
Revolución, Resistencia y Memoria
Patrimonio de la Humanidad
Xabier Peñalver. Txalaparta 2022.
República de Bielorrusia

-Museo Línea de Stalin, en Zaslavi.
El museo se sitúa a 30 km de Minsk, cerca de la localidad de Loshany, en un área de defensa de la capital bielorrusa. Tras la invasión de los nazis, la línea quedó en desuso; una vez restauradas algunas zonas, se inauguró el museo al aire libre en 2005, coincidiendo con el 60 aniversario del Día de la Victoria.

El museo dispone de secciones con numerosos vehículos militares, blindados, aviones y artillería, además de trincheras y búnkeres. Existe, así mismo, un campo de batalla que se utiliza en exhibiciones de tanques y simulaciones de batallas, así como un campo de tiro en el que se puede practicar. Finalmente es posible degustar el plato de la tropa: las gachas del soldado.
La construcción de la línea Stalin se llevo a cabo entre 1926 y 1939, y afectaba a diferentes regiones de la frontera occidental de la Unión Soviética, desde el istmo de Carelia, próximo a Finlandia, hasta las costas del Mar Negro, y estaba compuesto por 23 regiones fortificadas con más de 4.000 emplazamientos permanentes de armas. La región fortificada de Minsk tenía 140 km de longitud y 327 fortines. Durante la invasión nazi de la Unión Soviética se entablaron feroces combates que, sin embargo, no pudieron impedir la entrada de los alemanes.

-Fortaleza de Brest.
El complejo en torno a la fortaleza de Brest, fortaleza Héroe desde 1965, cuenta con 70 hectáreas y fue inaugurado en 1971.
Construido para reconocer a las víctimas de la Gran Guerra Patria contra el fascismo, en los primeros días de la guerra. Cuenta además de con los restos de la fortaleza y de los cuarteles reconstruidos, con dos grandes esculturas, La Valentía y La Sed, así como con el panteón de la gloria y la plaza de ceremonias. El creador de esta obra monumental fue el soviético Alexandr Kibalnilov.

La fortaleza tiene su origen en 1799 y se sitúa en un lugar estratégico dentro de una zona de islas junto a dos ríos; posteriormente fue reconstruida y contaba, entre otras estructuras, con una ciudadela capaz de albergar a 12.000 soldados con sus equipos correspondientes. Destruida en parte en 1939 por los alemanes, sirvió como lugar de acuartelamiento de los miembros del Ejército Rojo.
El lugar fue atacado en junio de 1941, al comienzo de la invasión de la Unión Soviética por los alemanes, dentro de la Operación Barbarroja. Durante casi un mes resistió el Ejército soviético en su interior los feroces ataques alemanes. Tras una defensa heroica, murieron gran parte de los defensores, y otros fueron capturados por los nazis.
Tan solo pequeños grupos pudieron salir del cerco. La enorme resistencia frente a una división completa alemana, hizo que los dos dictadores, Hitler y Mussolini, acudieran a ver el lugar. En 1944 esta fortaleza fue liberada y a partir de entonces se convirtió en un símbolo de la resistencia de los soldados soviéticos en el mundo entero. Cuenta en su interior con dos museos relativos a la Gran Guerra Patria.

-Memorial de Khatyn.
El memorial, inaugurado en 1969, se encuentra a 54 km al noreste de Minsk y fue construido en el lugar en el que fue masacrada la aldea de Khatyn, en recuerdo de los casi tres millones de bielorrusos muertos en la lucha contra los nazis. Durante esta guerra, los habitantes de 628 aldeas fueron quemados vivos y gran parte de esos lugares no fueron nunca reconstruidos. Aquí se creó un cementerio simbólico con tierra de los 186 pueblos quemados y nunca reconstruidos.

En la zona central del complejo, una figura de bronce de 6 m de altura denominada El hombre inconquistable recuerda a Joseph Kaminsky, de 56 años, único superviviente de la aldea que encontró a su hijo herido pero que no pudo hacer nada por salvarlo. El complejo cuenta, así mismo, con 26 chimeneas con campanas, una por cada casa del pueblo y que suenan cada hora; cada chimenea tiene una placa en recuerdo de los muertos de cada familia. La plaza de la Memoria, con tres abedules, representa la vida, mientras que la llama eterna recuerda con un cuarto árbol a los bielorrusos fallecidos. Desl mismo modo, el Árbol de la Vida cuenta con los nombres de 433 aldeas quemadas por los alemanes y posteriormente restauradas.
La historia de la aldea de Khatyn es un drama más de los generados por los nazis en esta zona de la antigua Unión Soviética. El 22 de marzo de 1943, tras la muerte de un oficial alemán, estos, junto a ucranianos voluntarios, cercaron la aldea quemando en un granero a 149 personas, entre ellas 75 niños.

-Museo Estatal Bielorruso de la Guerra patriótica, en Minsk.
El museo fue inaugurado en octubre de 1944 tras la liberación de Minsk, antes de que la guerra hubiese concluido. Este hecho lo convierte en el primero del mundo relativo a la Gran Guerra Patria. En su emplazamiento actual, fue inaugurado en 2014 durante el 70 aniversario de la liberación de Bielorrusia. El amplio y moderno edificio cuenta con 15.600 m² y se ubica en la céntrica plaza de los Héroes, junto a la estela Minsk la Ciudad Héroe.

El simbolismo de esta construcción es grande, tanto en lo que se refiere a su forma como a los materiales empleados y a su color, En la fachada, once rayos brillantes de acero simbolizan la Gran Victoria y los 1.100 días y noches de la ocupación; el brillo metálico de la decoración se refiere a la guerra y el brillo dorado del cristal significa la victoria y la paz. Los temas desarrollados en el interior se refieren a los diversos aspectos de la guerra, diferenciándose cronológicamente. Armamento y reproducciones de escenas de esos años dan gran realismo a la visita. La quema de aldeas, el movimiento partisano o el gran salón de la victoria cubierto por una cúpula transparente son algunos de los diferentes espacios de este gran complejo. La gran estela, de 45 m de altura, fue levantada en 1985 y tiene relación con la concesión a la ciudad en 1974 del título de Ciudad Héroe por la valentía con la que sus ciudadanos lucharon contra la ocupación nazi.

-Montículo de La Gloria, en Slabada.
Situado a 21 km de Minsk, en la carretera de Moscú, este complejo fue levantado para conmemorar a los soldados soviéticos participantes en la lucha contra el nazismo en la 2ª Guerra Mundial.
Fue eregido en 1969 por el arquitecto O. Stakhovich y el escultor A. Bembel, coincidiendo con el 25 aniversario de la liberación de Bielorrusia en la Operación Bagration de 1944 en la que el Ejercito Rejo cercó a 105.000 soldados alemanes, alcanzando la victoria el 11 de julio.

La colina en la que se enclava el monumento se eleva 35 m sobre el entorno, alcanzando con la construcción de la cumbre más de 70 m de altura. Se accede por dos escaleras de hormigón, cada una de ellas con 241 escalones. En lo alto, cuatro bayonetas recubiertas de titanio se encuentran rodeadas por un anillo en el que están representados los soldados soviéticos. En el complejo existe una exhibición al aire libre en la que destacan numerosos carros de combate pertenecientes a la batalla.
Belarús cuenta en su territorio con un gran número de monumentos conmemorativos relativos a la Gran Guerra Patria, en la cual murieron tres millones de bielorrusos de los nueve millones con que contaba el país; es decir, que murieron uno de cada tres habitantes. Paralelamente, más de 600 pueblos, como Khatyn, fueron aniquilados.