
45 aniversario de la muerte del preso comunista Kepa Crespo Galende en huelga de hambre

Juan José Crespo Galende, ‘Kepa’, 19 junio 1981
Muerto en huelga de hambre en la prisión de Herrera de la Mancha el 19-6-81. Kepa nació en Las Carreras (Bizkaia) el 11 de septiembre de 1953 y murió en huelga de hambre en Madrid el 19 de junio de 1981.
Kepa era un comunista vasco del PCE(r), un militante íntegro, una bella persona que entregó hasta su último gramo de fuerza y vida por la libertad colectiva, por el futuro, por la clase obrera. Dejó un recuerdo imborrable. No sólo entre sus camaradas como militante comunista que llevó hasta el final su lucha en unas condiciones, como las que hay en las cárceles, que son muy difíciles, sino entre todos los antifascistas.

Uno de sus camaradas le recuerda en estas palabras:
«Me vinieron a la memoria esas incontables y emocionantes citas en cada pueblo de Meatzaldea, para a las 5 de la mañana repartir la propaganda del Partido, hacer pintadas contra la policía, vender la prensa partidista en las puertas de las fábricas o … conspirar. Tú, Kepa, Margen Izquierda arriba y abajo, explicando pacientemente la labor revolucionaria. Eran años de mucho activismo, de mucha charla con obreros, contactos, gente de otras organizaciones…
Eras muy querido y te hacías respetar, porque eras ‘mucho comunista’, Kepa. Gracias a tu inmensa labor política, muchos conocimos la ideología de la hoz y el martillo, de la dignidad, del amor y de la fuerza. Te rebosaba la ilusión, el ser como hormiguitas, pequeñitas y discretas pero gigantes en sus trabajos.
Pasaste a ser miembro del Comité Nacional de Euskadi del PCE(r), encargado de la prensa y la propaganda, desplegando una gran actividad. Por esta labor política fuiste detenido, pero entonces -como ahora- los tribunales fascistas te colgaron ‘militancia armada’ (¡¡les duele tanto la pluma como el fusil!!) y además de torturarte, se cebaron en su farsa con una condena astronómica.
La cárcel se hacía inmensa para personas como tú. Tan enamorado de los montes, de la mar, de la gente humilde y luchadora.
Agredieron a todo el Colectivo para intentar meternos en el rebaño de los muertos, muy acorde con el prototipo de paz que entonces y ahora defienden. ¡¡Tontos!!, nunca aprenderán que las personas libres, lo son en la calle o detrás de cien muros de cemento y rejas.
En diciembre de 1979, cinco dirigentes de los GRAPO cumplieron con el primer deber de todo preso y se fugaron de la cárcel de Zamora. Nos cayeron chuzos de punta en la brutal represalia: a la tétrica Herrera de la Mancha y a Puerto. Desde el primer día y durante un año, palizas, celdas de castigo, desnudos, aislamiento total. Chulería, nacismo, cacheos, censura absoluta de comunicaciones, bombillas de 25 watios como única iluminación. Y por si fuera poco, el montaje del golpe de Estado del 23 F.
De nuevo a hacerles frente con todas nuestras armas. Huelgas de hambre para obligar al gobierno y a su adalid Galavís a retroceder en su política de exterminio.
La táctica que empleamos fue ponernos en huelga de hambre indefinida dos presos por semana. El primero en iniciarla fuiste tú. No podía ser de otra forma. El coraje, el amor, la entrega los tenías a raudales. Ese 14 de marzo del 81 sabías que se iniciaba la cuenta atrás… hacia la victoria o la muerte. Pero tu decisión fue fruto maduro y perfecto, ejemplo para todos nosotros que la continuamos.
Cuatro meses de terrible hambruna, de brutal violencia por parte del gobierno, pasmas, carceleros y algunos médicos. De silencio total -y cómplice- en sus medios de control informativo. Pero también de borroka en las calles, de golpes tenaces por parte de la guerrilla. Mientras tanto, el reloj tic-tac.
Aún resuenan en mis oídos lo que unos días antes de tu asesinato fueron las últimas palabras con nuestro abogado Juanma: ‘¿No ceden los fascistas, verdad? Pues huelga de sed y hasta la muerte’.

Ese 19 de junio de 1981 tu corazón enorme de hombre bueno dejó de latir. Los muros de Herrera temblaron, las calles de tanto pueblo bien nacido lloraron y las gentes honestas siguieron luchando, porque eras ejemplo de lucha y resistencia.
Acabamos, acabaste con el régimen de Herrera, y llegaron la Comunas. Siempre desde entonces has estado en mi memoria. El Estado terrorista nos ha seguido arrancando a los mejores frutos de este pueblo, con cárcel, exilio, deportación… o muerte. Pero siempre ha encontrado y encontrará lucha y resistencia.»

En «Caídos» de esta web, su biografía completa…
Escuchar en Youtube una canción de Pablo Hasel Un cuarto de valor de Kepa.
en el que homenajea a este militante de resistencia que opuso al fascismo
Kepa Gogoan zaitugu
Pablo askatu
QUE GRAN PATRIOTA QUE GRAN CAMARADA QUÉ GRAN DEMOCRÁTA LUCHADOR. ME APENA Y MUCHO NO PODER CONOCERLO. PERO SEGUIRE CON SU LUCHA EJEMPLAR SU RESISTENCIA Y SU BUEN HACER.