
Fosas y más fosas: Castuera, una mujer y su hijo de 9 años, asesinados en 1941. Benamejí, calle Remedios ‘La Barranquera’. Libro sobre las atrocidades de la represión franquista en Mallorca
-Localizados nuevos enterramientos clandestinos en el cementerio de Castuera, Badajoz: al menos 11 víctimas en dos semanas de trabajos.
Entre los hallazgos destaca un enterramiento conjunto que podría corresponder a una mujer y su hijo de 9 años, asesinados en 1941.
Se han localizado cinco zanjas longitudinales en las que se han documentado más de 30 enterramientos en ataúd. Junto a ellos, se han identificado otros 11 enterramientos con un patrón irregular, sin ataúd, con posturas forzadas y con presencia de objetos personales como cucharas, alambre, lápices y elementos asociados a la vestimenta.
Uno de los hallazgos más espeluznantes se ha producido en el denominado entierro número 9, donde se ha constatado la inhumación simultánea de un individuo adulto y otro infantil. Según las primeras estimaciones, el menor tendría menos de 10 años. Junto al cuerpo adulto se han encontrado varios botones y un dedal, elementos que podrían aportar información clave en las siguientes fases de estudio. La investigación histórica ha localizado documentación que podría vincular este enterramiento con una mujer y su hijo de 9 años, asesinados en agosto de 1941 “a consecuencia de disparos de arma de fuego” tras una supuesta huida de la cárcel.
La intervención está promovida por el Ayuntamiento de Castuera, en colaboración con la Asociación Memorial Campo de Concentración de Castuera (AMECADEC), e informaron de estos enterramientos clandestinos el pasado 25 de mayo.

-Autorizada la apertura de una de las grandes fosas de la represión franquista en Córdoba, la del cementerio de Baena.
La Junta publica la orden que da luz verde a los trabajos de indagación y búsqueda de víctimas en el municipio cordobés de Baena.
Según los historiadores Arcángel Bedmar y Francisco Moreno Gómez, así como el Foro Ciudadano por la Recuperación de la Memoria Histórica, la fosa se encuentra en el interior del cementerio de la localidad y habría enterradas 225 personas. No obstante, según estas fuentes, en este municipio hubo 253 víctimas fusiladas.
La resolución responde a la solicitud presentada por el Ayuntamiento de Baena el pasado 25 de febrero de 2026.

-Autorizado el proyecto del Ayuntamiento de Benamejí, Córdoba, para localizar fosas de represaliados por el franquismo.
La actuación contempla la “localización, exhumación e identificación de víctimas de la represión franquista”.
Es un plan, que “incluirá recogida de testimonios, georradar para localizar fosas, exhumaciones e identificación de restos”.
En octubre pasado, Benamejí dedicó una calle a Remedios ‘La Barranquera’, una mujer del pueblo asesinada en el golpe de 1936. Oficialmente la calle se llama Remedios Barranquero Toledo, “La Barranquera”.

-Libro sobre las atrocidades de la represión franquista en Mallorca.
Hartmut Botsmann, alemán que vive en la isla, que habla catalán con fluidez, que trabajó durante décadas como profesor en escuelas públicas y qué participó activamente en iniciativas ciudadanas, ha publicado en alemán un libro sobre la represión sufrida por las mujeres durante la Guerra Civil, “Mujeres – Guerra Civil – Represión – Mallorca 1936” (Editorial Edition AV).
*¿Cómo llegó al tema del libro? ¿Existe alguna relación personal, quizá a través de la familia mallorquina de su esposa?
No. En realidad, estaba investigando el desembarco de tropas republicanas en Mallorca en agosto de 1936. Durante ese proceso entré en contacto con biografías de mujeres que sufrieron la represión franquista. Para mí, esos aspectos eran completamente desconocidos. Estadísticamente, el número de mujeres asesinadas por la represión en Mallorca fue relativamente bajo: apenas un cinco por ciento. Pero ¿qué ocurrió con las mujeres que sobrevivieron, con las que fueron indultadas o con aquellas cuya condena a muerte se transformó en largas penas de prisión? ¿Cómo cambió el curso de sus vidas bajo la represión? Eso es lo que quise investigar.
*¿Cuáles fueron sus fuentes?
Principalmente autores locales que trabajan en la isla. Quizá haya dos o tres obras en alemán; el resto procede de autores mallorquines o españoles.
*¿Qué posición ocupaban las mujeres en Mallorca antes de la Guerra Civil?
Durante la República, por primera vez pudieron surgir colectivos de mujeres. Precisamente en Mallorca, una sociedad muy conservadora, inmovilista y marcada por el mundo rural, las mujeres seguían en gran medida encasilladas en los roles tradicionales. Pero su trabajo empezó a desarrollarse cada vez más en el espacio público y no solo dentro de la familia. Dejaron de estar subordinadas directamente al hombre.
*Suena a un cambio lento.
No. Durante la República los cambios fueron rapidísimos. A partir de 1931, las mujeres pudieron votar. Se autorizó el matrimonio civil, se facilitó el divorcio y se legalizó el aborto. Todo eso fue revertido posteriormente por el régimen franquista. Lo que se destruyó de golpe en julio de 1936 no fueron solo cinco años de República, sino décadas de trabajo, evolución y movilización social. La Guerra Civil en Mallorca apenas duró veinte días; prácticamente no existió como tal.
*¿Por qué tanto miedo al movimiento femenino?
Tanto los franquistas como la Iglesia católica, que colaboraban muy estrechamente, querían sobre todo restaurar el patriarcado. Las mujeres que habían salido del ámbito doméstico y buscaban participar en la vida pública y política eran vistas como algo contagioso, como un virus. Y ese “virus” debía ser reprimido. Había una auténtica obsesión por señalar y castigar a las mujeres “rojas”.
*Los hombres también fueron reprimidos. ¿Qué caracterizó específicamente la represión contra las mujeres?
La violencia incluía asesinatos, penas de cárcel y condenas a muerte, pero también violencia sexual. En Baleares no se ejecutó oficialmente a ninguna mujer. Todas las condenas a muerte fueron conmutadas por penas de prisión de treinta o cuarenta años. Al final, muchas salieron de la cárcel tras siete u ocho años. Después, a menudo tenían que pasar entre seis y doce meses desterradas antes de poder volver a casa. Pero regresar significaba enfrentarse a la humillación y al desprecio. Tenían que asistir a misas donde se hablaba de sus maridos asesinados como si fueran demonios. Muchas fueron violadas. También numerosos sacerdotes se aprovecharon de la situación de mujeres cuyos maridos o hijos habían desaparecido o sido asesinados. Estaban completamente indefensas. A eso se añadía el rapado: les afeitaban la cabeza.
*Las mujeres eran humilladas públicamente y la sociedad lo aceptaba.
Sí. Hubo muchos cómplices y delatores. La sociedad civil, especialmente en lo referente a las mujeres, estuvo muy influida por dos organizaciones de carácter claramente fascista. La Sección Femenina de la Falange tenía una enorme influencia. Fue fundada en 1934, todavía durante la República, como una fuerza de reacción frente a esos avances.
*¿Mujeres intentando devolver a otras mujeres a su antiguo papel?
Exactamente. Además, estaban las mujeres de la Acción Católica, que acudían a la prisión femenina para impartir catequesis. Las presas las llamaban estropajos, porque eran especialmente ásperas y crueles. Obligaban a las mujeres a asistir a misa y a aceptar determinados valores. El objetivo era humillarlas y reeducarlas.
*¿En qué lugares ocurría esto?
En todos los pueblos. Había bastiones especialmente duros, como Porreres. Allí, grupos de falangistas y mujeres de la Sección Femenina iban de casa en casa. Si sabían que allí vivían mujeres vinculadas al movimiento feminista, mujeres que habían perdido a sus maridos en el frente o cuyos compañeros estaban encarcelados o habían sido secuestrados, las acosaban constantemente. Y no sucedía solo en la calle, sino también dentro de los hogares y de las relaciones personales. La justicia franquista apenas perseguía los homicidios o asesinatos dentro del matrimonio. El hombre volvía a ser considerado el propietario de la mujer.
*Además de la represión masiva, hubo activistas especialmente destacadas. ¿Qué ocurrió con ellas?
Las activistas más conocidas fueron asesinadas inmediatamente o encarceladas sin orden judicial y después desaparecidas, como Aurora Picornell y las Roges del Molinar. Oficialmente, se ordenó su liberación. Pero a la salida de la prisión las esperaba una furgoneta de la Falange. Se las llevaron y las fusilaron.