Se llevan el dinero del peculio de aquellos presos políticos que tengan “responsabilidad civil”. Nuestra respuesta, la solidaridad activa.

Cartel. «Solidaridad. Amnistía total». (dibujo, lo dice un joven con megáfono).

Quitan el dinero del peculio a las y los presos políticos

COLABORACION

Esta claro que al fascismo todo le vale para aislar a los presos políticos. La última vuelta de tuerca que se han sacado de la manga es llevarse el dinero del peculio de aquellos presos políticos que tengan “responsabilidad civil”. ¿En qué consiste esto?

Para aquellas personas que lo desconozcan, empecemos por aclarar que la “responsabilidad civil” es una condena económica añadida en la sentencia penal y que si el preso no puede liquidar por ser insolvente, hasta ahora, al cabo de “equis” años esa condena económica prescribía.

Hasta ahora… Recientemente nos ha llegado información de que han vaciado el peculio de algún preso político con la excusa de que tiene “responsabilidad civil”. Sin previo aviso, sin tener en cuenta que el dinero que los presos tienen en sus peculios es un dinero que le mandan los familiares, amigos o solidarios para hacer frente a sus necesidades más básicas durante el tiempo en prisión… y, por supuesto sin atenerse a su propia legalidad que dice que a nadie se le puede dejar sin el sueldo mínimo interprofesional, precisamente, para hacer frente a sus necesidades más básicas… tengan la responsabilidad que tengan con el Estado o con San pito pato… Pero desde luego este detalle no es algo que el fascismo vaya a tener en cuenta y mucho menos si se trata de presos políticos.

Para aquellas personas que lo desconozcan, en el caso de los presos, las necesidades más básicas dentro de prisión y para lo que tienen ese peculio (que, insistimos, les mandan familiares, amigos o solidarios…) pasan desde poder comprar comida con la que suplir las deficiencias alimentarias de la comida carcelera; pagar al dentista particular que les esta arreglando la boca; comprar tarjetas de teléfono para poder llamar a los familiares o amigos autorizados; o simplemente comprar los sobres y sellos que se necesitan para estar en contacto con el exterior… Es decir, que si obviamos que los presos políticos pueda tener derecho a comprar comida; si obviamos que los presos políticos tienen derecho a poderse arreglar la boca… si obviamos esto que podría pensarse que son necesidades “cubiertas” porque ya les dan de “comer” o ya les ve un dentista que cubre la Seguridad Social, resulta que las necesidades básicas que le están quitando al preso político con esta nueva medida se limita exclusivamente a poderse comunicar con sus familiares, amigos y solidarios ya que si no pueden comprar tarjetas de tlf., o sobres y sellos… difícilmente se podrán comunicar con nosotros. Es decir, la nueva medida represiva se limita exclusivamente a: ¡aislar a los presos políticos¡ ¡a incomunicar a los presos políticos¡ más de lo que ya lo están.

Cartel. (manos cogidas a las rejas). Popular y símbolo SRI.

Pero es que, además, esta nueva medida represiva también nos afecta a los familiares, amigos y solidarios de los presos políticos tanto como a ellos. Por un lado, el dinero que les han empezado a robar del peculio a los presos políticos, es un dinero que nos cuesta mucho conseguir a nosotros para que no les falte de nada a ellos que no están en disposición de conseguirlo por ellos mismos. Y, por otro lado, a través de este nuevo expolio pretenden romper nuestra solidaridad con los presos políticos.

¿Vamos a permitir que incomuniquen a nuestros presos políticos, les aíslen y que no puedan cubrir las necesidades más básicas? No podemos quedarnos en que “esto no lo pueden hacer legalmente” porque, de hecho, ya lo están haciendo y como bien sabemos la justicia por más que se recurra el tema es SU JUSTICIA y lo que respondan será lento, tarde y malo.

Tenemos que denunciar esta nueva medida represiva señalando a los culpables y sus colaboradores: el estado fascista y sus lacayos de Instituciones Penitenciarias que están permitiendo que los primeros se lleven el dinero de los presos. Denunciémosles como lo que son: FASCISTAS.

Escribamos y visitemos a nuestros presos políticos más que nunca… enviémosles sobres y sellos para que puedan escribir… exijamos que nos dejen darles tarjetas de teléfono para que puedan llamar… exijamos que si van a vaciar sus peculios, les podamos llevar comida, pagar sus problemas dentales desde la calle.

Cualquier otra iniciativa que se nos ocurra es válida para que estos fascistas se enteren que no vamos a dejar de atender a nuestros presos políticos en sus necesidades más básicas.

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