Carta desde Botafuegos de Israel Clemente López: La guerra política y geoestratégica tras la búsqueda de una vacuna contra el virus (y su promoción, venta y distribución).

Cartel. Datos y fotos de ICL y dirección cárcel para romper el aislamiento.

Cartas desde prisión:

Israel Clemente López

Botafuegos, Algeciras, a 6 de junio 2020

Por aquí sigo bien y sin grandes novedades. Aún no he podido tener visita de los amigos gaditanos por locutorio, ya que el día de la semana y la hora que han puesto provisional para ese tipo de visitas en este módulo (miércoles a las 10 h) no se adapta a la disponibilidad de quienes trabajan durante la semana.

Aquí ya tenemos el verano encima; el final de la primera se hace corto, pues es la mejor época, meteorológicamente, para correr una horita a primer hora de la mañana. Se viene ya el calor. Aprovecho mayo y junio a tope. Tengo la suerte de no padecer ningún tipo de alergia (toco madera).

No soy yo especialmente adicto a las teorías “antivacunas” tan de moda, ni a las conspiratorias de todo tipo, pero en lo tocante a la búsqueda de una vacuna (y su promoción, venta y distribución) para este nuevo coronavirus tengo bastantes reservas.

Y ello tanto por los colosales intereses económicos en juego para los grandes monopolios farmaceúticos que pugnan por hacerse con una cuota cada vez mayor de ese mercado, como por las consideraciones geopolíticas que se caracterizan por la competencia entre EE.UU. y China, EE.UU y la UE, y EE.UU. contra todo cristo… etc.

Vamos, que si en condiciones normales no recelaría especialmente de las bondades (reales o supuestas) de una vacuna (de hecho me pongo la de la gripe todos los años), en las condiciones actuales soy bastante escéptico acerca de la credibilidad real de los informes “científicos” acerca de las virtudes de las futuras vacunas anticoronavirus con los que nos van a empezar a bombardear mediáticamente tan pronto como los monopolios occidentales tenga lista una vacuna en fase de fabricación y distribución masiva.

Quien paga los informes, determina su contenido. Tal es la naturaleza de las relaciones de dependencia y subordinación en los países imperialistas entre las instituciones científicas y la gran industria farmacéutica. Me temo que en su afán de lucro a todo coste y, debido a las prisas por ganar esa carrera contrarreloj contra la competencia feroz, pueden obviar intencionadamente tanto los posibles efectos secundarios como la tasa de efectividad real del nuevo producto tan anhelado en todo el mundo.

Si fuese China quien saliese triunfante en la consecución de una vacuna efectiva, asistiríamos a un linchamiento colectivo de las capacidades científico-técnicas del país asiático en los medios de prensa occidentales, a la vez que difundirían sospechas y falsedades acerca de la efectividad de esa vacuna. La campaña de desinformación y demonización contra China iba a ser abrumadora. Los EE.UU. no pueden tolerar algo semejante, pues constituiría una evidencia más de su lento, aunque imparable, declive como potencia hegemónica a nivel global. Esto tendría importantes repercusiones.

En manos de los imperialistas estadounidenses, su monopolio sobre una vacuna contra el coronovirus de pretendida eficacia no sería otra cosa sino un arma más de su arsenal, destinada a reforzar y perpetuar el vasallaje a que somete a otros pueblos y naciones. Resultaría ser un formidable arma de chantaje geopolítico para conseguir múltiples objetivos políticos y económicos. Les permitiría negarles el acceso a “su” vacuna a aquellos países poco propensos a someterse a su dictado, pudiendo provocar “brotes” infecciosos de manera intencionada para aumentar su capacidad de presión e influencia.

Y no pensemos que ese chantaje tendría únicamente como objetivo a los Estados actualmente enfrentados al imperialismo, ya que permitiría a Washington obtener una posición de neta superioridad sobre la misma Europa imperialista. Por ello, no es casual que Francia y Alemania vengan redoblando sus esfuerzos de cara a la consecución de una vacuna propia.

Para frustrar los planes agresivos e inferencistas de los imperialistas estadounidenses, el gobiernos chino ya ha hecho pública su disposición a compartir solidariamente (e inteligentemente) su vacuna (en caso de su consecución) con los países del llamado “tercer mundo”, y muy especialmente con los de África y Latinoamérica. Esto abriría una vía de agua imposible de contener en la mismísima línea de flotación de la estrategia estadounidense.

Me temo que en Europa Occidental quedaremos a merced de los turbios manejos de los grandes monopolios farmacéuticos anglonorteamericanos, teniendo como telón de fondo todas la contradicciones derivadas de esta disputa geopolítica. De ahí mi escepticismo en cuanto a las posibles futuras vacunas (y su efectividad real) provenientes de esas fuentes.

Normalmente, parto de la premisa de que la burguesía es una clase parasitaria, decadente y genocida (especialmente la burguesía imperialista), pero no es en absoluto estúpida en cuanto a los medios que emplea para conseguir la consecución de su máximo beneficio. Es decir, en general tiene un interés real en que los trabajadores por ella explotados se hallen exentos, de grado creciente, de brotes epidémicos que hagan descender o anulen su capacidad productiva. Evidentemente, esto no lo hace por puro altruismo, sino en aras de sus propios y mezquinos intereses: asegurarse su sobreexplotación laboral de forma intensiva, regular y continua. Sin patrones, discontinuidades ni interrupciones de la producción.

Pero en el contexto presente, y debido a las especifidades de todo lo que hay en juego, son bien capaces de vendernos a todo coste cualquier “bálsamo milagroso” ajeno al menor rigor científico objetivo. De ahí que la pregunta que ya empieza a plantearse con fuerza sea la siguiente: “¿quienes están dispuestos a ser los primeros conejillos de Indias?” Al tiempo.

Te has dado cuenta de que el “monotema” mediático ya no da más de sí y, poco a poco, vuelven noticias que estuvieron ausentes durante las primeras semana de la “alarma”. Parece ser que a socialfascistas y podemitas lo de las cavernas mediáticas les van a dar hasta en el cielo de la boca, preparando el camino al glorioso advenimiento de los Casado’s Boys… No van a parar… A ver como capean Sanchez y cía. Las “crisis entrelazadas… vienen curvas en la UE, y a todos los niveles “macro” y “micro” económicos.

Te tomas un vinito de la tierra con buen embutido casero de mi parte. Cuídate y hasta pronto. Un fuerte abrazo cargado de Resistencia. Salud y (R)epública.

ICL

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