Cuando la policía asesinó al S.G. del PCE(r) en funciones, Juan Carlos Delgado de Codes, el 20 de abril de 1979.

Foto y poema a Delgado de Codes.

Memoria imprescindible: Cuando asesinaron a un dirigente obrero

Juan Carlos Delgado de Codes, 20 abril 1979

Asesinado en Madrid el 20 de abril de 1979. Conocido entre sus camaradas como Herrera, Juan Carlos nació en Segovia, el 5 de febrero de 1949. Con 18 años marchó a estudiar Náutica a Cádiz, estudios que cambió por los de Magisterio que abandonó definitivamente, entrando a trabajar como conserje en el Colegio de Médicos de Cádiz. Durante su estancia en la Escuela de Náutica intervino en las huelgas estudiantiles de entonces, interesándose por la lectura de los marxistas y del movimiento obrero. Por entonces conoció a José María Sánchez Casas y su grupo de teatro “Quimera, Teatro Popular” que aglutinó en la bahía a la izquierda más radical de la época, siendo el embrión de la OMLE más tarde. Entrando a militar en la misma en 1969. Durante años les unió además de la militancia una estrecha amistad.

Era entonces un joven decidido y desde el primer momento dio muestras de una capacidad de análisis poco común.

Durante tres años se dedicó a impulsar la OMLE en Andalucía, consiguiendo extenderse a Sevilla y Córdoba y, dentro de la provincia de Cádiz, a otros pueblos como Puerto de Santa María, Puerto Real y Jerez. Siendo el máximo responsable de la organización en Andalucía y consiguiendo incorporar a la misma a numerosos cuadros comunistas que posteriormente fueron dirigentes del PCE(r).

En junio de 1973 fue enviado como delegado a la I Conferencia Nacional de la OMLE. De dicha Conferencia salió elegido miembro del Comité de Dirección, junto a Manuel Pérez, Abelardo Collazo y Enrique Cerdán. Para entonces ya tenía orden de busca y captura por “desertor” del servicio militar, situación ésta que asumió sin dudar y que motivó su paso a la clandestinidad desde muy joven.

Fue elegido máximo responsable de la organización de Andalucía, y durante dos años incorporó a la misma a numerosos cuadros comunistas que posteriormente fueron dirigentes del PCE(r).

En junio de 1975 participó en el Congreso fundacional del PCE(r), resultando elegido miembro del Comité Central.

El 26 de septiembre de 1976 fue detenido en Galicia, siendo salvajemente torturado, a resultas de lo cual le rompieron dos costillas y permaneciendo en la cárcel de La Coruña hasta diciembre de ese año cuando fue trasladado a Madrid, a la cárcel de Carabanchel, días después del secuestro por parte de los GRAPO del presidente del Consejo de Estado Oriol y Urquijo y, supuestamente, para intentar negociar la liberación de éste, sin éxito. Allí permaneció hasta octubre de 1977, en que salió en libertad por aplicación de la Ley de Amnistía.

Al salir de la cárcel, dado que el Comité Central del PCE(r) en pleno había sido detenido y encarcelado, en unas condiciones de clandestinidad verdaderamente difíciles, fue elegido Secretario General en funciones del Partido.

Era el máximo responsable de la organización cuando fue asesinado en Madrid, en la plaza de Lavapiés cuando iba a tomar un taxi, siendo alcanzado por un disparo por la espalda que, entrando a nivel de la octava costilla, le desgarró la aorta y quedó alojado en la base del cuello. Fue una operación policial premeditada ya que declaraciones de testigos indicaron la presencia de una ambulancia en la misma calle que, posteriormente le trasladaría ya cadáver al hospital Francisco Franco, hoy Gregorio Marañón. Desde luego fue una emboscada y nunca se encontró el arma que supuestamente había empuñado.

La familia presentó denuncia y se abrieron diligencias previas ante el Juzgado de Instrucción nº 8 y tras más de tres años de trámites, los magistrados Bienvenido Guevara, Alberto Amunategui y Virgilio Martin, de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial resolvieron el sobreseimiento del caso.

Los policías que le asesinaron fueron identificados como Juan Carlos Salgado Sánchez, José María García González y Juan Luis Abuin Sayo.

En el momento de su asesinato, su hijo Juan, nacido en la clandestinidad, tenía cuatro meses de edad. Fue enterrado en el cementerio de Segovia en medio de fuertes medidas de seguridad. Uno de los solidarios asistentes declaró a la prensa ¡Qué pena, le han matado cuando estaba madurando y podía haber sido uno de los mejores dirigentes políticos obreros! Por eso precisamente le asesinaron.

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