César Arconada, al servicio de la cultura popular.

Foto. César Arconada.

1931-1939. Pluma pincel palabra. Al servicio de la cultura popular

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César Arconada

César Muñoz Arconada es uno de los escritores más representativos del realismo socialista en España. En su autobiografía, Arconada decía: «Llegó un momento en nuestro país en que el proceso revolucionario rompió el idilio de los poetas con las musarañas. Fui uno de los primeros que se angustiaron ante el dilema, ante el destino de nuestro tiempo y de nosotros mismos. Hoy, luego de un largo proceso, después de haber sometido mi vida y mis ideas a muchas vicisitudes, comprendo que no ha sido fácil descender del paraíso de las musarañas al campo vivo y real del proletariado. Los jóvenes escritores se encuentran hoy ante muchas ideas ya formuladas y caminos ya trazados. Pero otros tuvimos que abrir la marcha, con el riesgo de la impopularidad y el abandono de las ventajas que la burguesía otorgaba entonces a los espíritus acomodaticios».

A partir de 1930 Arconada sorprendió con tres novelas casi sucesivas. La Turbina, la primera de ellas, señala el cambio de rumbo en su producción literaria. En ella relata las transformaciones que la técnica y la industrialización provocan en las comunidades campesinas y patriarcales cerradas, su miedo y rechazo al cambio y la modernización. En junio de 1931, ingresó en el PCE. En 1932 publicó Los pobres contra los ricos y en 1934 Reparto de tierras, que son crónicas de las luchas de clase en el campo español.

Al reanudarse la publicación de Mundo Obrero, portavoz del PCE, ocupó el puesto de redactor literario.

Durante la guerra publicó Romances de la guerra y La conquista de Madrid. En 1938 escribió en pocos meses Río Tajo. Novela escrita en plena guerra que tiene por protagonista a un pastor, Chaparrejo, analfabeto y astuto, que forma parte de ese pueblo humillado y mantenido en la ignorancia, al que la guerra convirtió en comandante del Ejército Popular. Esta novela iba a ser la primera de una trilogía que se vio interrumpida cuando Arconada partió para Barcelona y desde allí hasta la frontera donde fue confinado en un campo de concentración; finalmente logró instalarse en la URSS. En Moscú trabajó en la revista Literatura Internacional, de la que fue redactor jefe.

Sus últimas obras fueron Andanzas por la nueva China y una novela sobre la vida de José Díaz. Cuando alguien le preguntaba por la continuación de la trilogía, su respuesta siempre era la misma: «Cuando Chaparrejo y yo regresemos a España seguiremos nuestra narración. (…) y entonces sabréis si estuvimos en el campo de concentración de Saint Cyprien o de Argelés, si continuamos la batalla en los maquis de Francia o en las puertas de Moscú». Pero no fue posible, Arconada murió en Moscú, en marzo de 1964. En 1968 la Editorial Progreso publicó sus Obras Escogidas.

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