
Revolución, resistencia y memoria.
Patrimonio de la Humanidad. Tomo II.
Xabier Peñalver. Txoria Errekan 2025.
Argentina
I de II.

-Monumento a los Héroes de la Independencia, en Humahuaca.
Fue inaugurado en la colina de Santa Bárbara, frente a la plaza principal de Humahuaca en 1950 en recuerdo de la lucha por la independencia del país frente a los colonizadores españoles. El autor argentino Ernesto Soto Avendaño representó dentro del conjunto una gran figura de un indígena de pie, de 9 metros de altura, sobre una estructura con forma de proa que se eleva sobre la cumbre de un cerro. Cuatro conjuntos de esculturas pertenecientes a combatientes, en bronce, se distribuyen en la base de la misma figura.

Más de 70 toneladas de bronce fueron necesarias para levantar este gran conjunto a quienes en todo el país, pero especialmente a los habitantes de esta zona, con el Ejército Argentino del Norte, lucharon por la dignidad.
Desde el centro de la ciudad de Humahuaca se asciende al monumento a través de una amplia escalera de unos 300 metros de desarrollo.
Argentina logró la independencia el 9 de julio de 1816 tras siglos de lucha frente al imperio español, dominador en ese tiempo de gran parte del continente americano. Líderes como Simón Bolívar, José San Martín o Bernardo O’Higgins, entre otros, lograron finalmente recuperar los destinos de sus respectivos pueblos.

-Monumento a Juana Azurduy, en Buenos Aires.
El monumento de bronce de Andrés Zernerí de 25 toneladas de peso y una dimensión de 9 m colocado sobre un pedestal, se erige en la plaza del Correo de la capital argentina desde el año 2017, en el lugar que anteriormente ocupaba otro de Cristóbal Colón. La heroína aparece representada con una espada en la mano izquierda protegiendo a un bebé colgado a su espalda.

Juana Azurduy nació el 12 de julio de 1780 en Toroca, departamento de Potosí (hoy Bolivía). Tras el inicio en 1809 de la revolución independentista de Chuquisaca, Juana y su marido Miguel Asensio Padilla se unieron a los ejércitos populares que destituyeron al gobernador y formaron parte de la Junta de Gobierno que se mantendría hasta 1810, fecha en la que los revolucionarios fueron derrotados por las tropas lealistas.
A partir de entonces dentro de la organización “Los Leales” combatieron contra el imperio español, alcanzando Azurduy el rango de teniente coronel en 1816. Tras ser herida en la batalla de La Laguna, su marido murió al intentar rescatarla. Ella continuó la lucha en el norte del Alto Perú y lideró más de treinta combates. En 1825 Simón Bolívarle otorgó el grado de coronel. Tras la independencia de Bolivia, murió en 1862, con 81 años, en Jujuy, en total miseria, siendo enterrada en una fosa común. Cien años después sus restos fueron exhumados y depositados en un mausoleo de Sucre. En 2009 fue ascendida a Generala del Ejército Argentino y a Mariscal de la República de Bolivia.
Diversos países latinoamericanos como Bolivia y Argentina le han dedicado monumentos, instituciones y calles, habiendo sido fuente de inspiración de cantautores como Mercedes Sosa así como de distintos escritores.

-Monumento a los caídos por la libertad, en Río Gallegos.
El monumento fue realizado en 2019 por los artistas Miguel Jerónimo Villalba y Miguel Ángel Villalba en la ciudad de Río Gallegos, en el Paseo de la Memoria, dentro del Complejo Cultural Santa Cruz, y reivindica a los 1.500 obreros fusilados por sus patrones durante las huelgas llevadas a cabo en la Patagonia Argentina entre 1920 y 1921.
La obra la componen 50 figuras de trabajadores y sus familias, en posición frontal y de tamaño natural, que representan a peones fusilados por el ejército, destacando en la zona central de la composición personajes significativos en la lucha como Facón Grande, Ántonio Soto, Graña “el español” y Schultz “el alemán”. El monumento, fabricado en resina y fibra de vidrio tiene 11 m de largo y 3 m de alto.

El objetivo de estas matanzas por parte del poder era destruir la Sociedad Obrera de Río Gallegos, eliminando a sus dirigentes, representantes y miembros más activos. Estos asesinatos también tuvieron lugar en otros puntos como los chilenos de Magallanes, Puerto Natales y Punta Arenas, en 1919 y 1920.
Las condiciones de explotación, los miserables salarios y los malos tratos sufridos por parte de capataces y fuerzas represivas hicieron que los trabajadoces se organizaran en la Federación Obrera de Magallanes (Chile) y en la Sociedad Obrera de Río Gallegos (Argentina). Gran parte de la clase obrera estaba formada por los restos d supervivientes de las poblaciones originarias tras el genocidio sufrido en la Patagonia en la llamada “La Conquista del Desierto”; otra parte de la mano de obra procedía de la emigración, principalmente europea. Tras estas matanzas los gobernantes impusieron un silencio absoluto, quedando impunes sus autores y siendo necesario el transcurso de muchas décadas para poder recuperar la memoria de los fusilados.