6.000 detenidos por los sionistas en Cisjordania / Colectivo Historias Desobedientes, familiares de genocidas que rompen la ‘ley de silencio’ / Película: “Rosa Luxemburgo” / Hugo Boss y el nazismo.

Foto. Soldados sionistas detienen a dos cisjordanos.

Internacional:

Palestina

-Miles de detenidos en Cisjordania en 100 días.

Más de seis mil detenidos en Cisjordania desde el 7 de octubre.

Esta cifra incluye a quienes fueron detenidos en sus domicilio y en los puestos de control militares, los obligados a entregarse bajo presión, los detenidos como escudos humanos, los retenidos en cárceles de la ocupación y los liberados horas o días después de su detención, así como con expresos políticos históricos.

La campaña sionista elevó el número total de detenciones a unas 6.000 desde el 7 de octubre hasta mitad de enero.

Todos los días los ocupantes llevan a cabo redadas en todas las ciudades de Cisjordania, y muchas veces arrestan a exprisioneros liberados, como Amir Hanoun e Imad Najjar, Ahmed Sanif y Raafat Abdo. Días después, detuvieron a otros 2 prisioneros históricos recíen excarcelados.

Medios israelíes relataron las respuestas de la ciudadanía palestina a las incursiones sionistas y contra las detenciones, sobre todo en Ramallah, Al-Bireh, Yenín y Tulkarm, donde utilizaron artefactos explosivos contra las fuerzas del ejército enemigo.

Dibujo. Libro de crímenes, gigante.

-Viñeta martillazo

Evidencias de crímenes en Gaza, libros y libros de sangre palestina

*Israel se declara no culpable.

Foto. Reunión del colectivo H.D.

Genocidas vs familia

-Descendientes de represores que rompen la ‘ley del silencio’: “Asumir que mi papá fue un genocida fue duro, pero necesario”.

Hijas, sobrinas y nietas de victimarios de diferentes dictaduras, como la española, la argentina o la chilena, conforman el colectivo Historias Desobedientes, desde donde se posicionan públicamente a favor de las víctimas y en contra de lo que hicieron sus familiares a pesar de los costes que conlleva.

Cuando era niña y su padre volvía a casa, Analía Kalinec gateaba hasta colgarse de su pantalón. Él la levantaba en brazos, la besaba, le hacía cosquillas y se reían juntos en una típica escena en el seno de una familia conservadora argentina de los 80. Hoy estos son recuerdos que duelen y alivian al mismo tiempo, que se enmarañan con emociones contradictorias que Analía tardó en colocar para poder asumir que el hombre al que tanto quiso y al que tanto obedeció es el mismo que cumple pena de cárcel. Que ese hombre, además de su padre, había sido el Dr.K.

Conocido bajo ese apodo en sus años como miembro de la Policía Federal durante la dictadura de la Juntas en Argentina, Eduardo Kalinec lleva 18 años en prisión: “Mi papá cumple cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad”, resume Analía. Kalinec fue detenido en 2005, cuando ya era un comisario retirado, y fue condenado cinco años más tarde en el proceso que juzgó la actividad de los centros clandestinos Atlético, Banco y Olimpo, que durante la dictadura sirvieron de espacios de detención, tortura y exterminio de personas, muchas de las cuales continúan a día de hoy desaparecidas.

Como Analía, otros tantos hijos, hijas y familiares de victimarios vinculados fundamentalmente a las dictaduras latinoamericanas forman parte del colectivo Historias Desobedientes, que agrupa a quienes desde el interior de las familias han decidido romper el mandato de silencio y pelear por la verdad, la justicia y la reparación a pesar de los costes personales y las preguntas sin respuesta que quedan en el aire.

“¿Había humanidad en ti?”, “¿Alguna vez sentiste compasión?”, le cuestiona a su abuelo Loreto Urraca en el libro Entre hienas, que publicó la editorial Funambulista en 2018. A Loreto ningún amor le unía al padre de su padre, pero sí la sangre y el apellido. Lo primero que sintió cuando supo que era nieta de Pedro Urraca, el policía franquista dedicado a detener republicanos exiliados en la Francia ocupada por los nazis, fue vergüenza. “Me impresionó muchísimo saber la implicación tan grave que había tenido en la represión, fue tremendo ser consciente del daño que había hecho”, afirma.

Conocer a un hombre que había sido prisionero en los campos de concentración de Hitler fue para Ilka Vierkant (Múnich, 1964) un punto de inflexión. “Fue tremendo ver su dolor, que todavía estaba por todo su cuerpo, y que sufriera por algo en lo que mi abuelo estaba implicado. Me di cuenta de que estoy dentro de la Historia y no fuera”, explica la mujer, nieta de Werner Vierkant, que fue a principios de los 40 director de parte de la red de ferrocarriles y miembro del Partido Nazi. “Me di cuenta entonces de que Jon y mi abuelo estaban en el mismo espacio y tiempo. Él fue esclavo en Auschwitz trabajando en el levantamiento de raíles y mi abuelo tuvo que organizar la construcción”.

“Nunca va a dejar de ser mi papá”, dice Ana Laura Gutiérrez al otro lado del teléfono. Hija de Armando Gutiérrez, militar que ejerció en un centro de detención y tortura de la dictadura impuesta en Uruguay entre 1973 y 1985 en el que se acabaron encontrando los restos de dos desaparecidos. Aunque fue con 28 años cuando se enteró de su actividad, “desde muy temprano empecé a cuestionarle por justificar la dictadura”, pero cree que haberse independizado joven ha hecho que el proceso sea más sencillo. “Hay personas que no lo han logrado y creo que tiene que ver con un fuerte peso del patriarcado. Aquí hay hijas abogadas que defienden a sus padres presos por delitos de lesa humanidad”, afirma.

https://www.eldiario.es/sociedad/descendientes-represores-rompen-ley-silencio-asumir-papa-genocida-duro-necesario_1_10795514.html?goal=0_10e11ebad6-92b057d350-64733153&mc_cid=92b057d350&mc_eid=741781b133

Cartel peli «Rosa Luxemburg».

Jamás olvidar:

-Película: “Rosa Luxemburgo”

Película. Recordando su asesinato y el de Karl Liebknecht hace 105 años.

República de Weimar (1919-1933). Una vez terminada la Primera Guerra Mundial (1914-1918), se produjeron en Alemania movimientos populares de protesta, al frente de los cuales se hallaban Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, que fundaron un partido político revolucionario de carácter comunista: los espartaquistas…

Una obra de Margarethe von Trotta. Protagonizada por Barbara Sukowa.

1986. 120 minutos.

https://www.youtube.com/watch?v=LofL6gntN6U

Texto y Fotos de Rosa y Karl.

*Recordatorio de Insurgente:

-Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, asesinados por el fascismo en contubernio con la socialdemocracia hace 105 años.

Trajes de Hugo Boss para los nazis.

-Hugo Boss y el nazismo.

No hay persona en el mundo que no conozca la marca Hugo Boss, una casa de moda que a la fecha vende millones de dólares al año gracias a la variedad de productos que sus diseñadores ofrecen tanto a varones como a mujeres.

Sin embargo, pocos saben que antes de que la firma tuviera esta reputación, tuvo que pasar por momentos oscuros para sobrevivir, tales como aliarse a los nazis.

Historia de la marca Hugo Boss

En 1923, Hugo Boss fundó su propia compañía de ropa en Metzingen, Alemania, donde todavía tiene su sede. Ahí, comenzó a producir camisas, chaquetas, ropa de trabajo, ropa deportiva, impermeables, etcétera.

Debido al clima económico de Alemania en ese momento, Hugo Boss se tuvo que declarar en quiebra; no obstante, en 1931 llegó a un acuerdo con sus acreedores, los cuales lo dejaron con seis máquinas de coser para comenzar de nuevo.

Ese mismo año, Hugo Boss se convirtió en miembro del Partido Nazi, así como patrocinador de la Schutzstaffel (SS) e integrante del Frente Alemán del Trabajo en 1936, de la Asociación de Protección Aérea del Reich en 1939 y del Bienestar Popular NacionalSocialista en 1941.

Por si lo anterior no fuera suficiente, de igual forma fue miembro del Reichskriegerbund y del Reichsbund para ejercicios físico y después de unirse a estas organizaciones, sus ventas aumentaron de 38 mil 260 a más de 3 millones 300 mil Rentenmarks en 1941.

Para 1928, la marca se convirtió en proveedor de uniformes con licencia de Reichszeugmeisterei para Sturmabteilung (SA), Schutzstaffel, las Juventudes Hitlerianas, el Cuerpo de Automovilistas Nacionalsocialistas y otras organizaciones de partidos.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Hugo Boss empleó a 140 trabajadores forzados, la mayoría de ellos mujeres. Además de estos trabajadores, 40 prisioneros de guerra franceses también trabajaron brevemente para la compañía entre octubre de 1940 y abril de 1941.

En 1945, Hugo Boss tenía una fotografía en su apartamento de él con Hitler, tomada en Berghof, el retiro de Hitler en Obersalzberg.

Debido a su temprana membresía en el Partido Nazi, su apoyo financiero a las SS y los uniformes entregados al Partido Obrero Nacional Socialista Alemán, Boss fue considerado tanto un «activista» como un «partidario y beneficiario del nacionalsocialismo». En una sentencia de 1946, fue despojado de sus derechos de voto, de su capacidad para dirigir un negocio, y multado con «una pena muy severa» de 100 000 DM.

Sin embargo, Boss apeló y finalmente fue clasificado como un «seguidor», una categoría menor, lo que significaba que no era considerado un promotor activo del nacionalsocialismo.

Murió en 1948, pero su negocio sobrevivió. En 2011, la compañía emitió una declaración de «profundo pesar a los que sufrieron daños o dificultades en la fábrica dirigida por Hugo Boss bajo el gobierno nacionalsocialista».

En fin…

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