
Muro de solidaridad y denuncias:
Represión policial
-Tras los días de juicio, nadie discute quién disparó y mutiló a Roger Español.
Irídia
El juicio contra los cuatro agentes de la Policía Nacional por la mutilación del ojo de Roger Español durante el 1 de octubre de 2017 ha quedado visto para sentencia en la Audiencia de Barcelona.
Del 16 de septiembre al 2 de octubre se ha celebrado en la Audiencia de Barcelona el juicio contra el escopetero, el inspector y los dos subinspectores de la Policía Nacional acusados por la bala de goma que mutiló a Roger Español en la escuela Ramon Llull, el día del referéndum del 1 de octubre de 2017.
Nueve años después, y tras cinco días de juicio, nadie discute quién disparó. Ni la fiscalía, ni la Abogacía del Estado, ni el abogado del agente han puesto en duda quién hizo el disparo. El juicio ha quedado visto para sentencia, y ahora el tribunal debe decidir si aquel disparo fue legítimo. Para nosotras, claramente no.
Roger Español ejerce la acusación particular con la coordinación jurídica de Irídia, que también está presente como acusación popular, junto con Òmnium Cultural y la Assemblea Nacional Catalana. Las acusaciones piden penas de hasta 13 años de prisión e inhabilitación para cada uno de los acusados.
Se trata del único juicio por la violencia policial del 1 de octubre, una jornada en la que más de mil personas resultaron heridas. Por eso, la sentencia tendrá un significado que va más allá del caso de Roger: debe decir si el uso de balas de goma contra personas que ejercían derechos fundamentales puede quedar impune, y puede sentar un precedente para la rendición de cuentas policial y para el debate sobre la prohibición de este tipo de armas.
Llegar hasta aquí ha sido muy difícil, y el proceso no termina con el juicio: todavía quedan posibles recursos y acciones legales posteriores.
–https://iridia.cat/es/cinco-dias-de-juicio-y-nadie-discute-quien-disparo-a-roger-espanol/

Casos aislados
-Golpe al narcotráfico en Asturias con al menos cinco detenidos, dos de ellos policías nacionales.
Uno de ellos está destinado en el aeropuerto de Asturias y el otro en Galicia.
A los policías detenidos se les atribuyen los delitos de tráfico de drogas, blanqueo de capitales (utilizarían negocios aparentemente legales para dar salida al dinero procedente del narcotráfico) y revelación de secretos.

-La importancia de los policías narcos.
Según las últimas estadísticas oficiales del Ministerio del Interior, que contabilizan los datos registrados entre 2021 y 2025, un total de 106 miembros de la Policía Nacional y la Guardia Civil han sido detenidos e investigados por delitos de narcotráfico. En 2026 ya llevamos una veintena de casos al menos.
Según la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), «la corrupción policial ha estado presente en el 40% de las mayores incautaciones de cocaína». Es decir, en cuatro de las diez mayores operaciones registradas entre 2022 y 2026 figuraban agentes detenidos o investigados.
En los casos más recientes e importantes, se involucra a Miguel Ángel Barbero Esteban, responsable del Equipo contra la Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Comandancia de la Guardia Civil en Segovia, investigado por su relación con el tráfico de drogas. A este expediente se suma la implicación de un subteniente del mismo cuerpo en Muxía (Galicia), investigado por sus nexos con una red de narcotráfico en una operación en agosto de este año en la que se incautaron 1.610 kilos de cocaína, que formaba parte de un cargamento de unos 4.000 kilos, de los que 800 se aprehendieron en el litoral de Punta Umbría, y esos 1.617 en la playa muxiana de Arnela.