Carta del preso comunista Juan García Martín desde Puerto III: Sobre el semi-espontaneismo en las últimas movilizaciones populares por Hasél y la amnistía.

Cartel «Juan García Martín. Preso comunista».

Cartas desde prisión:

Juan García Martín

Puerto III, 20 Mayo 2021

Llevas razón, colega, te tenía abandonado o, mejor, postergado (…/…)

También recibí la carta con las fotos de la salida de Arango; como sé que anda por ahí, le dices que siga tan “tieso” como aparece en las fotos y que se cuide; de todo lo demás, “se le supone”. Otro abrazo. De los “corta-pegas” que venían en la carta, de acuerdo con el trabajo del “antirrevisionista”: el movimiento no es y no puede ser espontáneo a estas alturas del “aprendizaje” de las masas de lo que pueden esperar desorganizadas, engañadas y yendo de “buenos chicos”; por lo demás 40 años de trabajo de hormiguita por parte de los comunistas tampoco ha sido en balde y, digo yo, algo habrá calado en los elementos más avanzados o más jóvenes. Como tampoco es cuestión de ponerse medallas o de darlo todo por hecho –al revés: ¡cuánto queda por hacer!- está bien calificado como semi-espontáneo. Ayer recibí carta de Pablo Hasel que, hablando de las movilizaciones POR LA AMNISTIA, era más “pesimista” en el sentido de no caer en triunfalismos y del trabajo que queda por hacer. Me parece bien esa insatisfacción pero se nota que no ha vivido, como los “veteranos”, las décadas de “travesía del desierto” que llevamos nosotros y que, por tanto, sabemos apreciar en toda su proyección pasado/futuro lo que supone el oasis o el pozo que se está abriendo, no solo con las movilizaciones, sino con la proliferación de plataformas, colectivos, mareas, etc. ¡Ahora hay tajo y “materiales” para seguir trabajando!

¿Cómo se os ha quedado el cuerpo con ese más de 80% de participación en las elecciones de Madrid? De entrada, no os vais aburrir con las peleíllas entre la Ayuso y Sánchez. Que conste que mi primera reacción al ver los resultados electorales fue decirle al espejo –mi interlocutor- “Madrid vuelve a ser una ciudad de tenderos”, pero sería injusto. Es verdad que el Madrid de los ’60-70 ya no existe, con aquél potente proletariado industrial, y es verdad que es básicamente una ciudad de servicios –y funcionarios- y ya sabemos la tendencia que este personal tiene a moverse por quien le llene la tripa. Pero también han intervenido otros factores, no siendo menor, la hartura de la gente de todas las edades con las restricciones que el Gobierno ha impuesto por la pandemia; de ahí los folklóricos gritos de “¡Libertad!” con los que mucha gente ha ido a votar a la Ayuso. Súmale la decepción y el rechazo que ha generado el fracaso reformista del Gobierno de coalición o el negro panorama socio-económico que se nos viene encima y… ¡tachín, tachín! Sale Ayuso ganadora.

Y para rematar con el tema electoral, cada día la CUP se parece más a EH Bildu, enfangada en una pelea institucional que solo puede traer más frustración al pueblo. Yo pienso que se ha agotado un ciclo o un capítulo con la fantasmal declaración de la independencia, la represión y la desbandada que produjo en la burguesía catalán, y, desde luego, el futuro de Catalunya y de los trabajadores catalanes no pasa ya por un esquema que ha resultado inútil frente al Estado y con una dirigencia burguesa (comprendiendo la pequeña burguesía) que, al final, ha hecho lo de siempre: lanzar a las masas y recoger velas en cuanto han sonado los cañones.

De por aquí, ya nos pusieron la vacuna, la Jhonson & Jhonson y ahora a esperar si vale o no. No tuve ningún efecto secundario (será que uno ya está “ajamonzo”) aunque otros no pueden decir lo mismo en cuanto a fiebre y dolores. Nada que no quite un Paracetamol. Eso sí, este módulo ha quedado “marcado” porque más de un tercio de los presos no se han vacunado, o sea, que seguimos en riesgo de contagio… sí la vacuna no funciona, claro.

Aquí seguimos los 5 vascos y yo, esperando, ellos, a ver si les suben a su tierra o no; ya les llaman en los periódicos “los 10 de Andalucía”, si les suman los que están en Almería y Sevilla. En fin, yo creo que, al final, les subirán porque no creo que les interese –al Gobierno y a Bildu- el que queden como un ejemplo de integridad y coherencia para los descontentos con el rumbo de la Izquierda.

En cuestiones internacionales, el mundo sigue su marcha “hacia los extremos”, parafraseando una de las leyes de la guerra de Clausewitz. A destacar en el conflicto de Palestina cómo esta vez parece que los sionistas no han estado tan arropados como otras veces, por no contar que han recibido algo de su propia medicina.

Bueno, ya no me extiendo más. Reparte abrazo entre los madrileños. Otro para ti.

Juan.

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