Las ‘celebraciones’ de Falange / La humillación que Franco borró de la historia, La Alcarria / «La patria estaba en los sueños» / Gobierno Cantabria derogará la Ley de Memoria Democrática.

Dibujo «Dentro» (5 presas tras las rejas)

Memoria histórica imprescindible:

-Celebración.

«No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente».

Virginia Woolf

A las veinte mujeres las sacaron de las celdas de las monjas de clausura del viejo convento del barrio colonial de Vegueta en Las Palmas GC, allí las tenían presas hacía varios meses sometidas a tortura y abusos por parte de pistoleros falangistas y guardias civiles. Todas eran hijas y esposas de hombres asesinados en los primeros instantes del golpe fascista del 36, detenidas en sus casas o cuando se acercaban por los centros de tortura del Gabinete Literario o el Colegio La Salle de la calle Luis Antúnez a preguntar por sus familiares en muchos casos ya muertos. Su único delito era tener algún vinculo con los sentenciados a desaparecer en cualquier lugar de exterminio de la isla.

Esa tarde las metieron en las duchas colectivas de los sótanos del caserón del obispado junto a la Catedral de Santa Ana, las asearon concienzudamente, cada una con una monja al lado, las regaron de perfume francés, obligándolas a ponerse vestidos verdes o rojos a la moda en aquellos años en Europa, ropa interior de encaje, faldas ceñidas, algún collar de perlas falsas y hasta pendientes de fantasía que simulaban oro y plata.

Sobre las siete de la tarde algunas con algún ojo hinchado o labios rotos por el maltrato constante las montaron en varios coches negros marca Ford propiedad del Marquesado y el Condado hacia un destino desconocido, llevaban capuchas negras que les impedían reconocer el recorrido que duró casi dos horas en muchos momentos por caminos de tierra.

Cuando los vehículos pararon junto a una mansión en el centro de una hacienda gigantesca rodeada de plataneras, árboles frutales y ornamentales que daban mucha sombra les quitaron las caperuzas, las chicas casi no podían ver por tanto tiempo en la oscuridad, solo divisaron las luces de la inmensa residencia señorial, olor a parrillada de carne, música de fiesta y las voces de los hombres que participaban en el evento festivo:

-Ya están aquí las damas señores- dijo imitando el acento francés el músico y mando de Falange, Del Río Ayala.

En ese instante se paralizó todo, la música dejó de sonar y se acercaron al grupo de jóvenes, la mayor no pasaba de veinticinco, la más joven apenas quince años:

-Lo primero es ver el material que nos traes camarada, por lo que veo algunas vienen ya usadas maricones pero huelen bien- comentó con una voz ronca de acento murciano con un parche en el ojo derecho, Luis Sanabria Montero, coronel de artillería.

Las chicas formaban cabeza gacha un círculo inconsciente de protección ante aquella jauría de uno treinta hombres, en su mayoría con uniformes, yugos y flechas, medallas al pecho y estrellas de oficiales en mangas y hombros, alguno con sotana, otros en chaqueta y corbata de civiles pero con trajes muy caros lo que daba una idea de su estatus social. Vestían de gala para la ocasión, no se veía ni una mujer que participara en la fiesta, solo algunas criadas que servían la comida y la bebida abundante.

Enseguida les dieron a cada una un vaso de ron que se tuvieron que beber casi a la fuerza, algunas tosían por la falta de costumbre ante la alta graduación alcohólica, lo que generó risotadas colectivas entre aquella especie de jerarquía surrealista que las rodeaba en aquel paraje perdido bajo una noche estrellada, mirándolas de forma inquisidora, algunos directamente les cogían las tetas, el culo o les levantaban las faldas. Las muchachas ni se inmutaban, se dejaban hacer, ya habían recibido suficiente leña en el convento por resistirse a los tocamientos y violaciones que venían sufriendo las últimas semanas:

-No tendrán la purgación estas rojas de tanto uso- afirmó un hombre gordo de unos sesenta años con ropa de mando requeté.

-Tranquilo excelencia, todas han pasado la revisión médica esta mañana y están en perfecto estado- contestó sonriente Pelayo de Lugo, un joven conocido por ser miembro de una familia de Grandes de España dueños de los tomateros y cultivos de medio sur de la isla.

Dos de las monjas que las acompañaban en los autos las fueron subiendo una a una a cada habitación con cama de matrimonio, allí las fueron dejando, junto a cada lecho una mesa con ramos de flores, botellas de varias marcas de alcohol de la época, una palangana para lavarles el pene a los que se decidieran a subir para mantener relaciones forzadas con ellas.

Abajo seguía la fiesta, se escuchaban los gritos, las risas por el exceso en la bebida de aquellos personajes sin piedad, los himnos patrios, los ¡Arriba España! ¡Viva Franco! Llegó incluso un grupo de guitarristas y timplistas en un camión de los Betancores para amenizar con música folklórica, boleros y tangos la celebración del 18 de julio del 37.

Texto de Francisco González Tejera.

Imagen: Dentro. Novela gráfica que retrata la vida de las presas políticas en las cárceles franquistas. Proyecto de Isabel Ruiz Ruiz.

Foto. Tanques italianos en Guadalajara.

-La humillación que Franco borró de la historia.

La Alcarria, una región en la que la dictadura desplazó a la población mediante la construcción de un pantano para ocultar su derrota.

Luis A. Ruiz Casero publica ‘Sin lustre, sin gloria’, un ensayo sobre los frentes secundarios –y olvidados– de la contienda.

Luis A. Ruiz Casero rompe la quietud de la mañana con un chascarrillo mientras señala los restos de una línea de trincheras con la que no ha podido el tiempo. El calor aprieta en el vértice Sierra, un cerro olvidado que domina la Alcarria, en la provincia de Guadalajara; nada que ver con el invierno de 1938, cuando la lluvia se entremezcló con la sangre. «La Primera Bandera de la Legión, la élite del ejército de Francisco Franco, intentó un golpe de mano desde esa llanura», prosigue el doctor en Historia. Todo parecía perdido para la 33ª División del Ejército Popular, bisoña y poco bregada, pero un cóctel de errores de los atacantes permitió rechazar la ofensiva.

El desenlace sorprendió hasta tal punto a los sublevados, que ordenaron aplastar las defensas republicanas por saturación. «Aquí, donde pisamos, cayeron 6.000 proyectiles, una cantidad mucho mayor que la de otras batallas como la del Pingarrón, en el Jarama», explica Ruiz. Sin embargo, la ofensiva del vértice Sierra ha pasado de puntillas por los libros de historia; lo mismo que otras tantas de los frentes de Guadalajara y Toledo. Y no porque no estremeciesen al autodenomjnado bando Nacional, sino porque Franco puso todos sus esfuerzos en cubrirlas con el oscuro manto de la desmemoria. Lo cierto es que le salió muy bien; quizá demasiado. Pero toda acción conlleva una reacción, y la de nuestro guía ha sido alumbrar el ensayo ‘Sin lustre, sin gloria’ (Desperta Ferro).

Ruiz se retrotrae al germen de todo; ese porqué que llevó a Franco a señalar la comarca como el enemigo a batir. En marzo de 1937, 35.000 fascistas enviados por Mussolini y 15.000 franquistas de la División Soria se estrellaron contra las defensas republicanas de Guadalajara. Los italianos anhelaban tomar Madrid mediante su imbatida ‘guerra celere’, el desplazamiento a toda velocidad de soldados en vehículos, pero fueron frenados en seco. El ridículo fue internacional, lo mismo que las burlas: «¡Menos camiones y más cojones!»…

https://www.abc.es/historia/humillacion-franco-borro-historia-20230915041826-nt.html

Montaje. De Franco nacen J.C. y Felipe.

-La patria estaba en los sueños.

Era normal que te crucificaran a leña en cualquiera de sus comisarías, la tortura brutal era la forma que tenían de obtener información, no era fácil resistir, sobre todo si te arrancaban las uñas, no decir nada era vencer, hablar era morir para siempre”.

Chano Santana Pérez

«(…) Cuando llegamos a la casa del Barranco de Teror vimos que dos Guardias Civiles con metralleta miraban por la ventana, entonces nos quedamos observando desde el bosque de Viñátigos, parecían los típicos policías violentos de la dictadura, todos lo eran en aquellos años, dentro estaban los niños durmiendo, nosotros cargados de churros, pero dentro las cajas de panfletos debajo de la cama, la multicopista todavía caliente de estar toda la noche en funcionamiento, yo no me lo pensé dos veces, saqué la pistola a pesar de la cara de reprobación de Diego, avancé y se la puse en la cabeza al guardia:

-Si te mueves te reviento los sesos- Le dije.

El policía se quedó helado, yo creo que se cagó encima por el desagradable olor que desprendía. Entonces lo tomé por el cuello y fui a por el otro con la pistola apuntándole la sien de su compañero:

-Suelta las armas, ponlas en el suelo- El policía más viejo se quedó quieto mirándome fijamente con cara de mala hostia, entonces Diego vino por detrás y le puso la pistola en la espalda.

En los entrenamientos de Argelia nos habían dicho que en casos tan extremos lo mejor que funcionaba era acuchillarlos sobre la marcha y enterrarlos en una fosa, pero nosotros no eramos así, no estábamos en aquella lucha para causar el mismo dolor que ellos causaban, jamás podíamos ser de esa calaña, la que había llenado Canarias de fosas comunes, pozos, simas y agujeros volcánicos con los huesos de miles de los nuestros.

El policía joven no decía nada, se dejó amarrar sin problema, pero el otro se resistió, empezó a gritar pidiendo ayuda, entonces pensamos que podía haber más en la carretera de la Fuente Agria esperándolos, por lo que le dimos un golpe en la cabeza para callarlo.

Quedó inconsciente, lo atamos y amordazamos. Cuando miramos Luis y Nuria estaban en la puerta, se habían despertado lo habían visto todo. Dejamos dentro a los policías con la boca tapada, cerramos la casa con todos los candados tomamos el coche, recuerdo que era un SEAT 850 amarillo de cuatro puertas.

Nuria lloraba en silencio en el asiento de atrás, Luis callado, parecía saber que todo aquello era necesario aunque nunca me lo dijo. Paramos en Miraflor y los dejamos en la casa de Julia, ella parecía saber todo lo que pasaba nada más ver nuestras caras.

Dejamos el coche en el barranco de Tamaraceite y tratamos de borrar todas las huellas, no lo quemamos porque el humo negro hubiera levantado sospechas.

Ya en Las Palmas Diego me dio un abrazo en la Alameda de Colón, tan fuerte que casi me rompe las costillas, yo tiré para Triana él hacia su barrio de San Juan, no nos volvimos a ver nunca más, luego supe que lo detuvieron junto a la Ermita de San José, que lo asesinaron esa misma noche por la tortura, que no dio ni un dato aunque lo maltrataran salvajemente.

Yo estuve en la casa de mi amiga la estudiante de filosofía, Alicia Fabelo, más de seis meses sin salir. Ella fue muy valiente al comprometerse sin tener nada que ver con el Movimiento, se jugó la vida por aquel joven loco y barbudo.

En diciembre logré salir de la isla en un barco de pesca destino a Mauritania, luego Francia, el exilio, cuando volví a las islas en marzo de 79 todo parecía igual, aquella democracia era una continuación de la brutal dictadura, lo primero que hice fue marchar en soledad hacia la Sima de Jinámar, yo no sabía si allí estaba Diego, pero si que en ese abismo seguían miles de compañeros, enterrados bajo toneladas de escombros y basura, jamás he podido vivir como vivía antes, no volví más a las islas, no pude resistir tanta tristeza…»

Testimonio de ‘Antonio’. Activista contra la dictadura de Franco en Canarias entre los años 1963-1970.

Entrevista publicada en el libro de Francisco González Tejera, “Fragmentos de rebelión” (2021).

Foto. Cristóbal Palacio. Portavoz Vox Gobierno cántabro.

Ayer es hoy:

-1939 es 2023.

El Gobierno de Cantabria derogará la Ley de Memoria Democrática a petición de Vox.

El partido fascista, con el voto del PP, quiere reconocer a los asesinos, torturadores y golpistas como víctimas.

Vox, por medio de Leticia Díaz, critica que la actual ley «omite por completo a una parte de las víctimas». «El dolor no tiene bandos». Melitón Manzanas contra Federico García Lorca.

Íñigo Fernández (PP), quien asegura que la norma del anterior Gobierno PRC-PSOE es «parcial, sectaria, caprichosa» y nació «sin diálogo» para «enfrentar a los cántabros». Carrero Blanco contra Segundo Bores Otamendi.

El debate del 25 de septiembre provocó el enfado de varios asistentes al pleno pertenecientes a asociaciones memorialistas, a quienes la presidenta del Parlamento, María José González Revuelta (PP), ha llamado la atención varias veces por aplaudir o hacer comentarios durante las intervenciones, llegando, incluso, a pedirles que abandonaran la Cámara. «Es una vergüenza», han clamado mientras salían del hemiciclo tras producirse la votación.

PP, con 15 escaños y Vox (4) han votado por la derogación. PSOE (8) y PRC (8), en contra.

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