
Muro de solidaridad y denuncia
Preso anarquista en huelga de hambre por desatención sanitaria con cáncer
El 9 de octubre el preso conocido como Peque iniciaba una huelga de hambre como último recurso para luchar contra la desatención sanitaria que vive en la cárcel de Teixeiro. Poco antes había enviado la siguiente carta explicando y denunciando su situación.
Cárcel de Teixeiro,
septiembre de 2026
Salud, compañerxs:
Soy JAMM, Peque, y me comunico desde la cárcel de Teixeiro, procedente de la cárcel de Villena, para informaros del atentado que sobre mi persona están cometiendo las médicas fascistas de esta cárcel. La subdirectora médica de esta cárcel, Julia, me conoce desde hace treinta y cinco años, cuando llegué a la cárcel de Monterroxo en 1991.
Habiéndome salido un cáncer en la prisión de Murcia, fui operado en esa comunidad en abril de 2023, sacándome las amígdalas y medio tiroides más trece tumores que me estaban subiendo por la cabeza. Dos semanas después, fui trasladado a la cárcel de Villena. Los oncólogos tanto del hospital de Murcia como del de Villena, me pusieron unas medicaciones cantidad de fuertes, puesto que en la operación se me tocó un nervio y decidieron no volverme a operar por seguridad, pero darme esa clase de medicación crónica. Cuando llegue a esta cárcel, la médica, por su cuenta, decidió quitármela en un mes. Me quedé cinco meses sin medicación hasta que el pasado 4 de septiembre volví a salir al oncólogo del Juan Canalejo. Este médico no se explicaba cómo esta señora me había quitado la medicación prescrita por el especialita correspondiente y, creyendo que me la darían respetando su autoridad como oncólogo, la activó nuevamente, con carácter crónico, puesto que un cáncer es para toda la vida y no para un mes.
Como digo, esta médica de Teixeiro, después de llamarme a enfermería, se puso como loca, a gritos y pegando golpes a la mesa, diciendo: “has ido al oncólogo solo para que te volviese a poner la medicación”. Lógicamente, es así, porque los dolores no me permiten ni moverme, pero si el espcialista me prescribe una medicación, es porque sabe que la necesito. Sin embargo, las “doctoras” siguen negándose a dármela, por lo que he decidido denunciarlas al juzgado de guardia y al de vigilancia penitenciaria. Y no descarto hacer una huelga de hambre indefinida por mi dignidad y salud, ante esta actitud totalitaria y fascista por parte de las médicas. Lo que pasa es que, por lo que veo, prácticamente estoy solo en la lucha, a no ser por algunos compañeros que aún creen en la fraternidad. y se lo agradezco, pero al mismo tiempo siento tristeza y soledad al pensar en otros compañeros que no están.
La lucha tiene que continuar, aunque ya no sea colectiva, ¡por mi derecho y dignidad!
Salud y anarquía
Peque