Felipe Granado Valdivia: Fusilado y expuesto en un puente por los fascistas el 15 de agosto del 36, para aterrorizar al pueblo de Cáceres.

Historia del asesinato de Granado Valdivia. (y su foto y los colores republicanos).

Memoria Histórica imprescindible:

Higinio Granado Valdivia, socialista, republicano, cruelmente asesinado por criminales franquistas en 1936 en Cáceres

Higinio Granado Valdivia, conocido como Felipe Granado, nació en Alcántara (Cáceres) en 1894. De familia humilde, pronto dejó la escuela para trabajar como jornalero. Desde 1913 publicaba en los medios locales de la capital poemas y reflexiones, en El Bloque, La Montaña, etc, “buen poeta y escritor autodidacta” según su correligionario Juan Simeón Vidarte. Más tarde, y como consecuencia de su creciente compromiso político y social, su poesía se tornó más combativa. Un cambio que coincidió con la gran eclosión que se produjo a finales de los años diez del siglo XX dentro del movimiento obrero.

En 1919 presidió la Sociedad de Trabajadores de Alcántara y participó en la constitución de la Federación Provincial de Sociedades Obreras de Cáceres, y al año siguiente asistió junto a Antonio Canales al Congreso interregional de Andalucía y Extremadura celebrado en Jaén. Su activismo y compromiso social le pasó factura, el trabajo se le negaba. Decidió, junto a su esposa e hijos, emigrar a Alsasua (Navarra), donde encontró empleo en una fábrica de cemento, y de picapedrero. Siguiendo con su ya irrenunciable labor societaria se afilió a la Sociedad de Oficios Varios de Alsasua, trabó amistad con Constantino Salinas, destacado socialista navarro…También sufrió el más grande de los reveses. Sus 2 hijos pequeños fallecieron el mismo día con apenas 2 horas de diferencia.

De vuelta a Cáceres en puertas del advenimiento de la 2ª República, Granado se afilió al PSOE participando en la reorganización de la Federación Provincial Obrera de Cáceres que presidió durante todo el quinquenio republicano. Instaló el bar “La Ferroviaria”, frente a la estación de ferrocarril. Fue Presidente de la Federación Provincial Obrera de Cáceres desde 1932. Fue vocal de los Jurados Mixtos del Trabajo Rural y de los obreros en la Junta Provincial de Reforma Agraria de Cáceres. Dirigió y escribía habitualmente en el órgano de la Casa del Pueblo de Cáceres, el semanario Unión y Trabajo. También en el placentino Avance, en alguna otra ocasión en El Socialista, etc.

Pese a los avances sociales conseguidos en la primera legislatura, a Felipe Granado le parecieron escasos, su postura se radicalizaba. En las elecciones generales de 1933 ganó acta al Congreso de los Diputados, junto al también alcantarino y socialista Luis Romero Solano. La 2ª legislatura republicana fue de una clara involución social y política con gobiernos derechistas. Participó en la huelga campesina de junio y en la insurrección de octubre, se clausuraron Casas del Pueblo, se secuestraron publicaciones, miles de trabajadores ingresaron en la cárcel.

Los partidarios de Caballero se escoraban a la izquierda, mientras que los de Prieto y Besteiro mostraban formas más moderadas. Granado se encasilló en esta última tendencia reformista. En las elecciones de 1936 consiguió nuevamente escaño. El respiro para el movimiento sindical, la amnistía de miles de trabajadores que habían sido presos durante la huelga de octubre de 1934 generó la preparación por parte de la derecha reaccionaria el derrocamiento del régimen democrático Republicano.

Los obreros del campo, hartos de esperar, invadieron masivamente las tierras… El 19 de julio, ya en Cáceres y mientras asistía a la 1ª Conferencia Provincial del Partido Comunista de España, una compañía sediciosa del Regimiento de Infantería Argel Nº 21 proclamó el bando de guerra. Fue detenido el 21 de julio de 1936 en la Imprenta Moderna de Pablo Valiente, donde se había refugiado junto con Luis Romero Solano. Romero logró escapar por la puerta trasera del establecimiento, pero Felipe Cabezas Granado fue apresado y conducido a la prisión cacereña de la calle Nidos donde apenas estuvo 20 días.

El 15 de agosto de 1936, tras un largo “paseo” hasta uno de los puentes sobre el Tajo, cerca de Garrovillas, una ráfaga de fusilería acabó con su vida. Su cadáver, como escribiría su compañero de partido, el socialista Juan Simeón Vidarte, “estuvo expuesto durante días en el pretil del puente de Alconétar para infundir terror en los medios campesinos donde había sido muy querido y admirado”.

Seguidamente, recibiría sepultura en los aledaños del puente, abajo en la arena. Meses más tarde, y como a tantos otros, Felipe Granado fue procesado en el consejo de guerra 45/36, que acusaba a algunos de los más reputados integrantes del Frente Popular cacereño del delito de conspiración para el de rebelión militar; como consecuencia le sucederían sanciones económicas, inhabilitación para ocupar cargos públicos… “Hoy –como nos recordó Manuel Veiga en su libro Fusilamiento en Navidad- un inmenso pantano cubre lo que fue su tumba”.

https://documentalismomemorialistayrepublicano.wordpress.com/2018/09/06/higinio-granado-valdivia-socialista-republicano-cruelmente-asesinado-por-criminales-franquistas-en-1936/

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