Colombia: Otros 3 líderes sociales asesinados / Francia: En Nantes, 31 chalecos amarillos más criminalizados / 50 palestinos heridos, 26 de bala / ‘Si esto es un hombre’, libro contando el infierno nazi.

Foto. Jose Eduardo Tumbo.

Internacional:

Colombia

-En cuatro días han sido asesinados tres líderes sociales en el Cauca.

*Enrique Guegia, integrante del Resguardo Indígena de Tacueyó quien se desempeñaba como alguacil y médico tradicional. Fue baleado en Toribío.

*José Eduardo Tumbo de 34 años, integrante de la Junta de Acción Comunal de la vereda El Vergel, municipio de Caloto, y participante de la Minga Social, fue atacado con disparos en el sector de La Virgen, corregimiento de El Jagual, Corinto.

*Gersaín Yatacué, asesinado a disparos con arma de fuego. Coordinador de la Guardia Indígena de la vereda San Julián, municipio de Toribío.

Foto. Steve Caniço.

Francia

-Decenas de detenidos en Nantes en la protesta 38 de los «chalecos amarillos»

Los manifestantes se movilizaron el 3 de agosto para exigir justicia por la muerte del joven Steve Caniço el pasado 22 junio, que murió ahogado en el río Loira, en Nantes, después de que policías dispersaran un concierto masivo en esa ciudad. Montaron varias barricadas y la represión policial detuvo a 31 manifestantes. Los encausados judicialmente desde el inicio de la lucha son varios miles de personas.

Foto. Resistiendo en Palestina, con bandera en primera línea.

Palestina

-Al menos 50 palestinos heridos por represión israelí en Gaza

Veintiséis personas, entre ellas dos fotoperiodistas, recibieron impactos de bala por disparos de los francotiradores del Ejército israelí.

Italia

-Primo Levi, contando el infierno

«Una sala grande y vacía y nosotros cansados teniendo que estar en pie, y hay un grifo que gotea y el agua no se puede beber, y esperamos algo realmente terrible y no sucede nada y sigue sin suceder nada”. Así describía el turinés Primo Levi las puertas del infierno, del suyo y de los millones de personas que entraron en Auschwitz para no salir jamás.

Hijo de una familia judía proveniente de España, este piamontés químico de profesión, que en 1943 se unió a los partisanos contra la república fascista italiana, acabó en el pozo más oscuro que la humanidad ha sido capaz de excavar, por lo menos hasta ahora. Fueron muchos los que no volvieron de allí, del Läger, de Auschwitz; fueron muchos los que se hundieron. Pero él regresó, y lo hizo asumiendo un imperativo, un compromiso con las personas que dejó atrás: impedir que cayeran en el olvido. Una tarea que cumplió hasta su muerte en 1987, a los 67 años.

Para luchar contra la desmemoria, Levi escribió Si esto es un hombre (1947), memoria de los diez meses que pasó en el campo de Monowitz, dependiente de Auschwitz, en 1944. Años después completó estos recuerdos con La tregua (1963) donde narra el viaje de retorno a Italia y, un año antes de su muerte, Los hundidos y los salvados (1986), una reflexión sobre el universo de los campos de concentración. Estos títulos forman la trilogía de Auschwitz, uno de los puntales de la literatura sobre los campos de concentración nazis.

En: La Vanguardia.

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