
Movimiento obrero. Su brutal situación:
Realidad diaria
Desahucios
-Un jubilado de Málaga lucha contra un desahucio tras 21 años en su piso: “Si voy a la calle, ¿a dónde voy con 700 euros?”
Fernando García asegura que su piso del Puerto de la Torre era una herencia de su padre, que quedó sin escriturar por la promotora, y pide que se paralice el lanzamiento previsto para el 19 de octubre hasta que la Audiencia Provincial resuelva su caso.
Fernando García tiene 70 años y lleva 21 viviendo en el mismo piso del Puerto de la Torre, en Málaga. Tiene una discapacidad del 34%. Allí reside junto a su hijo y paga desde hace años los suministros de la vivienda (luz y agua). Ahora se enfrenta a una orden judicial de desahucio prevista para el próximo 19 de octubre, una situación que asegura no entender y que le mantiene pendiente de una batalla judicial que todavía no ha terminado.
El origen del conflicto se remonta a la vivienda que adquirió su padre. El piso quedó pendiente de escrituración por parte de la promotora. Su padre falleció en 2012 sin que ese trámite se hubiera completado. Posteriormente, murió también la propietaria de la promotora y, según explica, la empresa pasó a manos de su hija, que durante años le habría asegurado que acabaría formalizando la escritura a su nombre. “Han pasado los años y eso no se ha producido”. El problema llegó cuando descubrió que la propiedad había sido vendida a otra persona. “Ahora de pronto resulta que se la han vendido a otra persona”, señala. El nuevo propietario habría iniciado el procedimiento que desemboca en el desahucio al considerar que la situación de Fernando no le corresponde.
El caso se encuentra pendiente de una decisión de la Audiencia Provincial de Málaga. Fernando asegura que el primer recurso no prosperó y que ahora espera la resolución del tribunal. Su temor es que el desahucio se ejecute antes de que exista una decisión definitiva sobre el fondo del conflicto.

Sintecho
-Los sintecho crecen en Vigo: más personas en la calle, una huelga de hambre y tres zonas críticas.
Los activistas reclaman más plazas de albergues y alquileres sociales para quienes «no pueden pagar 500 euros por una habitación».
Un centenar de personas sintecho malviven en las calles de Vigo.
Acampan en los aledaños de la antigua estación de autobús. Son una docena de personas que han montado un pequeño campamento entre cartones y mantas, en el que sobreviven como pueden al raso. La escena de decenas de indigentes se repite en los soportales del Berbés. Otro grupo encontró un espacio en el que guarecerse en la nueva estación de autobús de la ciudad, bajo los tejadillos de Vialia.
La escalada de los precios del alquiler en una de las ciudades más caras de Galicia para arrendar, ha expulsado a muchas personas que hasta ahora podían pagarse una habitación o incluso un piso, pero ya no. «Hay gente que no puede pagar 500 euros al mes por una habitación, y a la que solo le queda la calle. Podrían pagarlo si el precio fuese asequible, pero no así», afirma el presidente de la asociación Os Ninguéns, David Prieto.
Los albergues son solo un parche ante un problema cronificado, y la falta de plazas en ellos, hace que «La gente está mal, porque quisieran entrar en el albergue, pero tienes que apuntarte a una lista de espera y ya te llamarán. El problema es que muchos no tienen ni teléfono, tienen que pasar por allí a informarse, y eso lo complica todo». Además, «El albergue es algo temporal, duermes diez días en una cama limpia, pero después te tienes que ir, por eso mucha gente los rechaza».
Como parche a corto plazo, los colectivos más implicados con las personas sin hogar exigen más plazas de albergues y que las políticas sociales muden para activar un dispositivo residencial que ofrezca viviendas a precios asequibles, lejos de las cifras actuales de mercado. Como ejemplo se quejan de que el ayuntamiento vigués acaba de anunciar la compra de dos pisos en Teis con este fin, un gesto que tachan de «insuficiente». El malestar por la falta de salidas habitacionales es tal que desde hace dos meses un activista, Juan Miguel Carollo, está en huelga de hambre delante del concello a espera de que se adopten medidas reales. Pero varias reuniones después, y con 22 kilos menos, nada parece mejorar en Vigo.
ABC. 28 agosto.
Mientras el ayuntamiento de Vigo gasta auténticas dineradas en idioteces superficiales y records, este verano había prometido albergue para los sintecho ante la ola de calor, cosa que no ha cumplido.

Agronegocio buitre
-Los fondos de inversión tensionan el campo español comprando las mejores tierras, inflando precios y amenazando el modelo agrícola tradicional.
Entrecanales, Del Pino, Matutes, Botín y Roig son algunos de los apellidos asociados a los fondos interesados en el agronegocio.
1,4 millones es el número de fincas rústicas que han cambiado de manos en los últimos 10 años. Y un buen número de ellas las han comprado terratenientes, empresas agrícolas o fondos de inversión.
EL PUTO PACIFISMO DE MÍERDA Y LA NULA O POCA ORGANIZACIÓN DE LA CLASE OBRERA (EN GENERAL) LES ESTÁ JODIENDO VIVOS.