
Movimiento obrero. Su brutal situación:
-No están bajando los desahucios, lo que está aumentando es la capacidad de esconder la realidad
Barcelona, 22 de junio de 2026.
La Plataforma de Afectadas por la Hipoteca (PAH) rechaza frontalmente la lectura triunfalista realizada hoy a partir de los datos judiciales sobre desahucios. Lejos de reflejar una mejora de la situación habitacional, las cifras evidencian una realidad mucho más preocupante: miles de familias continúan siendo expulsadas de sus hogares mientras las administraciones perfeccionan los mecanismos para invisibilizar el problema.
Desde la PAH denunciamos que se pretende vender como éxito político una reducción estadística que no responde a una garantía efectiva del derecho a la vivienda. Los desahucios siguen produciéndose cada día, pero cada vez más personas son desplazadas a través de vías que no aparecen en las estadísticas oficiales: finalizaciones de contrato, aumentos abusivos de alquiler, expulsiones silenciosas por imposibilidad de asumir los precios del mercado o presiones constantes de propietarios y fondos de inversión.
Nos quieren hacer creer que los desahucios bajan mientras las listas de espera para acceder a una vivienda de emergencia baten récords históricos y mientras miles de familias siguen sin alternativa habitacional. No estamos ante una mejora de la situación, sino ante una operación de maquillaje estadístico, denuncia Juanjo Ramón, portavoz de la PAH.
La organización recuerda que el sistema actual únicamente contabiliza una parte del fenómeno y deja fuera muchas formas de expulsión residencial que condenan a miles de personas a la precariedad habitacional, la sobreocupación o incluso el sinhogarismo.
La pregunta no es cuántos desahucios aparecen en una tabla estadística. La pregunta es cuántas personas están perdiendo su hogar. Y la respuesta es que son muchas más de las que reflejan los datos oficiales, afirma Ramón.
La PAH también denuncia la responsabilidad directa de las distintas administraciones, que continúan priorizando la protección del negocio inmobiliario frente a la protección de las personas.
Los gobiernos se felicitan por cifras que no explican la realidad mientras siguen sin garantizar alquileres asequibles, sin movilizar vivienda vacía y sin obligar a bancos, fondos de inversión y grandes tenedores a asumir responsabilidades. Lo que baja no son los desahucios; lo que baja es la voluntad política para enfrentarse a quienes hacen negocio con un derecho fundamental.
La entidad recuerda que la caída de la moratoria estatal antidesahucios ha dejado nuevamente expuestas a decenas de miles de familias vulnerables y alerta de que los próximos meses podrían registrar un fuerte incremento de lanzamientos judiciales. Mientras tanto, los servicios de emergencia habitacional permanecen colapsados y las listas de espera continúan creciendo.
Cuando una familia no aparece en las estadísticas porque abandona su casa antes de que llegue la comisión judicial, eso no significa que el problema se haya resuelto. Significa que hemos normalizado que la gente se marche sola porque sabe que nadie va a protegerla. Eso también es un desahucio y también tiene responsables políticos.
La PAH exige a todas las administraciones abandonar el triunfalismo, reconocer la dimensión real de la emergencia habitacional y adoptar medidas estructurales que garanticen de forma efectiva el derecho a la vivienda.
Las cifras no pueden convertirse en una cortina de humo. Mientras haya familias perdiendo su hogar sin alternativa habitacional, ningún gobierno tiene motivos para sacar pecho. La emergencia habitacional continúa y quienes la sufren no necesitan propaganda; necesitan soluciones.

-Con el turismo masivo salimos perdiendo…
Derechos en el transporte
Asturies: Condiciones laborales en el transporte turístico.
Uno de los sectores laborales que se ve afectado por la actividad turística masiva es el del transporte de pasajeros y pasajeras por carretera. Un sector cuyas condiciones laborales y salariales son, en muchas ocasiones, no solamente precarias, sino también ilegales.
Asturies cerró el año 2025 con 2.761.205 turistas, que dieron lugar a 6.548.413 pernoctaciones y un nuevo récord en turismo rural, con 305.000 visitantes.
Muchas de estas personas se trasladaron por Asturies en los servicios de transporte por carretera. Sirva de ejemplo que solamente el plan de transporte con autobuses-lanzadera a Los Lagos de Covadonga transporta anualmente unos 200.000 pasajeros y pasajeras.
Todo ello provoca un gran impacto en el sector, pero los beneficios económicos resultantes no se traducen en el avance de las condiciones laborales de los y las trabajadoras, sino que las direcciones empresariales suelen solucionar las necesidades del servicio con el endurecimiento de dichas condiciones laborales.
Las jornadas de trabajo de hasta 15 horas diarias, sin respetar el descanso obligatorio de 12 horas entre jornada y jornada, o el impago tanto de diversos conceptos salariales como de otro tipo, marcados en el convenio colectivo, es la realidad con la que se encuentran las y los trabajadores de muchas empresas asturianas de transporte de viajeras y viajeros por carretera.
Los servicios de transporte discrecionales, excursiones, fiestas y eventos diurnos y nocturnos, autobuses-buho, etc., de muchas empresas, no hacen otra cosa que aumentar todavía más las jornadas de trabajo, mientras los salarios no llegan a los establecidos en el convenio colectivo.
Al final, la realidad con la que nos encontramos es que los abusos empresariales, permitidos por la Inspección de Trabajo, junto con el modelo de turismo masificado que soporta Asturies, tienen como resultado la precariedad de las condiciones laborales y salariales de las y los trabajadores del transporte de viajeras y viajeros por carretera y el incumplimiento generalizado del convenio colectivo.
Asturies Insumisa.