Documento sobre torturas mortales a Joxe Arregi en 1981 / Solidaridad con Paco Cela, Pablo Hasel, Amnistía, octavillas de MAR / 15-M 2011, 380 € multa / Mientras: 30 muertos en prisión en 45 días; Policía con arsenal en libertad; El ‘cara al sol’ desde el cuartel.

Cuerpo totalmente torturado de Arregi.

Muro de solidaridad y denuncias:

Torturas:

Aniversario muerte por torturas de Joxe Arregi. 13 febrero de 1981.

Carta declaración de los testigos en el H.P. folio 1.

Carta original manuscrita por 3 presos políticos de ETA (p-m), GRAPO y PCE(r) sobre el asesinato por torturas de Joxe Arregi.

Documentos de la declaración de los testigos presenciales del estado físico de Joseba Arregi Izagirre en el Hospital Penitenciario.

Carta declaración de los testigos en el H.P. folio 2.

«Ha sido muy duro” “Oso latza izan da”…

Carta declaración de los testigos en el H.P. folio 3.

Información y las 7 fotos de la ignominia represiva y mortal:

https://amnistiapresos.blogspot.com/2016/09/reventaron-joseba-arregi-en-torturas-en.html

Carta declaración de los testigos en el H.P. folio 4 y las firmas de los testigos de las brutales consecuencias de las torturas.

…38 años después… la tortura, cuestión de Estado…

Texto poema de Paco Cela Seoane.

Poema de Paco Cela Seoane ‘Poema en clave de octavilla’.

Este militante comunista saldrá de prisión el 28 de abril.

Texto octavilla Galder y Aitor. MAR.

-Octavilla del Movimiento Antirrepresivo de Madrid sobre las encarcelaciones de los jóvenes alaveses Galder Barbado y Aitor Zelaia.

Texto octavilla MAR sobre Julen.

-Octavilla del MAR Madrid sobre la salida de prisión de Julen Ibarrola, joven de Amurrio que ha permanecido un año en prisión por realizar una pintada a rotulador.

Concentración con pancarta «Preso politikoek eta EH amnistia behar dute».

Concentración semanal por la amnistía. Bilbo. Alde Zaharra.

Pancarta colgando de un puente.

Pancarta en Asturies. Del Bloque Críticu Asturies:

‘Absolución Pablo Hasél. Perseguíu por facer rap y crear conciencia revolucionaria’.

Cartel concentración en Argentina por Pablo Hasel.

Cuando la solidaridad atraviesa fronteras y mares.

Concentración en Córdoba (Argentina) en solidaridad con Pablo Hasel. Se llevó a cabo el martes día 12 frente al Consulado de España.

Foto. Concentración 15-M en Madrid. (multitudinaria).

-La Fiscalía pedía 70 años de prisión para 15 jóvenes que en 2011 participaron en una manifestación del 15M. Les acusan de desórdenes públicos, daños, resistencia, atentado a la autoridad…

El juicio fue el día 11 en Madrid.

El proceso contra los detenidos la noche del 15M se salda con multas de 380 euros

https://www.elsaltodiario.com/libertades/juicio-detenidos-noche-15m-multas-380-euros

Foto. Cárcel de Soto del Real con una bandera gigante de España colgando.

Mientras tanto…

-30 presos y presas han muerto en las cárceles españolas en lo que va de año 2019 por diferentes motivos.

¿Ves alguna noticia sobre ello en la prensa burguesa?…

Foto. Caserio atacado por un expolicia nacional en el barrio de Lezama. Balazo en una ventana.

-El expolicía nacional que tiroteó una casa en Amurrio escondía en su casa 27 armas cortas y 9 largas

Dieciséis pistolas, once revólveres, cuatro subfusiles, diecisiete bayonetas… El expolicía que disparó al caserío de una familia de la izquierda abertzale de Amurrio guardaba en su casa un auténtico arsenal, además de la pistola utilizada en el ataque, que no fue revelado por él ni destapado por la Ertzaintza hasta cuatro días después de los hechos. A fecha de hoy, sigue en libertad.

En Naiz.

Portada grabación con canciones fascistas.

-Tres guardias civiles pusieron el himno fascista “Cara al sol” por los altavoces del cuartel de Vilafranca de Bonany, en Mallorca.

Un comentario sobre “Documento sobre torturas mortales a Joxe Arregi en 1981 / Solidaridad con Paco Cela, Pablo Hasel, Amnistía, octavillas de MAR / 15-M 2011, 380 € multa / Mientras: 30 muertos en prisión en 45 días; Policía con arsenal en libertad; El ‘cara al sol’ desde el cuartel.

  1. Transcripción de la carta sobre Joxe Arregi Contestar

    Declaración pública de testigos presenciales del estado físico de Joseba Arregui Izaguirre, en el hospital penitenciario.

    Los presos políticos abajo firmantes queremos denunciar ante el pueblo de Euskadi y los pueblos de España lo siguiente:

    Alrededor de las cuatro y media oímos desde nuestras celdas el ensordecedor estruendo de numerosas sirenas de coches patrulla de la policía nacional.

    Por la trayectoria del sonido dedujimos que la caravana entraba en la prisión y, como este espectacular ingreso de un preso es característico en los casos de militantes de grupos armados revolucionarios, vino a nuestra mente la posibilidad de que se tratara de un miembro de ETA (m) detenido y herido días atrás por la policía en Madrid, según había informado la prensa.

    Nuestra inquietud nos llevó a averiguar si esta sospecha era real, pero cuál fue nuestra sorpresa al ver que el internado no era el herido de bala, sino Joseba Arregui Izaguirre.

    Lo encontramos sentado en uno de los cinco colchones existentes en la celda 23 de la planta de este hospital penitenciario. La primera impresión recibida fué que estaba aplastado físicamente.

    Al preguntar si era miembro de ETA, balbuceando las palabras con un fuerte temblor en todo el cuerpo y con escasas fuerzas para respirar, nos dió los datos precisos para su identificación.

    Intentamos estrecharle la mano en señal de saludo y apenas se apercibió del gesto, por lo cual pudimos observar que le faltaban los reflejos.

    ¡Tengo mucha sed!, ¡Tengo mucha sed! Esto era lo que decía con dificultad pero insistentemente.

    Al verle los párpados totalmente amoratados y un gran derrame en el ojo derecho así como las manos hinchadas le preguntamos al tipo de tortura que había sufrido y respondió muy lentamente:

    «Oso latza izan da» (ha sido muy duro). «Me colgaron en la barra varias veces dándome golpes en los pies llegando a quemarles no sé con qué. Saltaron encima de mi pecho, los porrazos, puñetazos y patadas fueron en todas partes».

    Nos extrañó que sin haber pasado aún por el juzgado no estuviese incomunicado en el hospital, ello nos dió pie para imaginarnos su grave estado porque la policía solo toma este tipo de decisiones cuando el desenlace puede ser fatal.

    Pusimos un telegrama a su familia y conforme lo desvestíamos para acostarlo fue apareciéndonos el cuadro tétrico de su cuerpo cubierto de grandes hematomas, siendo el más llamativo uno de dimensiones aproximadas a los veinte centímetros de altura que le circundaba completamente a la altura de los riñones.

    Los pies hinchados presentaban en toda la superficie de sus plantas un hematoma ennegrecido con visibles quemaduras y ulceraciones tratadas con mercromina.

    Sus ropas eran en realidad harapas malolientes por la suciedad acumulada; «Me humillaban con pomada», señaló dificultosamente cuando le preguntamos si había sido tratado con algún medicamento en la DGS.

    Como Joseba manifestaba un contínuo tembleque y cada vez era mayor el agarrotamiento para respirar, intentamos tranquilizarle pensando que se trataba de una aguda escitación nerviosa, y él nos dijo: «He sufrido en la DGS varios ataques epilépticos y esto nunca me ha ocurrido en la vida».

    Tras nuestra reiterada insistencia durante varias horas reclamando la presencia del médico de guardia, éste apareció alrededor de las siete de la tarde y seguidamente le hizo radiografías y análisis de sangre cuyo pronóstico no se nos reveló, ni siquiera a Joseba.

    Sin embargo, alrededor de las ocho y media le inyectaron por vía intramuscular, al parecer, un antibiótico muy fuerte, un supositorio Nolotanderil y una pastilla.

    Al ser suministrada por el practicante la inyección, ante el panorama que ofrecían las nalgas cubiertas de hematomas, este exclamó: ¡Dios mío, dónde le voy a inyectar!

    Tuvimos que abrirle las ventanas para intentar favorecerle la respiración, pero Joseba seguía con las mismas dificultades agudizadas ahora por continua tos y fuertes dolores de pecho.

    Así lo dejamos con sus compañeros de celda hasta el día siguiente por estar situadas nuestras celdas en la planta baja.

    El viernes trece a las nueve de la mañana se encontraba despierto cuando le visitamos:

    su estado había empeorado sensiblemente, manifestándose en un aturdimiento profundo, respiración muchísimo más dificultosa y acelerada.

    Al darse cuenta de nuestra presencia balbució: «Nik usten diat iltzekotan nagoela!» (creo que me estoy muriendo).

    Las sábanas estaban manchadas de heces; los compañeros de celda nos informaron que había pasado la noche en vela y con continua diarrea, sin embargo, no había orinado pese a la notable cantidad de líquido ingerido.

    Tratamos de darle ánimo. En realidad Joseba no lo necesitaba; jamás de sus labios salió una queja, éramos nosotros los que debíamos preguntarle dónde le dolía, qué necesitaba… y él solo reflejaba el temor de tenernos demasiado pendientes de su estado, incluso en un momento llegó a decir: «karga gehiegi naiz zuentzat» (soy demasiada carga para vosotros).

    Una hora después (diez de la mañana) el director médico al ver su cuadro clínico decide la iniciación de los trámites para su traslado a un centro médico con medios para salvarle la vida.

    Mientras tanto, lo llevaron al departamento de rayos X para efectuarle nuevas radiografías.

    En ese mismo momento los carceleros buscan a Joseba para presentarlo ante el juzgado que había venido a tomar declaración y temiéndonos un posible traslado, extremadamente perjudicial en esas condiciones, y a las dependencias del juez, nos preparamos para impedirlo.

    Al instante nos enteramos que vino una orden judicial para aislarle en una celda solitaria y seguidamente nos pusimos a la tarea de limpiar y «desinfectar» con nuestros propios medios (detergente y lejía) dicha celda, pues se encontraba con las paredes llenas de esputos, el suelo alfombrado en todo tipo de basura, despidiendo fuertes malolores de ella y de los orines acumulados.

    La celda quedó limpia, su ropa lavada ya había secado pero JOSEBA NO VOLVIÓ…

    A las cinco de la tarde, tras la obligada siesta encerrados, volvimos a visitarlo para conocer su estado, fue cuando recibimos la noticia.

    A la hora de redactar esta denuncia, a través de los pasillos carcelarios llegan a nosotros los ecos de unos gritos políticamente agónicos de varios carceleros de reconocida militancia fascista que dicen: «ha muerto un etarra, viva cristo rey».

    Y al mismo tiempo las ondas radiofónicas nos traen los quejidos piadosos de los domesticados con el usado rosario de lamentos cargados de culpabilidad, como: «las circunstancias extrañas de la muerte de Joseba…», «la trasgresión de los derechos humanos…» y otras grandes mentiras tipo Goebbels para hacernos creer lo que no es cierto.

    Ante esto, nosotros no solo oponemos esta denuncia, sino la voluntad expresada en el puño y la voz del pueblo.

    IRAULTZA A LA HIL!
    (¡REVOLUCIÓN O MUERTE!
    PEKE, HERRIAK EZ DU BARKATUKO!
    (PEKE, EL PUEBLO NO PERDONARÁ!
    HERRI ARMATUA INOIZ EZ ZANPATUA!
    (¡EL PUEBLO ARMADO JAMÁS SERÁ APLASTADO!
    ¡Muerte al fascismo!

    IÑAKI AGUIRRE ERRAZKIN / ETA (p-m). Dos años preso y en tratamiento de colitis ulcerosa.

    XOSE LOIS FERNÁNDEZ GONZÁLEZ / GRAPO. Seis meses preso. Paralítico por disparos de la policía y que causaron sección medular total.

    LOIS ALONSO RIVEIRO / PCE(r). Dos años preso. Convaleciente, perforación de tímpano por torturas.

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