Sobre la situación en el campo y en los pueblos.

TOPAS, febrero 2016

Ya veo que lo de la cultura lobera te gusta bastante, y la verdad es que es un animal realmente bonito y con mucha leyenda. Precisamente en la TV regional pude ver hace una temporada a unos pastores quejándose de que les habían matado a varias ovejas, los lobos, y de que permanentemente tenían que estar muy alerta con esos perros mastines que mencionas. Pero, por otra parte es bastante curioso que ese animal se haya convertido en un atractivo turístico para esas zonas de Sanabria o la Sierra de la Culebra, lo que sin duda es bastante positivo. No tengo ninguna cultura lobera, pero supongo que echándoles de comer algún animal muerto y tomando ciertas medidas preventivas se podrán controlar sus ataques al ganado de los campesinos. Y claro que tampoco se puede exterminar a los animales salvajes pues creo que juegan un papel importante en nuestros montes.

Como bien dices el verdadero problema es que se siguen despoblando estas zonas rurales por el envejecimiento de la población, sin lugar a dudas porque cada vez hay peores condiciones para poder desarrollar aquí una vida digna, y los jóvenes tienen que seguir emigrando a las ciudades. A pesar de la grave crisis que se viene sufriendo y todos los trabajadores de la industria y el sector servicios que se han quedado en el paro en las medianas y grandes ciudades, creo que la situación sigue siendo peor de los pueblos rurales. En el capitalismo se produce un desarrollo de la separación entre el mundo rural y el urbano, y una explotación del primero por la ciudad. Y solo con la implantación del socialismo, poniendo los medios de producción en manos de todo el pueblo, se podrá acabar con esa situación industrializando las zonas rurales. Es evidente que los campesinos pequeños, medios e incluso con una considerable extensión de terreno, pasan apuros y están superexplotados por los bancos y la imposición de los precios agrarios por los grandes monopolios de la distribución y venta de los alimentos. Y claro que los grandes terratenientes que reciben grandes subvenciones de la C.E. y tienen parte del capital financiero también forman parte de este grupo privilegiado de explotadores.

En la TV7 suelo ver el problema “Volver al pueblo” en el que vienen fomentando que vuelva gente joven, pero solo llegan algunos de forma testimonial para establecer alguna casa-hotel rural, algún camping, etc., y el socorrido huerto, que en general solo sirve para sobrevivir”

La crisis económica sigue latente, y en que el gobierno continúa medidas para cargar su coste en las espaldas de los trabajadores. Ahí están la gran deuda y el déficit del Estado, la merma de la hucha de las pensiones, la gran tasa de paro, la subida de la cuota de la seguridad social a los autónomos, la continuación de los desahucios, etc. Y, en cuanto a las bajadas de las bolsas de valores desde hace más de u mes, si bien se lo venían achacando a causas peregrinas, en los últimos días han tenido que reconocer que ya tenemos encima el  inicio de una nueva recesión, similar a la que se inició en el 2008; lo que confirma nuestra tesis de que estamos ante una crisis económica ya crónica, de agotamiento del capitalismo.

Lo que me parece un tanto exagerado es lo que remarcas a continuación y que trataré de resumir en algunas frases como: …”los trabajadores aguantan y aguantan, y se parecen mucho a la rana que se va cociendo poco a poco en el agua candente…” “Y más cuando ves que se paró el movimiento de masas, especialmente cuando apareció Podemos. Desde entonces miran a las instituciones… por mucho que digamos de capitalismo monopolista, y de monarquía heredera del fascismo, el sistema tiene mucha legitimidad social…”

Bueno, posteriormente hablas de la transición, del triunfo del PSOE en el 82, de la falta de relevo intergeneracional en la lucha y el reflujo de esta, la promoción del consumismo a través de la abundancia del crédito, etc.

La realidad es que consiguieron imponer la “Reforma” a la muerte de Franco, pero tampoco podemos pasar por alto que hasta el final de los 70 les arrancamos bastantes derechos sociales y laborales, así como ciertas libertades en el ámbito de la calle. La destrucción del combativo movimiento obrero y popular y la instalación de la sumisión a la reforma tuvo como principal protagonista al partido carrillista, aunque nuestro Partido continuó reivindicando la ruptura.

En los años 80 los trabajadores lucharon con fuerza y dignidad contra la reconversión industrial frenándola en algunas empresas aunque ese movimiento ya tenía un carácter defensivo.

No obstante el desengaño y el descrédito de la Reforma ya llegaría en la segunda etapa del Felipismo y se confirmó con el triunfo electoral de Aznar y su política de regreso a los orígenes del franquismo más rancio. Mas en términos generales el movimiento obrero y popular y la lucha política en la calle siguió cayendo en un reflujo considerable como consecuencia (además de los mencionados) del aumento de la represión, de la desregulación del mercado de trabajo y la diversidad de contrataciones laborales que aumentaron la división y la competencia entre los trabajadores, así como por cierta promoción del crédito y del consumo para mantener a flote la economía. Pero a todo esto también hay que sumarle la negativa a repercusión que tuvo en la clase obrera la desaparición de la URSS y el resto de los países socialistas de Europa del Este.

A pesar de ello, ni que decir tiene que la Reforma terminó quemándose del todo sumiendo al Estado en una profunda crisis política, lo que unido al desarrollo de la crisis económica, el aumento del paro y todas las graves consecuencias que conllevó para el conjunto de los trabajadores, terminó desarrollando las huelgas y las protestas de estos y las clases populares. El fin del reflujo de la lucha y la entrada en una nueva etapa se puede afirmar que llegó con la consolidación del movimiento antidesahucios y el estallido del 15M en el 2011. Las consignas de este movimiento no solo reflejaban la indignación de las masas populares, sino una denuncia de que continuábamos en el fascismo implantado por Franco y la demanda de ruptura y democracia. Y eso impulsó así mismo un desarrollo de las huelgas y las protestas de la clase obrera y las masas en general. Claro que no hay que perder de vista que se trataba de un movimiento espontáneo y heterogéneo fácilmente manipulable por los grupo reformistas y al que, en consecuencia, le resultaría muy difícil poder organizarse sobre la vía en la que surgió, al margen y en contra de la legalidad. Es cierto que Podemos logró frenarlo y encauzarlo en parte al ámbito institucional aunque ni mucho menos ha logrado para el desprestigio y las crisis del Estado y de todas sus instituciones. Las luchas han bajado sobre todo por la imposición de la ley mordaza y el aumento de la represión, y la falta de organización.

Pero también hay que tener en cuenta que el movimiento nunca se desarrolla de forma lineal sino a saltos, parones, etc. Y por otra parte el surgimiento y desarrollo del proceso catalán asimismo ha venido contribuyendo a profundizar la crisis política del régimen y a elevar el nivel político de los trabajadores. La realidad es que el Estado está muy deslegitimado, y buena prueba de ello es que hasta el propio PP viene hablando de impulsar una nueva transición.

Los de Podemos ya se han desprestigiado mucho y no tardarán en quemarse del todo. Yo creo que se vienen creando muy buenas condiciones para desarrollar el movimiento por la ruptura con el fascismo y conquista de una verdadero marco democrático.”

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