Vivimos tiempos convulsos que exigen firmeza y claridad. El preso comunista Juan García Martín sobre la ignorancia política y los disparates de quienes no tienen ni idea de qué es el socialismo.

Foto. «Juan García Martín. Preso político PCE(r)»

Cartas desde prisión:

Juan García Martín

Puerto III, 10 septiembre 2020

“(…) Me llegó un escrito desde Euskal Herria firmado por Herritar Batasuna intentando justificar “políticamente” su negativa a participar en una manifestación antifascista, por la amnistía, lucha obrera y autodeterminación, que se celebró el 25 de julio en Bilbo.

El escrito removió mis posos de indignación política y eso que a estas alturas de mi edad y experiencia política es difícil que me ocurra.

Hacía tiempo que no veía tanta ignorancia y tantos disparates juntos, hasta el punto de no saber al principio muy bien cómo encuadrar o calificar este especimen irrumpido en el ya complejo y difícil panorama político de Euskal Herria. Al final, echando mano de periodos vividos tras la traición carrillista, donde tanto florecieron los partidos “de izquierda”, y teniendo en cuenta el reciente proceso de liquidación de la Izquierda Abertzales, creo que algo de luz se me ha hecho en el cerebro.

Antes los he calificado de ignorantes… por cierto, ellos parecen dominar eso de descalificar o descalificar a otros grupos políticos sin tener siquiera el coraje de nombrarlos y sin fundamentar ni aportar el más mínimo argumento; volviendo a lo de de ignorantes, los de Herritar Batasuna no tienen ni idea de qué es el socialismo y, mucho menos, el comunismo. ¿Quizá para ellos el modelo de socialismo es Mondragón? ¿O los países nórdicos de Europa? ¿O el desinflado ‘socialismo del siglo XXI’? Desde luego, por lo leído, lo que no les veo es implantando por vía revolucionaria la dictadura del proletariado para expropiar a la burguesía vasca, condición sine qua non para empezar a hablar de socialismo científico.

Su ignorancia se extiende a conceptos más “técnicos” del lenguaje político de los que ellos abusan tan alegremente. Es lo que ocurre con la estrategia y la táctica que para ellos, como buenos oportunistas sin objetivos estratégicos ni táctica -ni objetivos tácticos- para conseguirlos, viene a ser lo mismo. ¿Y qué pasa con la cuestión nacional? Lo mínimo que se les puede pedir es que sepan distinguir entre una nación capitalista -independiente u oprimida-, colonia, “pueblo” o reino feudal ya que cada una de estas entidades tiene estrategias diferentes para la independencia y el socialismo; de ahí también su ignorancia de lo que es y supone el derecho a la autodeterminación de las naciones.

Mucha palabrería acerca del socialismo y el pueblo trabajador vasco pero ni una sola referencia a la clase obrera vasca; ¿acaso, como sostiene la sociología burguesa, ya no existe? ¿qué tipo de socialismo es ese del que hablan que no descansa sobre el proletariado y su partido independiente de la burguesía? ¿acaso sueñan con una especie de “socialismo interclasista” que hermane, en pro de la construcción y la unidad de la nación vasca independiente, a obreros con patronos, a desposeídos de toda propiedad que no ser su fuerza de trabajo con esos otros sectores pequeño burgueses que son también “pueblo trabajador”?

Toda esta ignorancia política la suplen con grandes frases y mucha emotividad acerca de lo mucho que aman a su tierra (‘E.H. first’) y lo “españolistas” que son los que no piensan como ellos. De esta manera sustituyen el nacionalismo por el chovinismo más rancio, supremacista y excluyente.

Dada esta falta de ideas y principios, no es de extrañar que se presenten en realidad como una especie de anarquistas-utopistas que se/nos marcan unos objetivos, como pueden ser la independencia y el socialismo, pero sin señalar al “pueblo trabajador vasco” ningún camino para alcanzarlos ni cómo enfrentarse a un Estado fascista e imperialista armado hasta los dientes; más aún, a quien ose señalar algún camino que avance realmente en esos objetivos, pero no sean directa e inmediatamente esos objetivos, son unos reformistas. Todo lo que no sea “despertarse” un día en una Euskal Herria independiente y socialista (sea esto lo que sea) es puro reformismo y españolismo.

Todos estos planteamientos se dan la mano con el trotskismo, que tanto daño ha hecho y hace aún al movimiento obrero en Euskal Herria en las últimas décadas. Juntos, chovinismo utopista y trotskismo, practican una especie de izquierdismo palabrero (que en otras ocasiones fue acompañado por un militarismo desbocado) que sólo lleva a la desmoralización y el fracaso, preparando, así, el camino al oportunismo de derechas, al reformismo y a la integración en el sistema. Del radicalismo sin ideas al pragmatismo estrecho sólo hay un paso y no es la primera vez que un movimiento político lo da. En este sentido, está todavía por investigar en Euskal Herria el papel que las posiciones izquierdistas y militaristas en el seno del MLNV y ETA -y que tan similares son a las que hoy expresa Herritar Batasuna- tuvieron en su posterior liquidación; hoy se rasgan las vestiduras ante la traición de la IA oficial, pero ocultan que ellos, sus ideas han sido cómplices necesarios, preparando la pista de aterrizaje a los Otegi y compañía. Incluso es posible que alguno de aquellos ‘radicales’ estén hoy día en Herritar Batasuna preparando el próximo desastre de lo que surja de la nueva y necesaria reorganización del movimiento revolucionario en Euskal Herria.

Por lo demás, para quienes tenemos ya algunos años de experiencia política, nada de esto es nuevo; esas ideas y posiciones son viejas y caducas. Gente así que van de “radicales de boquilla” hemos visto aparecer infinidad de veces, sobre todo al calor de la descomposición del oportunismo; y, del mismo modo que los hongos de la putrefacción, desaparecerán a poco que se les exponga a la luz de la crítica y de la práctica consecuente con unos principios justos. Pero una cosa es que sepamos que no tienen futuro y otra es que no haya nada que decir ante su irrupción, máxime cuando no dudan en llamarnos a los comunistas “extrema izquierda reformista” o “fascista” a la bandera de la República Popular.

Ya me llegó info que en las redes hubo respuesta a estos insultos. Dicho esto, también me llegaron comentarios “lamentándose” de que esta gente no acudiera a esa convocatoria unitaria de Bilbo basada en principios de antifascismo, antimonopolismo y antiimperialismo. ¿Cómo que hay que ‘lamentarse’? Al revés, hay que alegrarse de ello, de que como decía otro comentarista con ironía “Empiecen haciendo amigos”; más aún, hay que ‘ayudarles’ a que se alejen lo más posible porque son verdaderamente unos agentes tóxicos y disolventes.

Ya que vivimos tiempos convulsos que exigen firmeza y claridad ¡Socialismo o barbarie!

Juan.

2 comentarios sobre “Vivimos tiempos convulsos que exigen firmeza y claridad. El preso comunista Juan García Martín sobre la ignorancia política y los disparates de quienes no tienen ni idea de qué es el socialismo.

  1. Desde Euskal Herria Contestar

    Acabo de leer el escrito de Juan sobre Herritar Batasuna. Si os llama decirle que es un buen análisis, que pienso como él y que es de agradecer mentes tan claras.

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