Llamamiento a la solidaridad con Pablo Hasel / Aprendí con el material de los puestos de Tirso / Imputados 29 de los 500 fascistas del ataque de 2017 en Valencia / Las torturas a Joan Mari Torrealdai.

Pantallazo: Paco Cela, Pepita Seoane y Suso Cela.

Muro de solidaridad y denuncias:

Solidaridad con Pablo Hasel:

-Pepita Seoane, madre solidaria y sus hijos Paco y Suso, ex presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO

Hacen un llamamiento a organizar la solidaridad en todos los puntos del Estado para evitar el encarcelamiento de Pablo Hasel.

https://www.facebook.com/llibertatpablohasel/videos/2975403725904453/

Una solidaria con cartel «Libertad para Pablo Hasel. Denunciar no es terrorismo».

-Continúa la solidaridad desde México con Pablo Hasel y Susana Prieto.

https://www.facebook.com/Frente-Poblano-por-la-Libertad-de-Expresi%C3%B3n-112774830479339/

Tuit de Hasel.

-Tuit de Pablo Hasel

“Bajar a la calle cada día sabiendo que la Guardia Civil puede estar esperando para encarcelarme por haber hecho canciones, siento el progresismo del gobierno en cada esquina, es maravilloso este cambio”.

Cartel. «Puestos de Tirso de Molina ¡Libertad!»

Tirso de Molina no se toca

-En el muro de un antifascista

En Tirso de Molina compré con 15 años mis primeros discos de Andanada o Kortatu, mis primeros parches o chapas antifascistas. También en Tirso es donde después te encontrabas los domingos con toda «la peña» tras las locas noches de los 90, en las que no había móviles ni Internet para comunicarse y quedar. También allí me informe de lo necesario para poder hacerme insumiso al servicio militar fascista y así lo hice. Después fue donde conseguí mis primeros libros de Marx, Lenin o el PCE(r), etc. Fue la plaza por la que surgió la mani del 20N y por la que tanto hemos peleado, incluso expulsando de allí a los putos nazis en sus actos provocadores. Es la plaza de todos los Antifascistas madrileños.
En definitiva, no sólo tiene su defensa un carácter político,también sentimental, es la puta plaza que nos ha visto crecer en todos los sentidos y no vamos a dejar que el puto carapolla nos la robe aprovechando el fenómeno COVID.
Cada domingo hay concentración, no nos cuesta nada pasarnos un rato a devolver un poco de lo que nos ha dado.
¡TIRSO NO SE TOCA! ¡NO PASARÁN!.

Fotos. Alemany. Y Jiménez García.

Fascismo:

-29 ultras imputados, la mitad de Yomus, por los ataques fascistas de València en 2017

Tras dos años y medio de investigación, la Policía sólo ha identificado a tres personas más de las casi 500 que participaron en la oleada de violencia ultraderechista contra los participantes en la Diada del País Valencià de 2017, después de que 26 de esos agresores fueran detenidos e identificados en ese mismo día. El último imputado atacó al fotoperiodista José Jordán.

El miembro de España 2000 Antonio Alemany Solsona, de 66 años; Alejandro Fuertes Martínez, que cumplirá 24 años el próximo septiembre y es vecino de la localidad valenciana de Mislata, está imputado en esta causa tras ser identificado por la Policía Judicial como otro de los participantes en la agresión grupal del fotoperiodista del diario El País, José Jordán, en la terraza del café-bar El Sol, cruce con la avenida del Oeste de Valencia; y el abogado de corruptos del PP y con 21 causas judiciales abiertas por amenazar a jueces, Luis Miguel Jiménez García, de 43 años, se incorporan al listado de imputados por las agresiones de la ultraderecha ocurridas el 9 de octubre de 2017, a lo largo del recorrido de la manifestación con motivo de la Diada del País Valencià.

https://m.publico.es/politica/3432869/el-agresor-de-un-periodista-eleva-a-29-los-ultras-imputados-la-mitad-de-yomus-por-los-ataques-fascistas-de-valencia/amp?__twitter_impression=true

Foto 2003. G.C. asalta los locales de Egunkaria.

Torturas:

-Joan Mari Torrealdai

El 31 de julio falleció Joan Mari Torrealdai, un importante escritor y activista defensor y estudioso del euskera. En el año 2003 fue detenido por la Guardia Civil por ser presidente del Consejo de Administración del diario ‘Euskaldunon Egunkaria. Le torturaron brutalmente. Tanto, que el propio Joan Mari y su médico afirmaron siempre que el cáncer que le ha matado fue desarrollado como secuela directa de las torturas.

«Es que han torturado a Juan Mari Torrealdai, que es un prohombre en la cultura vasca, que es el bibliógrafo vasco por excelencia. Sería como torturar a Buero Vallejo en España, y en el País Vasco han torturado a nuestro Buero Vallejo». La frase corresponde a Martxelo Otamendi, actualmente director de ‘Berria’, y de ‘Euskaldunon Egunkaria’ por allá entonces, cuando hizo esa denuncia de la tortura sufrida también por él mismo tras el cierre del periódico euskaldun por parte de la Guardia Civil.
Varios de los detenidos en la operación que en febrero de 2003 provocó el cierre definitivo de ‘Euskaldunon Egunkaria’ denunciaron haber sufrido salvajes torturas a manos de la Guardia Civil durante el periodo de incomunicación. Fue otro de los oscuros episodios del «todo es ETA». También ‘Egunkaria’ era ETA, aunque unos años después todos los acusados quedaron absueltos.
En aquellos primeros días fue la voz de Martxelo Otamendi la que sirvió para amplificar la denuncia. Habían torturado a un director de periódico, nada menos, y a otros de sus cargos más importantes. Habían torturado, como dijo Otamendi, a «nuestro Buero Vallejo». La denuncia dejaba de manifiesto una realidad terrible: si habían sido capaces de aquello, qué no se habían atrevido a hacer ya con personas mucho menos conocidas y con menor relevancia social. Qué no estarían dispuestos a hacer.
Reacio a hablar de todo aquello en un principio, el maltrato y la humillación padecidas dejó una profunda huella en Torrealdai, hasta el punto de que consideró aquel tormento y sus secuelas determinantes para desarrollar la enfermedad que finalmente ha terminado con su vida.
Lo dijo de forma explícita en el simposio sobre ‘Tortura, Memoria e Impunidad’ organizado por la Facultad de Baiona en abril de 2015. En perfecto francés, Torrealdai explicó lo sucedido durante su detención en la operación contra ‘Euskaldunon Egunkaria’. Lo hizo como no lo había hecho nunca hasta entonces, y explicó que su decisión de hacerlo tan pormenorizadamente se había visto favorecida por «el marco académico y el carácter internacional del foro». La carga del maltrato lo había ahogado.
Al final de su intervención reveló que sufría un cáncer de médula ósea, a la vez que ponía de manifiesto su «convicción personal», así como la de su siquiatra, de que la enfermedad era «secuela directa de las torturas» que padeció.

En: Naiz.

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