Hasel, noche en comisaría por una notificación / Sí hay libertad de expresión… para los nazis / Sobre la libertad de Paco Cela / Tengo una flor de viento, a mis hermanos Suso y Carlos.

Foto. Pablo Hasél hablando, leyendo un comunicado.

Muro de solidaridad y denuncias:

-Pablo Hasel quedó en libertad ayer día 29 a la mañana.

¿El motivo de la detención? Darle una citación para un juicio que tiene pendiente. No lo encuentran para darle una citación, pero sí para tenerlo toda la noche en los calabozos e impedir el concierto homenaje a Paco Cela Seoane en Castelló. Querían amedrentarlo otra vez y no han podido.

Pancarta. (Dibujo puños rompen la cadena que los amarra)

-Pancarta “Preses al carrer. Amnistía i llibertat”

Artículo sobre el apoyo de Iñaki Bilbao a la lucha armada.

Cuando quieres soltar mierda y cuentas una vida de compromiso

Artículo sobre el preso político vasco Iñaki Bilbao, en ‘El Mundo. Crónica’

Tweet con la imagen de la vivienda con banderas nazis.

Sí hay libertad de expresión…

Barrio de La Concordia. Sabadell. Banderas nazis y falangistas colgando de ventanas de una vivienda.

La apología del nazismo es delito en toda la UE menos en España.

Recorte de info, a’mi partido fue ilegalizado en 2003′

-Mucha mierda se ha soltado sobre que los abstencionistas activos permitíamos que la derecha fascista subiera al poder. Incluso a comunistas que promulgaban el boicot les han llamado de todo, incluso cómplices. Un tuit recuerda que hay partidos comunistas ilegalizados, así que de lecciones de moral, ninguna…

Foto. Paco Cela al salir de prisión, 28/4/19.

Sobre la salida en libertad de Paco Cela Seoane:

-Una sonrisa, un abrazo, su mirada. Nada puede describir mejor la satisfacción de recibir la dignidad, la entereza y el ejemplo de Paco Cela, 32 años de represión, de dignidad y de resistencia. Antes de las 8 de la mañana lo liberaban de las mazmorras, salía en libertad Paco, orgullo de la clase obrera, ejemplo de resistencia. El País Valencia Antifeixista desde Castelló lo hemos querido homenajear, recibir, respetar su dignidad, con una humilde jornada para poner en valor a la resistencia, el compromiso y la consecuencia de llevar la lucha hasta el último extremo, un almuerzo, comida y actuación solidaria, para poner en valor la lucha ejemplar de aquellos que han puesto su vida al servicio de las causas nobles, a los sin voz, a las humildes, y por las que los han dado todo, por los sin nada, sin pedir nada a cambio, humanidad, respeto, y coherencia. Muchas gracias a Pablo Hasel por darlo todo sin pedir nada, estar siempre al pie de la lucha y asumiendo las consecuencias de confrontar al Estado fascista. ¡No pasarán, resistiremos, venceremos!

Cartel de La Cheka. «no temas hermano…» ( y foto de Paco Cela)

¡Hasta la victoria Carlos!

Paco Cela Seoane

TENGO UNA FLOR DE VIENTO
A mis hermanos Suso y Carlos.

I
Hermano:
Tengo una Flor de viento
que se ondula en el horizonte de mis párpados.
Ondulación que va del dolor al llanto,
del llanto al grito.
Flor de viento
que va edificando la sonrisa;
sonrisa que escala
las húmedas paredes de la garganta
para encontrar grieta
y emerger a la cima de los labios.
Flor de viento
que resiste las feroces embestidas de las espinas,
ésas que, a veces,
sorprenden a las desprevenidas pupilas
y te dejan
ciego y tiritando de frío.

II
¿Hasta cuándo andará el hombre
tiritando los fríos?
¿Hasta cuándo el frío,
con sus dedos largos,
hurgará en nuestras heridas doloridas?
¿Hasta cuándo, hermano,
seremos ciegos
andando a tientas por los caminos
y recibiendo golpes tantos?

III
Sin embargo, hermano,
el hombre no es
como las piedras del camino:
mudas e insensibles espectadoras
de su propio destino.
El hombre
es quien construye todos los caminos
sufriendo, irremediablemente,
en todo su recorrido.
Cada uno tiene su propia parte del camino
y ha de recorrerlo por sí mismo:
con su propia cruz, con su propio llanto
y sin dejar que la sonrisa
se le caiga de los labios.

IV
No temas, hermano,
a las espinas y a los fríos.
La única luz que necesitas,
se expandirá desde ese corazón que te arde
con la llama inextinguible de la esperanza.
Y el calor te brotará
desde ese pecho en brasa
cuando el mundo en tus manos arda
y el hombre, en perfil de llama,
alimente tus sueños
con resplandor de incendio.

V
En mis manos, hermano,
la edad es como un barco
con su travesía de sueños,
besos robados,
que va recorriendo el mundo
con éste mi poema inacabado.
Poema de éste mi tiempo
por mil heridas mutilado.
Éste mí tiempo
donde todavía la ignorancia
cercena la ortografía de los versos.
Donde todavía el hambre silencia
la inmaculada entonación de las palabras.
Donde todavía de la tortura brota
un dolor tan inmenso
que, ante él,
palidecen todos los versos.

VI
Por eso, hermano,
tengo sed y urgencia de mañana.
De que la ternura
destierre del corazón la oscura frialdad
del metal que acuchilla el batir de las alas.
De que el Amor
remonte el cauce de la sangre
y fluya en cálido surtidor de caricias.
De que la emoción
imponga a los ojos
su férrea dictadura
de vivir y morir
en el corazón de la luz.

VII
Sin embargo, hermano,
me sé transitando
por el borde hiriente
de éste mi tiempo, de éste mi hoy
y aquí presente.
Y te digo
que tengo el corazón dolido
y la sangre en dos mares sublevada,
con el aliento a las puertas del incendio,
ardiendo.
Desde una calle,
el sufrimiento me habla
de los días de humo,
de las mañanas de café amargo.

VIII
Un corazón sediento se detiene
a las puertas de la ternura, sediento.
Desemboca en avenidas de silencio:
va calle abajo,
del dolor al abismo;
vuelve calle arriba,
del abismo al pecho carbonizado
por naufragios de angustias
y esquirlas de golpes tantos.

IX
A este punto,
quiero extender las fibras
de mi pensamiento.
A brazadas de conciencia y sentimiento
descender al camino
con éste mi corazón que siente.
Tener ventanas abiertas
a las heridas milenarias
y a las lluvias ácidas.
No te detengas, corazón,
y desciende.
Hoy,
podemos ser:
Juan, Pedro o Manuel.
Juan,
el minero,
con sus miedos
a la pesadilla de tener por cielo
un infierno de carbón negro.
Pedro,
el campesino,
con su mirada avinagrada
de observar una tierra
por las serpientes dominada.
Manuel,
el joven,
con sus ojos en edad de grieta.
O el otro Juan,
el estudiante,
al que tan sólo le dejan
las perspectivas agonizantes.
O el otro Manuel,
el casado,
el padre de cuatro niños,
con casa de alquiler,
cuenta en la tienda,
llegar a fin de mes y yo qué sé …
O el otro Pedro,
el que ya cumple cinco años de parado,
cinco años de mañanas de café agrio,
de mirarse al espejo
y verse viejo y derrotado.

X
Créeme si te digo, hermano,
que no hay noche más larga
que una noche de sombras
con sombras que no hablan.
Y callan hasta las sombras
ante los golpes que,
poco a poco,
a un hombre van doblando.
Escucha cómo ese hombre sediento de ternura,
silencio a silencio,
va labrando:
un acantilado de vacíos,
un sepelio de sueños carbonizados.
Créeme si te digo
que no hay tristeza comparable
a la de ver a un hombre destrozado
caminar,
por las avenidas,
solitario:
con el desmayo de la sonrisa
aflorando sobre la cortina de sus labios.

XI
Y digo, hermano,
que me sé transitando
por el borde hiriente, de éste mi hoy
y aquí presente.
Cuando degollados en las perspectivas agonizantes
renacemos en la sangre
amasando esperanzas.
Recuperando,
trocito a trocito,
la Historia, la raíz,
la matriz primera
donde va germinando
un proyecto de sociedad nueva.
Y de saber somos, hermano,
ya ancianos.
De saber
que caminando vamos
y que largo es el camino.
Y seguimos caminado,
dolorida la piel y las entrañas,
firmemente aferrados a la esperanza.
Cuando lo nuevo,
lo que alcanzar aspiramos,
viene herido de luz
y de abismos precedido.
Cuando lo nuevo, hermano,
es ese hermoso sueño
que amorosamente alimentamos
poniendo en las manos de los hombres
las llaves que abren las puertas de la Historia.

Paco Cela Seoane.
Mayo 1989.

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