Las Lágrimas de San Lorenzo de 1936 / ‘Casa Winter’, antesala del Holocausto / Burgos: 2.385 cuneteados encontrados, y 54 fosas sin localizar / Franquismo impune: El caso del periodista José Luis Morales.

Foto. Perseidas.

Memoria histórica imprescindible:

-Las perseidas de 1936

“(…) Quedaban pocos días para su detención, en menos de nueve meses iban a ser fusilados en el campo de tiro de La Isleta, pero esa noche era especial, la lagrimas del santo inundarían las escasas nubes de un verano terrible, donde muchos de sus vecinos y vecinas sufrían las torturas de los fascistas, registros interminables en las humildes casas de los perseguidos, los golpes, las violaciones de mujeres y menores por falangistas, guardias civiles, militares y miembros de la corrupta y criminal oligarquía canaria…”

Fragmento de “Lágrimas de San Lorenzo”, publicado en el libro de Francisco González Tejera, “Tormenta en la memoria” (2015).

Foto. La Casa Winter.

-Antesala del Holocausto

«(…) Se veía la entrada y salida de nazis por el muelle de Puerto Cabras, llegaban en destructores españoles y otros eran recogidos por barcazas militares de los submarinos, eran tipos muy altos con muy malas caras, que te miraban como si te fueran a asesinar, los falanges y oficiales españoles, que eran mucho más bajitos, solo les faltaba arrodillarse ante ellos, ponerles una imaginaria alfombra roja cuando desembarcaban, también se hablaba y mucho de que aquellos soldados alemanes y sus mandos estaban en Cofete, donde de la nada apareció un aeródromo, donde todo el mundo decía que había una base en el mar y una casa construida por un espía alemán, que sigue existiendo y la llaman «Winter».

Allí se sabía que llevaron a detenidos para torturarlos y asesinarlos, los nazis aprendían de las aberraciones de sus hermanos menores los españoles, celebraban fiestas donde la servidumbre y las mujeres que violaban eran mano de obra esclava, presos republicanos majoreros y otros que llevaban desde Las Palmas y de los que nunca más se supo, hay testimonios que dicen que están enterrados en fosas comunes en esa playa de arena limpia, donde llevaron a cabo muchas ejecuciones en ese lugar tan aislado del mundo.

Todavía no había empezado la Segunda Guerra Mundial pero ya estaba anunciada, España les ayudaba en todo, también en las detenciones de gente vinculada a la legalidad republicana, a muchos se los llevaron para Alemania para ir llenando los campos de concentración y exterminio, en su inmensa mayoría no volvieron jamás, fueron gaseados, fusilados o murieron extenuados por el hambre y la tortura.

Recuerdo escuchar comentarios en el muelle de los mandos falangistas y militares españoles sobre los valores nacionalsocialistas de los «camaradas alemanes», lo bueno que eran con las armas y las estrategias, «como el mundo en unos años se iba a depurar para que quedaran solo dos razas la heroica que venía de los reyes visigodos y los Reyes Católicos, que era pura y bravía y la raza aria de rubios y altos, que mezclada iba a crear el hombre nuevo, el super hombre del futuro que exterminaría las hordas marxistas y el ateísmo, que el resto, negros, indios, amarillos, cualquiera que tuviera una tara tendrían que ser exterminados por el bien del nuevo Reich que iba a gobernar el mundo.

A mí me causaba mucho miedo, yo miraba de reojo cuando los veía reunidos con fustas en la mano dándose golpesitos en el lateral de los muslos o las rodillas, tiesos, con el pecho y la cabeza contraídos como si fueran postes de teléfono.

Yo imaginaba aquel exterminio, ya lo estaban haciendo en ese momento en las islas, se decía que ya en 1938 eran más de cinco mil asesinatos en toda Canarias, sobre todo en Tenerife y Gran Canaria, que era donde se concentraba el grueso del movimiento obrero…»

Testimonio de Ricardo Santiago Hormiga, trabajador portuario en el muelle de Puerto Cabras, Fuerteventura, en los años del genocidio.

Entrevista publicada en el libro de Pako González Tejera, “Fragmentos de rebelión” (2021).

Imagen: Casa Winter, Fuerteventura.

Mapa de fosas en la provincia de Burgos.

-Burgos cuenta con 54 fosas comunes de la Guerra Civil y el Franquismo aún sin localizar.

La provincia cuenta con al menos 119 puntos con restos de represaliados en los que se han realizado 296 excavaciones y se han hallado 2.427 víctimas.

Burgos cuenta, al menos, con 54 fosas comunes de la Guerra Civil y el Franquismo documentadas y aún sin localizar en distintos puntos de la provincia. Este es el dato que arroja el listado elaborado por dos profesores de la Universidad de Burgos para la Junta de Castilla y León.

Este informe, en el que también se recogen estadísticas de otras provincias, refleja que ya se han extraído más de 2.427 víctimas de la represión de las 296 fosas excavadas en 119 puntos (110 con muertos del bando republicano y 9 con muertos del sublevado, que cayeron en combate, no asesinados) repartidos por todo el territorio burgalés.

De este número, el 98,3%, 2.385 de las personas encontradas, fallecieron por la represión ejercida por el bando sublevado, por 42 víctimas registradas a manos del bando republicano (caídos en combate trasladados en su mayoría en 1959 por el Gobierno Civil de Burgos al Valle de los Caídos).

En esta documentación, los datos también muestran como existen 82 enclaves en los que aún no se ha podido intervenir definitivamente para comprobar si hay víctimas cuyos cuerpos permanecen aún desaparecidos bajo tierra.

En 65 ocasiones, más de la mitad, han sido demandas de familiares las que han propiciado las investigaciones acerca de allegados que desaparecieron durante la Guerra Civil o la dictadura y aún no han sido hallados. En otras, los restos se localizaron por obras de reforma o adecuación de cementerios y otras infraestructura y en dos ocasiones, las víctimas se encontraron por casualidad en una cueva del municipio de Contreras y otra que fueron hallados por un párroco de Loma de Montija en Quintana de los Prados, municipio de Espinosa de los Monteros.

La Coordinadora Provincial por la Recuperación de la Memoria Histórica de Burgos (CPRMH) también posee un listado contrastado sobre los distintos puntos donde se ha corroborado la existencia de personas asesinadas en tiempos del conflicto bélico o posteriormente como consecuencia de la dictadura.

Según los datos de esta asociación, desde la primera actuación para ubicar, identificar y entregar los cuerpos de las víctimas para proceder a su sepultura de manera justa y digna allá por 1946, se han completado más de cincuenta exhumaciones en 77 años de búsqueda hasta la última actuación realizada en 2019, con la exhumación en ‘La Paredeja’ en la localidad de Ibeas de Juarros.

https://www.burgosconecta.es/provincia/burgos-cuenta-fosas-comunes-guerra-civil-franquismo-20230802090452-nt.html

Foto. Homenaje en fosa de Pico Reja, Sevilla.

-Las víctimas del franquismo: medio siglo buscando justicia.

Hijos, nietos y familiares que buscan a sus antecesores, padres que buscan a sus hijos robados, mujeres torturadas de niñas… Todos piden justicia en este país, pero, repetida y cruelmente denegada, confían en la de Argentina.

La justicia española no ha estado a la altura de las circunstancias”, se quejó Servini en Madrid, así como la falta de la “decisión política” que en Argentina permitió juzgar a los criminales de la dictadura militar, pero, añadió, hay “más de un juez que tiene ganas de investigar en España”. Era el caso de la juez Ana María Iguacel, pero el parón impuesto por Muñoz Leal, el juez de refuerzo del Juzgado de Instrucción nº 50 de Madrid vuelve a sumir en la incertidumbre la esperanza de justicia de las víctimas del franquismo.

Libro de Morales «Sima Jinámar».

*El caso del periodista José Luis Morales

Una de estas víctimas a la espera es el periodista José Luis Morales, uno de los grandes periodistas de investigación del semanario Interviú: sus reportajes comenzaron a desvelar la trama de los GAL, como antes lo habían hecho con los gal antes del GAL –Antiterrorismo ETA, Triple A, Batallón Vasco-Español…–; descubrió en el Paraguay del dictador Stroessner a Emilio Hellín, asesino de la estudiante Yolanda González, huido de la justicia con el beneplácito de las autoridades político-jurídicas españolas; sus reportajes sobre los hermanos Rosón (Juan José, ministro del Interior con UCD) supusieron el primer secuestro judicial de una publicación en democracia… Un trabajo comprometido que lo llevó más de 200 veces ante los tribunales, saliendo absuelto en la inmensa mayoría de las ocasiones.

Ya estaba acostumbrado: siendo estudiante de Sociología y Periodismo fue procesado por el ominoso Tribunal de Orden Público franquista por su militancia en la FUDE-FRAP y condenado a prisión. Había sido detenido por agentes de la BPS y puesto en manos del grupo González Pacheco, ‘Billy el Niño’ –condecorado por Martín Villa con la medalla de plata al Mérito Policial–, a quien Morales califica de “histriónico, provocador, sádico y altanero” en su denuncia a la juez Servini, con el propósito de, durante los siete interminables días que permitía la entonces ley vigente, arrancarle mediante interrogatorios y torturas, información de las células estudiantiles y obreras de la organización, tanto a él como a la docena de compañeros caídos en la redada e incluso a familiares y vecinos de su localidad natal, Agüimes, Gran Canaria.

José Luis Morales relata en su denuncia unida a la Querella Argentina que las sesiones eran casi continuas: “(…) Estaba en una celda del sótano, reventado, cuándo volvieron a subirme a la primera planta [despacho de interrogatorios]. Hacía poco menos de seis minutos antes me habían bajado. Eran las tres o tres y media de la mañana, según el reloj que había en la pared de aquel cuchitril, en el que operaba Billy el Niño con su banda. Estaba molido de los leñazos que me daban, ensañándose en el cuerpo, de vez en cuando en la cabeza. Los golpes y puñetazos hacía que me dolieran hasta los higadillos. Billy el Niño, nunca saciado, me repetía: «Esta vez sí vas a llorar, canario de mierda». Para aguantar las salvajadas de aquellos canallas que estaban torturándonos, habíamos aprendido los compañeros casi todos que había que centrar los pensamientos en cualquier objeto inanimado, sin salirnos nunca de lo que cada uno hubiese decidido decir cuando el torturador (en ocasiones, varios) iniciase la criminal sesión correspondiente”.

En una de ellas, esposado, se lanzó contra el pico de una mesa de metal si no con ánimo suicida sí para terminar con las insoportables torturas. Así se lo relata a la juez Servini: “Me lancé de cabeza en picado contra una de las mesas de aquella planta de interrogatorios. Uno de los policías me zancadilleó, cayendo de plano en medio del cuartucho. Quedé boca abajo, creyendo que me asfixiaba. Nadie se movería para levantarme o darme la vuelta. Tengo grabado, aunque vagamente, aquel cruel e imborrable episodio. Noté cómo saltaban sobre mi espalda, cómo me pateaban una y otra vez y me tiraban del pelo. Oí que hablaban del médico, pero no entendía a qué se referían”. Despertó en la cárcel de Carabanchel, con graves lesiones renales y fracturas vertebrales, que requirieron tres operaciones de vejiga y cuello vesical, tratamientos de por vida por las secuelas y hoy, cerca de cumplir 80 años, necesita andador y silla de ruedas: “Eso sí, motorizada”, dice con optimismo.

José Luis Morales espera, como los miles de víctimas del inicuo régimen dictatorial del generalEnésimo, justicia en su propio país. Mientras han de confiar en que se la hagan al otro lado del Atlántico, en el juzgado de Maria Romilda Servini. Aquí, de momento, el juez Muñoz Leal, de refuerzo en el Juzgado de Instrucción nº 50 de Madrid, tiene la palabra.

https://www.eldiario.es/politica/victimas-franquismo-medio-siglo-buscando-justicia_129_10430150.html

Cartel, acto memoria, 19-A, Guadalajara.

Convocatorias:

-19 de agosto. Peralejos de las Truchas, Guadalajara.

Presentación del libro «La lucha guerrillera en la Comarca de Molina»

9 h. Visita a las trincheras

19 h Presentación del libro.

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