Invierno 1941. 50 divisiones nazis destrozadas; resistencia y victoria de Moscú, ejemplo para el resto de antifascistas.

Cartel. Resistencia popular de Moscú.

Luchas, derrotas, victorias… Antifascistas

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La agresión a la URSS

El 22 de junio de 1941, sin previa declaración de guerra, Alemania atacó a la Unión Soviética. Combatían al lado de Alemania, Italia, Finlandia, Hungría y Rumanía. Contra la URSS fueron lanzadas 190 divisiones.

El objetivo que se planteaban los agresores hitlerianos era la destrucción del Estado soviético, la apropiación de sus riquezas y la restauración del régimen de la burguesía latifundista.

Las tropas soviéticas tuvieron que experimentar en el primer periodo de la guerra la amargura de duras derrotas, la pérdida de una enorme cantidad de material bélico y cuantiosas bajas humanas.

Por importantes que pudieran ser las operaciones en el Extremo Oriente, en el noreste de África, donde en el trascurso de 1940-1941 combatían con éxito alternativo tropas germano-italianas e inglesas, y en otros teatros de operaciones militares, las batallas principales y decisivas de la II Guerra Mundial se libraron en el frente soviético-alemán.

Un importante hito de la II Guerra Mundial fue la derrota del ejército fascista ante Moscú en el invierno de 1941-1942. En esta batalla combatieron las divisiones de la milicia popular creada por los trabajadores de Moscú. Durante la defensa de la capital soviética, las organizaciones del partido y los komsomoles de la ciudad enviaron al frente alrededor de cien mil comunistas y doscientos cincuenta mil komsomoles. Casi medio millón de moscovitas acudieron a la construcción de líneas de defensa: zanjas y pilotes antitanques, alambradas, trincheras, parapetos, nidos de fuego, etc.

La lucha guerrillera fue desplegándose con amplitud creciente, a finales de 1941 operaban en las proximidades de Moscú cuarenta destacamentos guerrilleros con un total de diez mil hombres. En poco tiempo, estas fuerzas exterminaron a dieciocho mil fascistas, doscientos veintidós tanques y transportes blindados, seis aviones y veintinueve depósitos de municiones y víveres.

Cuando estuvo completamente claro que las tropas fascistas alemanas estaban extenuadas por las constantes batallas ante Moscú y sus comunicaciones se habían alargado peligrosamente, el 6 de diciembre de 1941 el ejército soviético emprendió la contraofensiva y, apoyado por gran número de tanques y aviones, asestó al enemigo un golpe de fuerza demoledora.

Perseguidos por el Ejército Rojo, las tropas hitlerianas retrocedieron apresuradamente, dejando en el camino su material bélico y pertrechos. El balance de la campaña de invierno arrojó cincuenta divisiones alemanas destruidas y once mil poblaciones y sesenta ciudades liberadas.

La derrota del ejército fascista alemán frente a Moscú fue el hecho fundamental del primer año de la Guerra Patria. Se vino abajo la idea de la guerra relámpago contra la URSS y, con ella, el mito de la invencibilidad del ejército alemán.

Esta victoria alentó a los pueblos sojuzgados de Europa a emprender una lucha resuelta contra los invasores hitlerianos.

La Resistencia adquirió una gran amplitud y unió a numerosos sectores populares de los países ocupados por los fascistas alemanes. Los comunistas encabezaron este movimiento. Bajo su dirección los antifascistas de Francia, Checoslovaquia, Polonia, Yugoslavia, Grecia, Noruega y otros países europeos descargaban a los ocupantes duros golpes, exterminaban a los fascistas y quintacolumnistas, volaban puentes y aeródromos, y descarrilaban convoyes militares enemigos. La tierra comenzaba a arder bajo las plantas de los invasores fascistas.

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