Historia del ‘tíu Lelo’ comunista del Bierzo asesinado hace 83 años / “Entrar a cuchillo en los barrios obreros”, como en Zamora / El centro Wiesenthal acusa a Fiscalía de amparo a nazis.

Dibujo. (de la silueta de Franco, cuelga un asesinado de su gorra)

Memoria histórica imprescindible:

-‘El tíu Lelo’, comunista del Bierzo, cuneteado hace 83 años

El 6 de febrero de 2020, se cumplieron 83 años de un suceso de esos que no salen en los libros, pero que forma parte de alguna historia familiar, en este caso de la mía.

Efectivamente, el 6 de febrero de 1937, mi abuelo Manuel, conocido comunista berciano al que todo el mundo llamaba «el tíu Lelo», se encontraba echando la partida diaria en un bar de Vega de Valcarce, su pueblo y el de la mitad de mi familia, originaria de la pedanía de Ambasmestas. No llegó a terminarla. De repente, irrumpió en el local una pareja de la Guardia Civil que lo detuvo y lo sacó del bar a trompicones para llevarlo al cuartelillo cercano. Ya saliendo del pueblo, los guardias le hicieron parar junto a un castaño y, allí mismo, uno de ellos le descerrajó varios tiros acabando con su vida sin más trámite. Mi abuelo tenía 63 años, los mismos que tengo yo ahora.

El miedo de mis padres hizo que en mi casa nunca se hablara de esta historia, hasta el punto de que ambos murieron sin soltar prenda.

Muchos años después, ya en el siglo XXI, mi oficio de periodista y mi interés personal me llevaron a investigar qué había sido de esa parte de mi familia, de la que prácticamente no sabía nada.

Pasé varios días en el pueblo (al que he vuelto recientemente para conocer más detalles), donde descubrí que la memoria histórica seguía viva en las personas más mayores. Así me enteré del hecho narrado. Investigando, llegué a conocer el nombre del guardia asesino, el que disparó, y el de su cómplice acompañante. El primero se llamaba Ignacio Gil Perdigones; y el segundo, Saturnino Puente Rey. Ambos murieron de viejos en la cercana Ponferrada. Impunes. Absolutamente impunes.

Gil Perdigones siguió haciendo de las suyas hasta muchos años después de terminar la guerra, y en algún lugar alguien guardará su correaje con varias muescas, pues mi abuelo no fue su única víctima.

El carisma del asesinado y el hecho de que había testigos de la detención, obligó al Régimen a abrir unas diligencias, nada habituales en otros casos. Una auténtica farsa.

Según consta en el Archivo Intermedio de la Región Militar Noroeste, causa 79/37 de León, fue suficiente que los dos guardias y tres falangistas de la zona declararan que mi abuelo intentó agredir a la fuerza pública y huir, contraviniendo así el Código Penal Ordinario, el de Justicia Militar y el Bando de Declaración del Estado de Guerra, por lo que fue abatido en aplicación de la Ley de Fugas. Las cinco declaraciones fueron sospechosamente idénticas, como si obedecieran a un guion previamente aprendido. El proceso se cerró definitivamente con un informe sobre mi abuelo que decía literalmente: «Individuo de pésimos antecedentes, ideas extremistas y muy peligroso».

Gracias a los compañeros de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, y particularmente a Santiago Macías, conseguí una fotocopia de la partida de defunción de mi abuelo, que guardo como oro en paño. En el apartado «Causa de la muerte» reza: «La revolución marxista».

No nos dejaron conocernos, abuelo, pero espero no haberte defraudado demasiado. Es un honor ser tu nieto.

En el muro de Iñaki Errazkin

Foto. Barrio de Olivares, en Zamora. Foto de 1960.

Olivares (Zamora): Un barrio obrero ahogado en sangre por el fascismo

El general Millán Astray propugnaba “entrar a cuchillo en los barrios obreros”. Es lo que ocurrió en Olivares, Zamora, que fue ahogado en sangre por los fascistas.

En las elecciones de febrero de 1936 el Frente Popular ganó en Olivares con un 53’9% de los votos.

Los golpistas consideraban que este barrio merecía un escarmiento ejemplarizante, no en vano se trataba de uno de los pocos distritos –junto a los de Puente Viejo, Cabañales, San Frontis, Pantoja, San Lázaro Este y Oeste y Los Molinos- en los que el Frente Popular había ganado las elecciones, dentro de una ciudad y una provincia mayoritariamente conservadoras. El paradigma de esta política de exterminio es la calle Abrazamozas, ocho de cuyos vecinos (en una calle de seis edificios habitados) fueron asesinados.

https://foromemoriacastillayleon.wordpress.com/2017/08/11/olivares-zamora-un-barrio-obrero-ahogado-en-sangre-por-el-fascismo/

Pancarta portada frente al Senado, con fotos de asesinados y desaparecios por el fascismo.

-El centro Wiesenthal acusa a la Fiscalía española de amparar a nazis

Ante la circular 7/2019, de 14 de mayo 2019, de la fiscalía y que considera a los nazis un colectivo amparado por la legislación de delitos de odio. El Centro Simon Wiesenthal, institución pionera en la lucha contra el nazismo y en memoria de las víctimas del Holocausto, se ha dirigido al presidente Sánchez, manifestando su indignación con la fiscalía.

El nazismo no es un colectivo vulnerable, sino terrorista y contradice el motivo de la legislación de delitos de odio, que es proteger a los colectivos vulnerables, tal como recogen los organismos internacionales.

https://www.lamarea.com/2020/01/29/el-centro-simon-wiesenthal-en-una-carta-a-pedro-sanchez-va-a-encarcelar-a-los-sobrevivientes-de-auschwitz-por-haber-incitado-el-odio-a-los-nazis/

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