La presa política Victoria Gómez Méndez desde la prisión de Topas: Sobre la gestión de la pandemia y la “nueva normalidad” carcelaria.

Poster. Victoria Gómez. Presa antifascista de los GRAPO.

Cartas desde prisión:

Victoria Gómez Méndez

Topas 2-11-2020

¡Aupa!

Ya tenemos encima lo que llaman la ‘’segunda oleada’’ del virus y que en realidad constituye la constatación práctica (entre otras constataciones) de que la Sanidad Pública está en el mismo estado comatoso (o peor) que durante la primera. Que todas aquellas medidas que, decían, iban a implementar para salvarla de los devastadores efectos de recortes y privatizaciones eran… pura falacia. De modo que no solo la atención primaria esta ya colapsada antes de esta ‘’segunda ola’’, tal y como venían denunciando personal sanitario y pacientes, sino que ya vuelve a hablarse de riesgo de colapso en las UCI. Un suma y sigue que incluye el drama de las residencias de ancianos de la pública y de las gestionadas por los fondos buitres, el aplazamiento de pruebas diagnósticas y operaciones que aplazan sine die las ya de por si largas listas de espera, la falta de rastreadores que se han intentado suplir de mala manera echando mano de los militares…

Nada nuevo bajo el sol de un Estado cuya principal función es la de velar ‘por’ y gestionar los intereses económicos de los monopolios. Y si esto es así a nivel del mundo mundial del capitalismo monopolista de Estado, incapaz de contener la pandemia y mucho menos erradicarla como han hecho en China, en el Estado español la crisis sanitaria se está gestionando a golpe de represión y con la mayor restricción de derechos en ese mundo monopolista. Particularidad tan particular, valga la redundancia, de un estado fascista hasta para gestionar una pandemia. Porque, de acuerdo, yo no pongo en duda la necesidad de medidas sanitarias de alcance, desde confinamientos y suspensión de actividades económicas no esenciales hasta el uso obligatorio de mascarillas, siempre y cuando se apliquen con proporcionalidad y atendiendo a criterios médicos… y no represivos y a golpe de abusos policiales. Porque esto último es, en definitiva, lo que se encuentra detrás de situaciones tan surrealistas como la que me comentas en tu carta, y otras de las que he tenido constatación, sobre el uso obligatorio de la mascarilla, sí o sí, incluso cuando no es necesario ponerla.

En realidad esta gestión represiva (que no médica) de una crisis sanitaria se puso ya de manifiesto, como aviso a navegantes resistentes, desde el inicio mismo de la pandemia. Acuérdate de aquellas comparecencias públicas con profusión de altos mandos de milicos, picoletos y maderos. En ningún otro país del entorno europeo se ha visto tal despliegue de músculo militar y policial.

Efectivamente, como bien dices, ‘’saben lo que se les viene encima y se preparan para ello’’. Porque los efectos devastadores, no de la pandemia, sino de este salto cualitativo que ha experimentado la crisis general del capitalismo, no han hecho más que ‘’asomar’’. Que se irán incrementando exponencialmente a corto plazo. Empezando por esos ERTEs que no pueden incrementar indefinidamente y continuando por los recortes sociales, que no ‘’políticas sociales’’ que ya tienen en cartera. Otra ‘’constatación práctica’’ que va mas allá de la Sanidad Pública, de la barbarie capitalista, y de la que, por propia supervivencia, las masas sabrán extraer las pertinentes conclusiones en el terreno de la lucha de clases.

Logo del CApA.

Por cierto, y por asociación de ideas entre ‘’políticas sociales’’ y sus principales publicistas, los Podemitas unidos. Me decías en tu carta que no dejaban de ser una segunda parte del PCE y de Carrillo. Pues bien, ¡ya quisieran para sí mismos ser unos ‘’segundos Carrillos’’! Cierto que comparten con ellos el ser el sostén del régimen, en cuanto a la creación de falsas ilusiones entre las masas, pero su ‘’peso específico’’ es infinitamente menor. Me refiero a que ya quisieran para sí tener la influencia que tuvo el PC carrillista entre los medios obreros y populares. No por méritos propios, claro está, sino por los de aquellos comunistas y PC que durante la guerra y la inmediata posguerra encarnaron la más feroz resistencia contra el fascismo patrio. Piensa que sin la traición de Carrillo y los suyos, la farsa transicional no hubiese podido llevarse a cabo, que fueron sus principales artífices, dándole por tanto el respiro que necesitaba el régimen ante la grave crisis que padecía en los años finales de su etapa franquista. Cierto que la farsa resultó un fracaso (de ahí que Carrillo fuera una de las muchas voces que, a finales del siglo pasado hablaban de la necesidad de una ‘’segunda transición’’). Pero compara la duración que tuvieron las ilusiones reformistas creadas por el mal llamado ‘’régimen del 78’’ con las sembradas por Podemos. En 2014 consiguieron sacar de la calle y reconducir hacia las instituciones aquel movimiento de indignación que clamaba ‘’no nos representan’’. Tan solo 6 años después, el declive paulatino de una fuerza política, que iba a sorpasar al PSOE, tuvo su guinda con el batacazo electoral de los podemitas en las pasadas elecciones autonómicas vascas y gallegas. Por no hablar de que el partido ganador fue el de la abstención. No sé, me atrevo a predecir que finalizada la actual legislatura (si es que consiguen acabarla sin tener que convocar nuevas elecciones generales) los chicos y chicas de Iglesias tendrán que volver al lugar de donde salieron: a ser profes universitarios. Lo que no quita, evidentemente, para que no haya que seguir dejándolos con sus vergüenzas reformistas al aire.

En cuanto a la institución monárquica se puede decir que el régimen está haciendo encajes de bolillos para mantenerla en pie ante el desprestigio y rechazo que acumula. En este sentido, el de los ‘’encajes’’, resulta significativo que, en pleno estado de alarma y sin que, en apariencia, viniese a cuento, intentasen desvincular al hijo de las corruptelas (y su disfrute) del padre. En realidad aquello fue un anuncio de lo que iba a suceder más tarde y que acabó con la ‘’huida’’ del emérito a cargo, y con escolta, de los presupuestos del Estado. De momento parece que aún es pronto para que el régimen rompa con aquel ‘’Pacto Institucional’’ que nos impuso la ilegalidad monárquica. Pero no sería descartable que en un futuro, y ante una situación de extrema debilidad, el régimen prescindiese de los borbones y se volviese ‘’republicano’’, algo así como una maniobra de distracción, ya que esa República no tendría nada que ver con la Popular que nos arrebataron sus ascendientes políticos.

Ya en relación con tus preguntas sobre restricciones y demás en estos mundos carcelarios y en concreto el de Topas. Aquí sigue sin producirse ningún contagio a los presos. Aquel confinamiento por módulos del que creo te hablaba en mi anterior carta finalizó cuando se acabó el estado de alarma, en junio. Pero eso que han dado en llamar ‘’la nueva normalidad’’ también se ha instalado en la cárcel. Aunque a mí no me afecte, las sociales siguen sin actividades fuera del módulo, ya que las ONG que las desarrollaban tienen restricciones para entrar en la cárcel (solo permiten a dos o tres personas por ONG). Este verano nos han estado sacando un día a la semana al campo de fútbol de la cárcel y, francamente, se agradecía patear en hierba y no en el cemento de los patios. Pero con la llegada de la lluvia y demás cosas del otoño se acabó el gustazo. Ahora vamos al polideportivo.

Foto. Victoria en la A.N.

La ‘’nueva normalidad’’ también incluye el uso obligatorio de la mascarilla cada vez que sales del módulo. A este respecto cabe decir que hace dos meses que nos dieron dos mascarillas por preso y… punto. A nosotras, las vascas y yo, nos surten de ellas la familia, ya que las de la cárcel son, en teoría, lavables, pero en la práctica no creo que resistan más de dos o tres lavados sin deshacerse. Los presos que no tienen familia ni visitas se tienen que apañar con las mascarillas made in Topas, que, del virus no sé si evitarán el contagio, pero de lo que si estoy segura es que las bacterias varias que deben de crecer en ellas por suciedad acumulada acabarán pasando factura en forma de dermatitis o afecciones respiratorias.

También finalizado el estado de alarma se reanudaron las comunicaciones por locutorios (por cristales), aunque restringidas a dos visitantes por comunicación. En julio se retomaron los vises íntimos (que en septiembre, y hasta la fecha, quedaron suspendidos otra vez) pero no los familiares. Lo que da que pensar sobre si la práctica de relaciones sexuales tiene algún factor de inmunidad. En definitiva, que llevamos desde marzo sin poder estar en vivo y en directo, sin cristales, con la familia. Con el plus añadido de restricción de tiempo: los vises familiares duran 1 hora y media frente a los 40 minutos que duran las visitas por locutorios. Cuarenta minutos tras el palizón de kilómetros que se dan las familias o amigos que vienen de Galicia o Euskadi. Se que en otras cárceles sí se reanudaron las visitas ‘’en vivo y en directo’’, pero aquí pues eso, que son más papistas que el Papa.

Ya nos hemos hecho a la idea de que los vises, su suspensión, va para largo. Y además con la ‘’segunda oleada’’ ya veremos si también nos quedamos sin los míseros 40 minutos de locutorios.

En fin, no es cuestión de quejarme por la ‘’incertidumbre’’, ya que peor lo lleváis ahí fuera. Al paso que van, vais a tener que hacer un máster de movilidad para saber a donde está o no está permitido ir. Porque es otra de las facetas del circo que tienen montado a cuenta del virus. Se dicen y desdicen, como está sucediendo en Madrid, entre Sánchez y Ayuso, o incluso entre Ayuso y Aguado, que si cierro o no cierro, regateando incluso como las antiguas peixeiras de mi tierra, en este caso sobre la duración del nuevo estado de alarma.

Un verdadero circo que se convierte en macabro cuando incluso utilizan las cifras de muertos y contagiados como ariete para sus enfrentamientos partidistas. Las broncas sesiones del circo parlamentario a las que estamos asistiendo (y asistimos en pleno estado de alarma anterior) a cuenta de la pandemia dejarían boquiabierto a cualquiera que no estuviese al tanto de otra de las particularidades del régimen: las ‘’peleas’’ entre los diferentes sectores de la oligarquía española… que la crisis económica del capitalismo, acelerada por la pandemia, ha agudizado (peleas a las que también se ha unido la mediana burguesía). En realidad, lo que se esconde tras ese vergonzoso y macabro mercadeo parlamentario no es otra cosa que el situarse en la mejor posición para la defensa de los intereses de aquellos sectores oligárquicos (o de la mediana burguesía) a los que representan. Léase la gestión de los miles de millones que llegaron de la UE para ‘’rescatar’’ a la economía española.

Iba a enfilar la recta final de la carta cuando han saltado a la palestra los disturbios y enfrentamientos con la policía que se están sucediendo en distintos y dispares zonas de la geografía del Estado. Sin tener una visión definida del tema y sin que me sirva de brújula la nebulosa informativa que están extendiendo los medios de comunicación (que si extrema derecha, que si extrema izquierda, que si ultras futbolísticos o delincuentes comunes…), me sirve de orientación la falta de unas reivindicaciones claras de sus protagonistas. Su ‘’gobierno dimisión’’, ‘’libertad’’ y protestas contra el toque de queda vale tanto para propios neonazis de la estela de VOX (ya sabes, en contra del gobierno socialcomunista y bolivariano) como para aquellos ‘’teóricos de la conspiración’’ que identifican conspiracionismo con conciencia crítica… que de todo hay en la viña del confusionismo. Seguiré… en la próxima carta.

Un enorme abrazo

Victoria

https://comiteasturiespolaamnistia.wordpress.com/2020/12/31/carta-de-la-presa-politica-victoria-gomez-desde-la-prision-de-topas-sobre-la-gestion-de-la-pandemia-y-la-nueva-normalidad-carcelaria/

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