
Revolución Resistencia y Memoria
Patrimonio de la Humanidad
Xabier Peñalver. Txalaparta 2022.
Catalunya.
Y II.

-Tumba de Buenaventura Durruti, en Barcelona.
Buenaventura Durruti está enterrado en el cementerio barcelonés de Montjuic. Nacido en León en 1896, tras su exilio en Francia por participar en la huelga revolucionaria de 1917, se ubicó a partir de 1920 en Barcelona, afiliándose a la CNT. Tras diferentes estancias en Latinoamérica, volvió a Francia, donde fue detenido, y finalmente, tras pasar por Berlín y Bélgica, se instaló en Barcelona al proclamarse la Segunda República en 1931.

Después de participar en las elecciones de 1936 con la CNT, se enfrentó a la sublevación franquista dirigiendo las fuerzas anarquistas en Barcelona en julio de 1936, y tras la lucha en el frente de Aragón, acudió a defender Madrid al mando de una columna de 2.000 hombres.
El líder anarquista murió a los 40 años al frente de esta columna el 20 de noviembre de 1936, tras ser herido de bala en el pecho el día anterior en plena batalla de la Ciudad Universitaria de Madrid. Una vez embalsamado, fue conducido a Barcelona para ser enterrado, siendo despedido en la capital catalana por decenas de miles de personas.

-Cárcel Modelo, en Barcelona.
La cárcel se levanta en el Ensanche barcelonés y ha perdido su uso como prisión recientemente. Construida entre 1881 y 1904, cuenta con una planta radial, y sus seis naves concluyen en un espacio central cubierto por una cúpula, en donde se sitúa el puesto de control. Cuenta con dependencias tales como cocina, comedores, almacenes, talleres, enfermería, administración, escuela, sala de espera, locutorios y patios.

Por sus celdas han pasado miles de hombres, siendo durante la dictadura franquista, así como en décadas anteriores al alzamiento fascista, un símbolo de represión política en Catalunya. En esta prisión estuvieron internados, además de cientos de anarquistas, comunistas o sindicalistas, personalidades populares y políticas referenciales del siglo XX. Entre ellos estaban Francesc Ferrer i Guardia, ejecutado en 1909; el president de la Generalitat Lluis Companys, ejecutado en 1940; el anarcosindicalista Salvador Seguí; el sindicalista y destacado dibujante, pintor y cartelista Helios Gómez; 113 militantes de la Asamblea de Catalunya, encarcelados en 1973; el antifranquista e independentista Luis María Xirinacs; el joven anarquista y antifascista Salvador Puig Antich, ejecutado en la estancia de paquetería de la prisión por el sistema de garrote vil en 1974; y Juan Paredes Manot, Txiki, militante de ETA fusilado el 27 de septiembre de 1975.
A lo largo de 2017 fue posible visitar las diferentes estancias musealizadas, recordándose a algunos de los ocupantes más referenciales de sus celdas durante los 113 años de historia de la prisión.

-Tumba de Salvador Puig Antich, en Barcelona.
El cuerpo del militante antifranquista se encuentra depositado en un nicho de la agrupación 14 del cementerio de Montjuic, tras ser ejecutado en la sala de paquetería de la cárcel Modelo de Barcelona el día 2 de marzo de 1974 por el sistema de garrote vil.

Nacido en Barcelona en 1948, su padre estuvo exiliado en un campo de concentración francés y fue condenado a muerte a su regreso, siendo indultado en el último momento. El joven se inició en la lucha política contra la dictadura española, en parte influenciado por el Mayo del 68 francés y por la muerte del militante antífranquista Enríque Ruano en la Dirección General de Seguridad. Tras una primera fase de militancia, se centró en el movimiento anarquista, introduciéndose en el MIL (Movimiento Ibérico de Liberación) en lucha contra el capitalismo. El dinero obtenido en los atracos a bancos en los que participaba iba destinado a la edición de revistas clandestinas así como a la ayuda de trabajadores en huelga.

Fue detenido en septiembre de 1973, diez días después de un atraco del MIL. En el tiroteo acaecido en el interior del portal n. 70 de la calle Girona, Salvador resultó herido de dos balazos, y muerto un subinspector. Acusado de su muerte, fue condenado a la pena capital en un consejo de guerra, siendo ejecutado por garrote vil a pesar de los llamamientos internacionales en favor de su indulto. Tras su muerte tuvieron lugar numerosas movilizaciones en Europa.