Lucio García Blanco, apoyar el proceso catalán en el resto del Estado.

Foto. «Lucio García Blanco. Preso político PCE(r)».

Cartas desde prisión:

Lucio García Blanco

Topas, 8 octubre 2017

Los calores veraniegos no se van y encima no llueve ni una gota, así que cada vez me acuerdo más de la tierrina asturiana. Como continúe así los campesinos van a tener muchas dificultades para hacer para hacer la sementera, que supongo que empezará ¿no? Con esta, contesto a la tuya en la que me hablabas de agricultura y de los problemas que tenéis por esta zona, y en general, estoy de acuerdo contigo.

Bueno, hoy es ineludible hablar del proceso. El referéndum por la autodeterminación de Cataluña que Rajoy trató de impedir por todos los medios el 1-O se ha llevado a cabo con un notable éxito de organización y participación popular, dadas las circunstancias represivas en las que tuvo que desarrollarse.

Cabe denunciar que ese día el gobierno impuso allí un verdadero estado de excepción, con una gran invasión de policías y guardias civiles, que sembró el terror asaltando colegios a porrazos para llevarse las urnas y disparando con pelotas de goma a los manifestantes, lo que incluso está prohibido por la ley, aunque ellos si se la pueden saltar. Y todo ello ha causado más de 900 heridos, algunos de ellos de gravedad. Pero la cosa ya comenzó a fraguarse el día 20 con el asalto policial a las sedes de varios partidos políticos, la detención de la intervención de las cuentas de la Generalitat por el ministro de Hacienda, lo que supuso la anulación del autogobierno catalán.

Claro que la respuesta de la clase obrera y popular a esa represión no podía haber sido más digna y contundente, con la convocatoria de una huelga general en contra de la represión para el día 3-O, que fue secundada masivamente. Una huelga de carácter político que también está prohibida aquí y que es una gran arma política para denunciar al Estado terrorista que venimos sufriendo. Y además, se dieron numerosos escraches contra los cuarteles y hoteles donde pernoctaba la policía, siendo expulsada por la gente de algunos de ellos, lo que tienen bien merecido.

Así que en estos días de resistencia, el pueblo catalán ha desenmascarado ante buena parte del mundo que en el Estado español no existe ni el mínimo resquicio de libertades -ya que no se dio una ruptura con el fascismo que nos impuso Franco en 1939- y eso ha conllevado bastantes reacciones de protesta en contra de la represión, y de apoyo al derecho de autodeterminación de Cataluña. Desde que surgió el procés como respuesta al recorte que el Constitucional hizo en el 2006 al estatut que había aprobado el parlament, el pueblo catalán se ha ido poniendo al frente de la lucha y ha dado un gran salto en su nivel de conciencia política y en su disposición a la resistencia, por lo que creo que su desafío democrático ha entrado en una nueva etapa ya irreversible por la consecución de su legítimo derecho a autodeterminarse libremente, aunque el camino aún será largo y duro.

El tribunal constitucional ya ha anunciado la suspensión del pleno en el que la mayoría del parlament tenía previsto declarar la independencia y emprender el proceso de desconexión, aunque el pueblo responderá con contundencia a esta y a todas la medidas represivas. Claro que tampoco se van a encontrar solos, como ya ha venido demostrando el resto de los pueblos del Estado al solidarizarse con su lucha en estos últimos días, y reclamando libertades democráticas para todos. Mas en este sentido, en estos momentos ya se hace muy necesario que los partidos y colectivos antifascistas del conjunto del Estado vayamos dando pasos hacia la unidad en torno a un programa de verdadera ruptura democrática como el que vienen avanzando nuestro partido -que se puede modificar con otras aportaciones- para desarrollar un fuerte movimiento de resistencia, que pueda hacer frente al régimen de forma bien organizada y cada vez más amplia y contundente.

Todos los pasos que viene dando Rajoy en Cataluña responden a un cierre de filas de la oligarquía financiera y el Estado, para profundizar aún más el regreso a los orígenes del fascismo, que iniciaron en los tiempos de Aznar y también desarrollaron el pasado año con el golpe de estado a la ejecutiva del PSOE, para que este apoyase la investidura del gobierno y sus medidas económicas, sociales y políticas. En este sentido también apunta el reciente discurso del Rey dando carta blanca al gobierno para que imponga en Cataluña el estado de sitio que ya tienen preparado. Pero esa reacción no es un signo de fortaleza sino de profunda debilidad del Estado por la crisis política que viene sufriendo desde el fracaso de la «Reforma» a principios de los noventa del pasado siglo y que se agravó especialmente en los últimos tiempos, después de casi un año de gobierno en funciones por falta de apoyos para la investidura de Rajoy, así como por el golpe de estado que dieron a la ejecutiva de Pedro Sánchez.

Una crisis de Estado que afecta a toda las instituciones, partidos políticos y sindicatos, que ya están realmente desacreditados y aislados. Buena prueba de ello es que, desde la farsa electoral al parlamento europeo del 2014, en la que participó Podemos, ha ido aumentando la abstención y en las últimas generales se dio la más alta desde que se inició la mal llamada democracia. En cuanto a los partidos políticos, la realidad es que están muy desprestigiados y el P.P. va aguantando por el dinero que reciben de la oligarquía y la propaganda que les hacen los medios. Pero los pesoistas, con el papel de sostenedores del gobierno pepero que les han obligado a jugar, están abocados a la división y a un gran debilitamiento. Pero por otra parte, los nuevos partidos también atraviesan una situación crítica, pues Ciudadanos se ha tenido que quitar la careta “democrática” para apoyar a Rajoy, y Podemos no para de recular hacia una socialdemocracia entregada a los intereses de las grandes empresas, lo que en la última pantomima electoral general, ya les costó la pérdida de más de un millón de votos. La postura política de Iglesias dando la espalda al referéndum catalán también le ha supuesto la desobediencia de su organización allí, que ha participado en el 1-O. Más las divisiones políticas dentro de Podemos a nivel estatal, que son cada vez mayores.

Estamos, por lo tanto, ante la crisis política más grave del régimen desde que murió el perro, ya que han quemado todas las bazas políticas que tenían. De ahí que la situación empiece a ser más favorable para luchar y poder conseguir una verdadera ruptura democrática. Sin embargo, es preciso alertar de que los podemitas se vienen ofreciendo al régimen para jugar el papel que con anterioridad hizo Carrillo e intentar imponernos otra nueva farsa de reforma política con el fin de que todo siga igual, o parecido. Esa es la razón por la que vienen hablando de régimen del 78, ocultando la continuidad del fascismo que se impuso en 1939. De ahí, que en estos momentos, ante la represión que viene sufriendo el pueblo catalán, tengan la desvergüenza de decir que sólo es el P.P. el que se salta la democracia, o que de nuevo, después del franquismo, comienza a haber presos políticos en España. Una infame ignominia contra los miles de condenados a largas penas de cárcel por luchar, así como contra los más de 300 antifascistas asesinados por la propia policía y los grupos parapoliciales, como los GAL, etc. Así que ni que decir que hay que denunciar esa indigna política de Podemos.

Hace unos minutos he estado viendo en la TV, la manifestación de los fachas por la unidad de España y demás en Barcelona, pero con gente desplazada desde todos los pueblos del Estado; y creo que sería muy positivo que se hiciera una réplica en Madrid de los antifascistas, por las libertades democráticas, la amnistía, etc.

¡VISCA CATALUNYA!
¡HAI QU’ARMALA!

Lucio

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