Cuando la Guardia Civil torturó y asesinó en 1949 al guerrillero italiano Elio Ziglioli, en Catalunya.

Foto. Elio Ziglioli.

Memoria Histórica imprescindible:

El guerrillero Elio Ziglioli regresa a Italia, 70 años después de ser torturado y asesinado por la Guardia Civil española

-Elio Ziglioli es la quinta víctima a la que se puede poner nombre gracias al Programa de identificación genética, después de que sus restos fueran localizados en la fosa del cementerio de Castellar del Vallès con nombre y apellidos “desconocidos”.

La historia de este guerrillero, recogida por la Generalitat, Elio Ziglioli fue detenido, torturado y ejecutado por la Guardia Civil, y murió por los alrededores de Sant Llorenç del Munt de un disparo en la cara que le destrozó la mandíbula, cuando tenía 22 años.

Ahora, sus restos mortales viajarán en barco hasta Italia, donde la familia tiene previsto celebrar una ceremonia de despedida, el próximo lunes 13 de mayo, en el cementerio de Lovere.

Elio Ziglioli formaba parte de un grupo de ocho maquis conocido como Los Primos, que salieron de Toulouse (Francia) y entraron en Catalunya a principios de septiembre de 1949 y, días después, se refugiaron en el barranco de Santa Bárbara, en Sant Llorenç del Munt, cerca del Mas del Castell de Castellar.

Según la investigación de Jordi Guillemot, Elio fue a comprar víveres en Matadepera la tarde del 28 de septiembre de 1949 para proveer el grupo, pero la Guardia Civil recibió un aviso y lo detuvo.

Llevaba documentación falsa, 335 pesetas, 285 francos, un kilo de morcilla, un kilo de tocino y cinco barras de pan y, a pesar de que el informe policial dice que fue «estrechado a preguntas», en realidad fue torturado de forma brutal y salvaje.

Al día siguiente, los agentes llevaron al joven al Mas del Castell por si los caseros lo reconocían o habían osado ayudarle, sucio, esposado, orinado y lleno de contusiones, imploraba un vaso de agua.

Los agentes interrogaron la casera, pero no encontraron ninguna relación con el maquis y acabaron por irse del lugar. A continuación, la mujer, de lejos, oyó el disparo mortal que acabó con la vida del Elio.

Oficialmente, la causa del fallecimiento fue una «hemorragia traumática”, y fue enterrado el 4 de octubre en la fosa situada en la zona de extramuros del cementerio de Castellar, donde inhumaban personas de otras religiones o consideradas desafectos por el régimen.

Los arqueólogos excavaron la fosa de Castellar durante el verano de 2018 y encontraron dos cuerpos sin identificar, uno de los cuales tenía la mandíbula destrozada y correspondía a un hombre joven. Ahora, Elio vuelve a la tierra que le vió nacer, desde la tierra que regó con semillas de libertad.

Info: Público

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