
“Arenas” en libertad:
-Creación literaria en forma de romance, basada en el libro autobiográfico de Manuel Pérez Martínez, (Camarada «Arenas»: «RELATO DE UN NIÑO POBRE»
(Continuación del anteriormente publicado los días 3 y 4 de abril)
COMIENZO DE LA VIDA LABORAL EN MADRID DE MANUEL PEREZ MARTINEZ. (Camarada «Arenas») y III.
SOLEDAD EN «EL POZO.» AÑORANZA DE TETUÁN.
(Manuel sueña con la «Isla de Jauja»)
Cecilia Ruth-Castelao

3ª parte (y última)
Un carro tiene Joaquín
que va tirado por mulas,
y dentro lleva la carga:
¡De madera son las cubas!
Y se encienden los carburos
en la noche silenciosa,
se iluminan las chabolas:
¡Siniestra luz de raposa!
Cerca de las vías del tren
avanzada ya la noche,
las mocitas se detienen,
en ellas surgen pudores
y un poquito de vergüenza,
han erigido su templo
sobre montones de mierda:
¡Mierda que barrerá el tiempo!
Por las noches, en invierno,
van llegando del trabajo.
todos los hombres del barrio:
¡Hunden sus pies en el fango!
Y por entre las tinieblas,
masas, confusas figuras
van avanzando en la noche:
¡Vaya realidad tan dura!
«Vuelvo de nuevo a la obra,
trabajamos a destajo
aunque yo voy a jornal:
¡En las prisas yo no encajo!
Pero parado no estoy:
a los pisos subo planchas,
muchos sacos de escayola:
¡Y cuidao con lo que mancha!
Amaso y voy dando puntos,
y también cortando cañas,
poniéndolas voy los clavos:
¡Creo que en esto me doy maña!
Acarreo cubos de agua
que está abajo, en bidones,
ayudo a montar andamios
y subo y bajo tablones.
Normal que llegue rilao
a casa ya por la noche,
muchas horas en el tajo
trabajando a troche y moche.»

SOÑANDO MIENTRAS CAMINA «CON LA ISLA DE JAUJA»
«Todo lo que se quiera se puede ver en sueños, todo lo que anhelamos cuando estamos despiertos.»
Eugene Evtuchenko
Una Isla imaginaria
se te aparece, Manuel,
cuando encaminas tus pasos
siendo muy de amanecer
al trabajo diariamente.
En la Isla imaginaria
hay comida para todos
y además en abundancia.
Es una casa muy grande,
viviendo estáis dignamente,
en ella está tu familia
instalada felizmente.
En esa casa hay de todo:
luz de lámpara o bombilla,
agua corriente con grifos
y habitaciones muy limpias.
Los suelos son de baldosas
de cerámica valiosa,
los colchones son muy buenos
no de paja ni de borra.
Existe un comedor grande
en la casa que tú sueñas
donde se come de todo:
de arroz y gambas, paella,
macarrones con tomate,
pescado frito variado,
ternera y muslos de pollo,
arroz con leche y helados.
Para los niños, escuela
donde nunca se les pega,
ni les ponen de rodillas:
No están tristes, siempre juegan.
En ese «País de Jauja.»
también tus ojos se acercan
a un salón grande de cine,
donde los domingos entran
trabajadores y obreros,
como también eres tú,
soñar no cuesta dinero:
¡Me lo ha dicho un andaluz!
Y antes de cerrar los ojos,
en enorme habitación
de la Casa de la Isla,
escuchando una canción,
ves a Mariano. Sentado
está en un bonito sofá,
junto a un gran radiocasete,
una canción va a escuchar:
«Negritos tus ojos negros,
tan negros como er olvío,
María de los Remedios
me estás quitando el sentío.»
(Fin de la adaptación literaria en forma de romance, del libro autobiográfico de Manuel Pérez Martínez: (camarada «Arenas») «RELATO DE UN NIÑO POBRE»)