Revista de información El Otro País, nº 94. Y artículo sobre un comunista incombustible, y la no publicación de documentos ‘no adecuados’.

Portada de El Otro País, nº 94.

Prensa alternativa

El Otro País

Nº 94, junio de 2020. 32 páginas formato periódico diario.

Sumario:

-Estado de excepción

-Pactos de la Moncloa, la gran estafa otra vez, no

-Sobre la pandemia

-De hombres de acero, fascistas y borbónicos, toreros y fadistas

-Sobre Patxi Ruiz y su huelga de hambre y sed

-Veteranos por la Paz

-Venezuela y el plan macabro de un Estado forajido

-Billy el Niño, la impunidad franquista

-Borbones, bolsillos y braguetas

-Cultura…

Dibujo. Puño alzado.

Parte de un artículo de Alfredo Grimaldos en EOP nº 94

EL HOMBRE DE ACERO

Fernando Hierro Chomón es la persona más valiente y consecuente que he conocido. Un comunista de verdad. Inició su lucha política en el ámbito sindical, durante el franquismo más siniestro y después llegaría a formar parte del PCE(r) y de los GRAPO. Tuvo destacada participación en los secuestros de Oriol y el teniente general Villaescusa (en diciembre de 1976 y enero de 1977, respectivamente), para reclamar la libertad de los presos políticos antifascistas.

Detenido por el equipo policial que encabezaba una fiera como el comisario Roberto Conesa, secundado por el psicópata Billy El Niño, Fernando fue torturado salvajemente y no soltó una sola palabra. Su absoluta integridad estaba muy por encima de sus torturadores y carceleros.

En prisión participó, con sus camaradas, en una tremenda, huelga de hambre y, cuando llevaba ya varios días sin comer, seguía jugando a la pelota en el patio de la cárcel, para que los funcionarios pudieran comprobar su inalterable determinación.

Junto a otros cuatro militantes de su organización, consiguió evadirse de la prisión de Zamora a través de un túnel que habían excavado durante meses. Cuando fue detenido de nuevo, le volvieron a torturar. Después de más de veinte años de reclusión, salió en libertad.

En 2001, yo estaba trabajando en el equipo de investigación de la televisión de EL MUNDO, haciendo una serie titulada «Crónica de una generación». Queríamos dedicar un capítulo monográfico a los secuestros de Oriol y Villaescusa y a las huelgas de hambre de los miembros del PCE(r) y de los GRAPO, así que me puse en contacto con Hierro, que entonces vivía en Bilbao, para ver si aceptaba participar en el proyecto con su testimonio.

Fui a verle. Ya en la estación de autobuses de la calle de Alenza, me di cuenta de que llevaba escolta. Cuando me encontré con Fernando y su mujer, Celsa Barcia, en la plaza de Zabalburu, ellos también traían su cola. Pero nos daba igual, no había nada que ocultar. Así que, en el Casco Viejo, nos tomamos unos claros, como dicen allí -los vinos que le gustan a Fernando-. Me dijo que se fiaba de y que, , vendría a Madrid. Le indiqué que le enviaríamos un billete de avión o de autobús, lo que prefiriera y le reservaríamos una habitación de hotel.

Me contestó: «No, yo voy por mis propios medios y me alojo en tu casa. Pero hay que hacerlo pronto, porque yo voy a volver a la clandestinidad». Cuando me dijo eso consideré que lo s sensato era suspender el plan. Efectivamente, volvió a pasarse al otro lado y fue detenido en Francia, donde estuvo otra tanda de os encarcelado. Ahora esta en libertad.

Al final, el documental lo hicimos con la participación de Pepe Balmón, Ciete Calcerrada y Candelas del Pino, la madre de todos los presos. Jamás se emitió.

Con motivo de las manifestaciones del 15-M, me acordé mucho de Fernando. Durante una de las concentraciones, fueron detenidos unos cuantos venes y trasladados al centro de la Policía Nacional de Moratalaz. Allí, algunos de ellos protestaron porque les daban para comer pocas ensaladas y eran veganos. ¡Cómo cambian los hábitos gastronómicos! Fernando se habría conformado con que dejaran de darle ensaladas de hostias.

2 comentarios sobre “Revista de información El Otro País, nº 94. Y artículo sobre un comunista incombustible, y la no publicación de documentos ‘no adecuados’.

  1. Loam Contestar

    Aunque sirvieran platos exquisitos, en la cárcel se comerá mal siempre. Por eso, porque es la cárcel.

  2. Pedro Contestar

    Ya le he solido ver es incombustible, Fernando le veo una manifestación, una concentración y como si tal
    cosa, me da respeto y fuerza moral ponerme al lado de el , pero siento un profundo respeto revolucionario.

    Se que no es bueno personalizar, pero con los referentes de pacotilla que hay ahora hasta el lo entiende que entender.

    Viva el Movimiento Politico de Resistencia
    Iraultza Hala HIl

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