
Revolución, Resistencia y Memoria.
Patrimonio de la Humanidad.
Alemania
(y 4)

-Monumento a los soldados soviéticos de Treptower Park, en Berlín.
Se encuentra en el parque Treptow y en el lugar yacen 7.000 soldado del Ejército Rojo de la URSS. Fue construido entre 1946 y 1949 por las fuerzas de liberación soviéticas para honrar a sus muertos. La escultura del soldado se convirtió en un símbolo dentro de la República Democrática Alemana.

Se accede al lugar a través de un arco de triunfo de granito gris; tras el pabellón se levanta un monumento y una escultura de una mujer (la patria) que llora a sus hijos muertos. A continuación, un ancho bulevar bordeado de sauces conduce a la zona central del monumento, que comienza con dos grandes banderas soviéticas de granito rojo inclinadas a ambos lados. Junto a ellas, dos soldados arrodillados y, a pocos metros, el cementerio simbólico. La avenida central está flanqueada por 16 sarcófagos de mármol blanco a cada lado. La figura principal del monumento consiste en un soldado de 12 m de altura y 70 toneladas de peso protegiendo a una niña y con una espada clavada en una esvástica nazi que pisa con sus botas, símbolo de la victoria. Bajo esta gran figura se levanta el pabellón. Este monumento antifascista es el mayor de toda Europa Occidental y nos recuerda que la conquista de Berlín significó para la Unión Soviética la muerte de 80.000 soldados del Ejército Rojo.

-Monumento soviético de la guerra en Schönholzer Heide, en Berlín.
El espacio en el que se construyó el complejo monumental era una zona de esparcimiento con anterioridad, transformándose a lo largo de la Segunda Guerra Mundial en un campo de trabajo, para finalmente ser el lugar en el que se levantaría el tercer monumento de guerra soviético más grande de Berlín.

Se edificó entre 1947 y 1949, comprendiendo una superficie de 30.000 m² . En él se encuentra el mayor cementerio del Ejército Rojo de la ciudad, así como el más grande de los existentes fuera de la antigua Unión Soviética. El proyecto, diseñado por los arquitectos soviéticos Solovyov, Belaventsev, Korolyov y el escultor Pershudchev, debía acoger 13.000 cuerpos de soldados soviéticos de los 80.000 caídos durante la batalla de Berlín contra el Ejército nazi.
La entrada al recinto está flanqueada por dos grandes pilares de granito y la llama eterna. En torno al monumento, sobre la pared, se colocaron 100 placas de bronce en las que se recogen los nombres, rangos y fechas de nacimiento de los muertos identificados (una quinta parte del total). A los lados del eje principal del conjunto se levantan ocho cámaras funerarias para 1.182 soldados. Al final de este eje se eleva un obelisco de más de 33 m de altura bajo el cual se construyó la sala de honor en la que se enterraron dos coroneles soviéticos. Frente al obelisco se sitúa una estatua de la Madre Patria Rusia.

-Vivienda y tumba de Bertolt Brecht, en Berlín.
La casa se localiza en Chausseestrasse n. 125 de Berlín-Mitte y fue la última en la que habitó Bertolt Brecht con su segunda mujer, la actriz y directora Helene Weigel, con la que fundó la compañía de teatro Beerliner Ensemble. En este lugar vivió desde 1953 hasta 1956, año en que falleció. En la actualidad, la vivienda se ha convertido en un museo y contiene un archivo histórico del dramaturgo alemán, cumpliendo además la función de foro de tertulia literaria.

Conserva la decoración original y puede ser visitado el estudio con su biblioteca (4.000 volúmenes), además de contar con una amplia sala para tertulias con intelectuales y artistas, en la que se conserva la máquina de escribir del dramaturgo y revolucionario comunista. Asimismo, son visitables los dormitorios, la salita y la cocina. El escritor ocupaba el primer piso y su mujer el segundo, poniendo esta sus salas a disposición del archivo fundado por ella tras la muerte de su marido. Estos espacios se conservan en su forma original y son desde 1978 un lugar conmemorativo, perteneciendo el centro a la Academia de las Artes. Las obras de Brecht están ligadas a razones políticas e históricas y tienen un gran desarrollo estético. Tras la toma del poder por parte de Hitler, tuvo que huir con su familia. Frente a la casa se encuentra el cementerio Dorotheenstadt en el que están enterrados el propio Brecht y Helene Weigel. Ha sido varias veces atacada con pintadas nazis.

-Casa de Rosa Louise McCauley (Rosa Parks), en Berlín.
La casa de Detroit de la activista por los derechos civiles Rosa Parks fue trasladada en 2016 por el artista estadounidense Ryan Mendoza a Berlín tras comprarla por 500 dólares a Rhea, la sobrina de Rosa. La casa en la que vivió de 1957 a 1959, ya en mal estado, iba a ser demolida. Para recuperarla fue desmontada pieza a pieza por voluntarios del barrio, y tras su traslado fue emplazada en el barrio Wedding de Berlín. La estructura fue desmontada recientemente para ser subastada en Estados Unidos.

Rosa Parks fue una costurera negra, activista de los derechos civiles de los negros en Estados Unidos; el día 1 de diciembre de 1955 subió a un autobús público de Montgomery y se sentó en una zona reservada para los blancos. Tras negarse a levantar para ceder el sitio a un blanco, fue detenida y encarcelada. Esta chispa hizo que Martin Luther King dirigiera una protesta contra los autobuses públicos de la ciudad, que los negros dejaron de utilizar. Un año después fue declarada inconstitucional en Estados Unidos la segregación en el transporte. A partir de ese momento Rosa Parks se convirtió en un referente en la defensa de los derechos de los negros.

-Josep Renau, en Halle y Berlín.
Josep Renau nació en Valencia en 1907, y llegó a ser un gran pintor, grafista, creador de carteles y muralista. Militante comunista, imprimió un fuerte contenido político a su obra y fue entre 1936 y 1939 director general de Bellas Artes y encargado del pabellón de la República para la Exposición Universal de París de 1937, en la que se expuso el cuadro Guernica de Picasso.

Asimismo, fue el responsable de organizar el traslado a Valencia de los fondos del Museo del Prado para librarlos de los bombardeos franquistas. En 1939 se exilió en México, asentándose definitivamente en la República Democrática Alemana, en Berlín Oriental, dedicándose a la creación de arte político con el apoyo del Estado.
Durante los años 70, realizó grandes murales en diferentes lugares de Alemania, algunos de ellos desaparecidos tras la unificación. Destacan los existentes en la ciudad de Halle, en la que fue residencia de estudiantes, hoy Ordnungsamt, con los títulos El dominio de la naturaleza por el hombre y Unidad de la clase trabajadora y fundación de la RDA, elaborados con cerámica.
Falleció en 1982 y sus cenizas descansan en el cementerio Zentralfriedhof Friedrichsfelde de la capital alemana Junto a los de su compañera Manuela Ballester, pintora, cartelista, ilustradora y escritora, ademas de militante comunista, muerta en el año 1994.