Entrevista a Oskar Cadenas, ex-refugiado y ex-preso político vasco, que participará en las Jornadas por la Amnistía.

Foto. Oskar Cadenas.

Muro de solidaridad y denuncias:

-Entrevista a Oskar Cadenas, ex refugiado y ex preso político vasco:

“Lo importante es cambiar el sistema y que éste defienda los intereses de la clase obrera”

Oskar Cadenas, ex-represaliado político vasco, nos habla de lo que ha pasado en su vida. “Ser refugiado o preso político es una condición que se adquiere por ser represaliado, porque no te permiten defender tus ideas políticas, sobre todo, por ser perseguido por un Estado fascista”, señala. Manda un “fuerte abrazo revolucionario” a Asier Guridi Zaloña, refugiado apátrida en Venezuela. Admite que sus objetivos son “la independencia y el socialismo”, para ello “la autodeterminación” es la herramienta válida. Ante el giro socialdemócrata que sufrimos, explica que “cada vez está más claro que los trabajadores necesitamos organizarnos de manera alternativa e independiente para luchar por nuestras reivindicaciones”.

Cadenas participará el 22 de mayo en unas jornadas por la amnistía en Vallecas, a cargo del Movimiento Antirrepresivo de Madrid (MAR) en la que acudirán, entre otros, Manuel Ruiz, hermano de Arturo Ruiz, asesinado por fascistas en una manifestación por la amnistía en 1977 o Manuel Arango, ex-preso político del PCE(r), militante comunista que hace tan sólo unos días recuperó la libertad.

-Mirando un poco hacia atrás, ¿Cómo recuerdas la vida como refugiado?

Ser refugiado o preso político es una condición que se adquiere por ser represaliado, porque no te permiten defender tus ideas políticas, sobre todo por ser perseguido por un Estado fascista.

Y, respondiendo a tu pregunta, la vida como refugiado político es muy dura. En un principio llegas a un país que no es el tuyo, con diferente cultura, ni mejor ni peor, diferente. Hay que intentar adaptarse a los usos y costumbres de ese país y de ese pueblo, y ello conlleva un esfuerzo personal grande, además del político. Así mismo, te encuentras, en la mayoría de los casos, como fue el mío, sin estancia legal en el país y todo lo que eso supone: no tienes derecho a asistencia médica, ni a ayudas de ningún tipo… Siempre estás en riesgo de que por cualquier motivo te pare la policía, te pueden deportar, etc. Tampoco es fácil buscarse la vida, si no tienes papeles no puedes trabajar legalmente, no puedes tener nada a tu nombre y todo ello conlleva más dificultades para poder sobrevivir. Así mismo, si tienes una enfermedad o un accidente no puedes acudir a la seguridad social, pues no te pueden atender al estar indocumentado, por lo que tienes que acudir a la medicina privada, que es cara, y si no tienes dinero…

Eso sería en el plano personal, pero al ser un refugiado político siempre está ahí la amenaza del Estado represor que te persigue vayas donde vayas. Normalmente, esta parte la asumes por tu compromiso político, y es esa persecución la razón por la que tuviste que dejar tu tierra, porque no existen unos mínimos democráticos que permitan desarrollar la actividad política sin que te persigan. Pero esa misma represión es la que te reafirma en tus convicciones y a que te enseña que la lucha que tu llevas a cabo es más necesaria que nunca.

-¿Cuántos años estuviste? Si no me confundo, te extraditaron en 2000 desde México, ¿qué recuerdas?

Estuve algo más de cinco años refugiado, al principio en Francia y después en México, hasta que me detuvieron en México en diciembre de 1996.

Me extraditaron en febrero del 2000. Todo fue un juicio farsa en el que las autoridades mexicanas, que siguen siendo el Virreinato de la Nueva España, tenían ya decidido que me iban a extraditar. Recuerdo que hubo movimientos por parte del pueblo de México, e incluso de algún partido político mexicano, solicitando que no me extraditasen y me concediesen asilo político, pero ya te digo que los fieles vasallos mexicanos volvieron a acatar las órdenes de sus amos.

-Hace unas semanas le hicimos una entrevista a Asier Guridi Zaloña, nos dijo que tras su detención hace años en Venezuela, se encuentra en situación de apátrida y sin el apoyo que se daba a los refugiados porque se negó a aceptar los nuevos postulados de la izquierda abertzale oficial, ¿qué le recomendarías?

Es difícil darle una recomendación, pues se que lo está pasando mal. Yo sólo le diría que para mi ha sido y es importante ser coherente con mis ideas políticas. No renegar de mi mismo y, al menos a mi, me sería muy difícil poder mirarme al espejo todas las mañanas y seguir con la cabeza alta si renegase de mi mismo. Por cierto, desde Euskal Herria le quiero mandar un fuerte abrazo revolucionario a Asier Guridi y darle muchos ánimos.

Cartel. Amnistía total presos políticos, exiliados y deportados.

-¿Cómo se puede ayudar a los refugiados políticos desamparados?

Está claro que individualmente poco o nada podemos hacer para ayudar a los refugiados políticos desamparados. No se trata de una cuestión humanitaria. Desde mi punto de vista lo que hay que hacer es organizarse colectivamente y desde esos parámetros la cobertura, política, social, económica, jurídica… que necesiten. Si no nos organizamos en Euskal Herria poco o nada podemos hacer. La solidaridad y la lucha es fundamental para conseguir cualquier objetivo, y este también.

-Cuando alguien se ve en la obligación de marcharse de su pueblo, ¿la vuelta es más dura? ¿Has visto muchos cambios cuando llegaste? ¿Qué te sorprendió y te sorprende más, si te sorprende algo?, o, si prefieres, ¿qué destacarías desde tu marcha a la vuelta a casa, aunque antes pasaste por la cárcel?

No sé si la vuelta es más dura, ¿con respecto a qué? Supongo que la pregunta es con respecto a alguien que se vuelve sin que se haya visto obligado a salir. Pues no lo sé, porque yo sólo lo he vivido desde el punto de vista del que se fue obligado. Pero mis sensaciones a la vuelta a casa fueron de mucha emoción y de ganas de recorrer los pueblos y calles de Euskal Herria, ver a los familiares, amigos, compañeros, etc. Aunque tengo que decir que mucho más dura fue la salida que la vuelta.

Sí que he visto cambios cuando llegué. Además de los cambios que se han dado con las nuevas tecnologías, y físicos de los pueblos y ciudades, el cambio que más me ha llamado la atención, sobre todo del Pueblo Vasco, es el individualismo y la insolidaridad de la mayoría de la gente. El Pueblo Vasco siempre se ha caracterizado por organizarse colectivamente para dar respuesta a cualquier reto o situación (Auzolan…), pero estos valores hoy en día casi no existen, y, excepto en casos puntuales, cada quien hace su vida y no se preocupa de las cosas que nos incumben a todos conjuntamente. Esto es lo que más me sorprendió, la pérdida de ese sentido de la lucha colectiva para hacer frente a los problemas y situaciones. También creo que eso en parte, en gran parte, es debido a la deriva política que la Izquierda Abertzale Oficial ha tomado, priorizando lo individual a lo colectivo.

-Entrando en la vida política, social y laboral de Euskal Herria, ¿crees que hemos avanzado o retrocedido? Antes el Gobierno español y sus instituciones (congreso y senado) quedaban muy lejos, ahora se apoya al Gobierno español y se vota a favor de presupuestos contra la clase obrera, etc ¿qué te parece después de años de lucha estos pasos atrás?

Es evidente que hemos retrocedido en Euskal Herria en todos esos ámbitos, político, social y laboral. Hoy en día no existe en Euskal Herria un partido político que ponga en evidencia el sistema. Hasta hace un década la Izquierda Abertzale defendía un cambio del sistema, del sistema capitalista, para poder llevar a cabo todos los proyectos políticos de forma democrática, y hoy en día se dedican a ser parte del sistema y participar en sus instituciones. Habría que recordar que cuando nace Herri Batasuna sólo participaba en los ayuntamientos institucionalmente, ni siquiera en el Gobierno Vascongado o Navarro. Sólo se acudía allí puntualmente como herramienta para denunciar situaciones concretas, sin participar en el día a día apoyando al sistema.

Y en lo social y laboral tres cuartos de lo mismo. Todos los sindicatos, hoy en día, se preocupan de ganar las elecciones sindicales para obtener más subvenciones económicas para ellos mismos, y no se preocupan de los intereses de los trabajadores.

Estos pasos atrás están siendo muy decisivos en la vida de los y las trabajadoras, y si no nos organizamos como clase obrera las siguientes generaciones van a tener peores condiciones de vida que las de sus padres y sus abuelos.

-Es evidente que el camino por la socialdemocracia está beneficiando a quienes más tienen (burguesía, élite económica y empresarial) y a los partidos de derecha o ultraderecha, ¿qué opinión tienes de lo que está ocurriendo? ¿Dónde están aquellos principios de la izquierda abertzale y rupturista?

La socialdemocracia defiende el sistema capitalista y como tal ese camino sólo puede beneficiar a la burguesía y a la élite económica y empresaria. Así que lo importante no es que el sistema lo dirija la socialdemocracia o la derecha, pues no cambia nada. Lo importante es cambiar el sistema y que éste defienda los intereses de la clase obrera. Sólo cambiando el sistema Capitalista por el Socialista podrá beneficiarse la clase obrera y la inmensa mayoría del pueblo. Me preguntas dónde están aquellos principios de la Izquierda Abertzale rupturista, no lo sé, los habrán perdido por el camino, ellos sabrán dónde y por qué los dejaron. Ellos han apostado por la socialdemocracia y el sistema Capitalista, y como he dicho antes ese sistema sólo beneficia a la burguesía y a la élite económica y empresarial.

Esto hace que cada vez esté más claro que los trabajadores necesitamos organizarnos de manera alternativa e independiente para luchar por nuestras reivindicaciones.

-¿Por qué es necesaria la amnistía total? Sin la misma, ¿se cierra o se está cerrando en un proceso en falso? ¿Por qué a algunos les cuesta pronunciar amnistía, cuando hace años se pedía en cada rincón de Euskal Herria?

Hay que decir que amnistía no es sólo la salida e los presos y la vuelta a casa de los refugiados. Amnistía es el reconocimiento por parte del Estado de que los hechos que se llevaron a cabo por las personas condenadas o imputadas no son delito debido a que el pueblo tiene derecho a la lucha y la resistencia y porque luchar contra la opresión no es ningún delito, y por lo tanto se les reconoce el derecho a la resistencia y quedan sin efecto tanto condenas, multas, responsabilidades… Es decir, con la amnistía el Estado reconoce su falta de democracia y se compromete a respetar los derechos políticos, sociales, laborales, que al pueblo le corresponden.

Y, como puedes entender, ningún Estado fascista, como este, va a reconocer eso, por lo que la amnistía va ligada a un derrocamiento del sistema y la recuperación de las libertades del pueblo.

Por otro lado, creo que no hay ningún proceso abierto. Si no se va a la raíz del conflicto y se reconocen los derechos conculcados al Pueblo Vasco no se puede hablar de proceso. Lo que algunos están haciendo es la búsqueda de salidas individuales, pero habría que recordarles que ninguno, ni uno sólo, de las represaliadas y represaliados luchó por motivos individuales ni personales, por lo que la salida de presas y presos y vuelta de refugiadas y refugiados tiene que ser colectiva, junto con las demás reivindicaciones que originaron el conflicto político en Euskal Herria, y eso sólo se puede lograr con la amnistía. Hoy en día siguen reprimiendo igual que siempre, por lo que no hay ningún proceso en marcha.

Cartel Jornadas por la amnistía 22-5-21 en Madrid.

-El 22 de mayo acudes a hablar en una jornada del Movimiento Antirrepresivo de Madrid sobre la autodeterminación. ¿Antes, tan sólo unas décadas atrás, los objetivos eran ‘independentzia eta sozialismoa’, después comenzó a hablarse de proceso de autodeterminación, más tarde de derecho a decidir…¿vamos a alcanzar la independencia algún día? ¿Cómo lo ves en este momento, porque la izquierda abertzale oficial cada vez lo aplaza más en el tiempo?

Sí que es verdad que el MAR (Movimiento Antirrepresivo de Madrid) me ha invitado a participar en las Jornadas Pro Amnistía que van a realizar el próximo 22 de mayo en Madrid. Es un honor para mi participar en esas Jornadas y desde aquí quiero aprovechar para agradecérselo y felicitarles por la labor antirrepresiva que están haciendo, son un ejemplo a seguir.

Dices que antes los objetivos eran “Independentzia eta sozialismoa” y que voy a Madrid a hablar sobre Autodeterminación. Bueno, yo creo que los objetivos son los mismos, al menos los míos, la independencia y el socialismo de Euskal Herria, y pienso que la Autodeterminación es una herramienta para conseguir esos objetivos. Tenemos que darnos cuenta que la Autodeterminación no va sola, la Autodeterminación es una reivindicación más del proceso que hay que llevar a cabo para derrotar al Estado fascista español y que se respeten los derechos de todos los pueblos y la clase trabajadora que conviven bajo su yugo. La Autodeterminación va ligada a la Amnistía, a la derogación de las leyes represivas, a la verdadera memoria histórica… Por eso voy a Madrid a hablar de Autodeterminación, voy a hablar de un proceso en el que el objetivo, como paso previo a poner en marcha el proceso de Autodeterminación, sea el derrocamiento del sistema fascista vigente, en el que uno de sus puntos es el reconocimiento del derecho de Autodeterminación, entre ellos el de Euskal Herria.

Creo que sin la Autodeterminación no podemos conseguir la independencia, pues es el pueblo el que tiene que pronunciarse. Pero, además, para que haya una verdadera independencia tiene que haber un cambio de sistema, para que pueda ser la clase obrera vasca la que decida su futuro, sino seguiríamos metidos en el sistema que estamos y a la clase obrera le seguiría explotando la burguesía y oligarquía vascas. Por lo tanto, la Autodeterminación de la clase obrera vasca tiene que ir en dos sentidos, por un lado, el nacional y, por otro, el social, para poder conseguir una verdadera independencia.

Me preguntas si ¿Vamos a alcanzar la independencia algún día? Pues espero que sí, al menos es uno de mis objetivos. Aunque para alcanzarla necesitamos derrocar al Estado fascista y visto que nosotros solos no hemos podido (a los hechos me remito) y que, por ejemplo, la catalanes tampoco han podido ellos solos, lo que creo es que hay que hacer acumulación de fuerzas entre los diferentes pueblos y naciones que conforman el Estado español y la clase obrera española que lucha por sus derechos democráticos, y entre todos unir fuerzas para conformar un frente que nos lleve a derrocar al Estado fascista.

-¿Qué te parece que no se haya derogado la ley mordaza y artículos represores de la ley penal, a pesar de que el Gobierno español, “el más progresista de la historia”, dijera que lo iba a hacer?

Bueno, tenemos que darnos cuenta que el Estado español es un Estado fascista y gobierne quien gobierne su esencia es la misma. Por eso mismo no me sorprende que no hayan derogado ninguna de esas leyes que dijeron que iban a derogar. Está claro que lo que prometieron derogar no era más que un reclamo electoral de los partidos que gobiernan. Pero ni su intención era la de derogarlas ni les iban a dejar los verdaderos poderes fácticos del Estado.

-A quienes no aceptan su legalidad, critican a la corona, etc, les encierran como a Pablo Hasèl y otros ¿el régimen del 78 sigue vigente, después de más de cuatro décadas de la muerte del dictador Franco?

El Estado español es un Estado fascista, en el 78 no cambió nada. Yo hablaría más de régimen del 39 que del 78. Lo que hicieron en el 78 fue pasar de dictadores a demócratas de un día para otro. No se cambió nada, ni hubo depuración judicial, ni militar, ni policial ni política. Por eso hoy en día nos siguen reprimiendo, como entonces, cualquier día hay detenciones en todo el Estado contra gente y colectivos que protestan, acabamos de ver hace sólo unos días las detenciones que ha habido en Iruña, incluso cargas que han hecho contra Ernai, las juventudes de Sortu. Algunos dicen que hoy en día no hay fascismo porque hay partidos políticos y que se pueden defender todas las ideas. Sí, mientras no pongas en entredicho al Estado y al sistema, si lo haces te ilegalizan “democráticamente” y se ha acabado el problema. Lo que sí ha aprendido el fascismo es que hay momentos que tienen que llevar careta para parecer demócratas, dentro de su sistema. Aunque estoy seguro que si algún día tendrían que quitarse la careta para defender sus intereses lo harían, de la misma manera que lo hicieron en el 1936.

-¿Qué opinas de la presencia de los partidos ultraderechistas y fascistas en las instituciones? En la UE hay más de 100 millones de votos a partidos ultraderechistas, ¿no hemos aprendido de la historia?

Siempre ha habido partidos ultraderechistas y fascistas en las instituciones. No han aparecido con Vox. Santiago Abascal y otros muchos militantes de Vox han estado toda la vida en las instituciones. Ahora nos intentan hacer creer que son nuevos, pero siempre han estado ahí.

Yo creo que es una estrategia del Estado para lavar la cara al sistema. Si ponen un partido ultraderechista (según sus propios periodistas) en las instituciones pueden vender que tanto PP como PSOE son demócratas, moderados y que hay que defender la moderación del sistema de esos “radicales”. Pero bueno, si la esencia del Estado es fascista no nos tiene que extrañar que haya partidos fascistas en él, y yo creo que hay más de uno.

http://sareantifaxista.blogspot.com/2021/05/oskar-cadenas-ex-refugiado-y-preso.html?m=1

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