
Presos políticos escriben:
-Pablo Hasel
Prisión de Lledoners, abril 2026
*UN LIBRO DE AUTÉNTICO PERIODISMO

Recientemente he leído «Oligarcas, los dueños de España» del periodista Fonsi Loaiza, comprometido con reflejar realidades que los medios mercenarios del capital ocultan. Es por ello que este libro constituye un ejercicio de verdadero periodismo. No exento de valentía por lo que implica el señalamiento explícito de los mayores poderosos que dirigen el Régimen con una amplia red clientelar y mafiosa. Fonsi aborda de una forma muy amena y directa la praxis de las fortunas más astronómicas del Reino, así como su origen. El libro está dedicado «A la memoria de los trabajadores fallecidos por culpa de este sistema capitalista criminal», una advertencia de que no se andará con blanqueos a la hora de relatar las fechorías de estos psicópatas.
El periodista ofrece numerosos datos que prueban cómo una gran parte de la acumulación de capital y de los contactos de estos archimillonarios proviene de la etapa franquista. Un ejemplo muy ilustrativo es el de un mecenas del ascenso empresarial de Florentino Pérez, el banquero Juan March. Uno de los instigadores y financieros del golpe de Estado fascista. «La familia March se hizo con parte del negocio de las alarmas. En 2019 pagaron 557 millones de euros por Securitas Direct. Esta empresa ha disparado su beneficio un 80% y España ya es el cuarto país del mundo con más ventas de alarmas. Se ha visto favorecida por la propagación de la falsa alarma social sobre okupaciones en los medios. Securítas Direct es uno de los tres mayores anunciantes de programas en TV y ha recibido una subvención de 750.000 euros de los fondos europeos Next Generation». (1)
También repasa el patrimonio actual de la familia Franco y de muchos de sus secuaces, manchado de tanta sangre y sobreexplotación obrera y antifascista. «El nieto Francls Franco tiene ocho inmobiliarias y su principal negocio es echar a inquilinos y vender las propiedades. Fue absuelto por atropello a dos guardias civiles. Circulaba en sentido contrario y se dio a la fuga. Su acompañante encañonó con una escopeta a los agentes» (2). Ligado a la ausencia de ruptura con el fascismo, desgrana los chanchullos impunes de la monarquía impuesta a dedo por Franco, no solo los de Juan Carlos como quieren hacer creer los medios cortesanos: «El ejemplo más notorio es Javier López Madrid, al que Felipe VI y Letizia arroparon tras conocerse sus gastos con las tarjetas black de la Caja Madrid» (3). «Felipe y Letizia aseguraron que no harían luna de miel por respeto a las víctimas del 11-M. Acabaron viajando en jet privado por Jordania, Camboya, Samoa, California, México y se alojaron en una isla privada de Fiji. El viaje costó 467.000 dólares (…) The Telegraph desveló que la mitad de la luna de miel la pagó Josep Cusí, testaferro de Juan Carlos I» (4).
A lo largo del libro pone ejemplos explícitos de cómo el verdadero poder lo ostenta la oligarquía a la que los partidos del Congreso le rinden pleitesía, ayudándoles a aumentar sus beneficios milmillonarios a costa de no dejar de empeorar las condiciones de la mayoría. Como el de Juan Roig, dueño de Mercadona, uno de los explotadores más poderosos al que se permitió -como a otros- subir los precios de los alimentos en plena pandemia. Cuyo padre fue aupado por la etapa franquista. O los pelotazos urbanísticos de personajes como Rafael del Pino: propietario de Ferrovial multimillonario gracias a los favores de los sucesivos gobiernos del PP y del PSOE. Al que relata cómo incluso le perdonaron graves negligencias en la construcción que ponían en riesgo la seguridad como en el Palacio de los Deportes de Málaga. Esa es otra constante en la que se incide: cómo los tribunales también están a su servicio.
Fonsi denuncia cómo los oligarcas y sus secuaces crean y compran medios de desinformación para ser blanqueados y criminalizar las luchas que los combaten. Así como las campañas de supuesta filantropía, de insultante caridad, con las que donando una miseria en comparación a todo lo que han robado sobreexplotando y recibiendo millonadas de dinero público, encima pretenden quedar como solidarios. Señala a García Ferreras, de La Sexta, como uno de los voceros principales de estos y relacionado con la guerra sucia policial y del CNI con Villarejo y compañía. Recuerda cómo este trabajó directamente con su amigo íntimo Florentino Pérez, uno de los principales oligarcas más mimados por los políticos del Régimen que ajustan la legalidad a sus intereses para que multiplique ganancias. «La «ley Beckham» acabó favoreciendo a los galácticos millonarios que fichaba Florentino y se acogían a ella para tributar con el mismo porcentaje que un mileurista. Cristiano Ronaldo llegó a España acogiéndose a esta ley y tributó como mileurista, ocultó su dinero en paraísos fiscales y prescribió parte del delito por inacción del Estado» (5).
Otro bárbaro ejemplo es el de Amancio Ortega: «Su multinacional fue denunciada por prácticas de trabajo en condiciones de esclavitud en los proveedores que tenía en Brasil. En 33 talleres brasileños clandestinos subcontratados por la firma de Amando trabajaban inmigrantes de forma irregular en condiciones infrahumanas, con jornadas de 16 horas al día por 90 euros» (6). «En un informe de Flawed fabrics, aparecían señaladas las cadenas de suministro de Zara, el Corte Inglés o Cortefiel por tener a jóvenes indias con salarios de 1,3 euros diarios por 68 horas de trabajo a la semana, sin ningún tipo de contrato, en régimen de semiesclavitud en un ambiente insalubre, sin derecho a prestación por enfermedad» (7). «En 2013, el derrumbe de un edificio de fábricas textiles en Bangladesh donde producían ropa para lnditex, el Corte Inglés o Mango cobrando 28 euros al mes, causó 1.134 muertes y 2.500 heridos. Las trabajadoras fueron obligadas a trabajar en un edificio con grietas y sin seguridad. Unos meses antes se había producido un incendio en una fábrica asociada a lnditex que causó 8 muertes, dos de ellos niños menores de edad» (8). Ni siquiera estos crímenes y la explotación infantil indignaron a Yolanda Díaz, que ha asegurado en varias ocasiones que «lnditex es un ejemplo para el resto de empresas».
Cómo no, también comenta el papel de la banca rescatada con miles de millones de dinero público que no ha devuelto y su impunidad para estafar, especular, arruinar o financiar guerras imperialistas. Incide especialmente en la dinastía de los Botín, otra familia clave en la dominación fascista desde tiempos de Franco. Cabe recordar que la actual propietaria del banco Santander, Ana Patricia Botín, defendió al actual Gobierno «progresista». No es para menos ante el aumento de beneficios de la banca.
Discrepo con alguna cosilla que alargaría demasiado esta recomendación y echo en falta que en el prólogo o en el epílogo se haga una llamada a organizarse para combatir esta dictadura de los oligarcas, pero me parece un buen libro para conocer en gran medida cómo funciona este Estado. Y conocerlo, también ayuda a combatirlo.

Notas:
- 1- Pág. 29-30
- 2- Pág. 40
- 3- Pág. 44
- 4- Pág. 44-45
- 5- Pág. 71
- 6- Pág. 101
- 7- Pág. 105
- 8- Pág. 106
kom sempre BORBONS ALS TAURONS