinamiten la cruz del Valle de los Caídos», puso este profesor en su perfil de X (antes Twitter). Un mensaje que, según su relato, es el que ha desencadenado estos escraches.
Porque no acaban ahí las amenazas: «Al día siguiente por la mañana he tenido un incidente con un estudiante ultraderechista en el consejo de departamento. Se me ha quedado mirando fijamente y me ha dicho que me merezco lo que me pasa y que apoyaba que siguieran fusilando rojos, como hicieron en la Guerra Civil».
Niñatos nazis, impunes en la universidad de Derecho…

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-Memoria histórica imprescindible.