Fotografías de Manuel Moros sobre el éxodo republicano / «Bajo la luz del mar», en Nueva York. Homenaje a Tomàs Pons / Papas: Asesinos, corruptos, depravados, títeres (931 al 1045).

Foto del éxodo de civiles republicanos.

Memoria histórica imprescindible:

-La mirada olvidada del fotógrafo Manuel Moros sobre el éxodo republicano.

Ochenta fotografías enterradas durante setenta años en un huerto de Collioure, expuestas por primera vez en 2009 como uno de los más dramáticos testimonios de aquella tragedia, también necesitan memoria.

https://www.elsaltodiario.com/los-nombres-de-la-memoria/la-mirada-olvidada-del-fotografo-manuel-moros-sobre-el-exodo-republicano

Cartel. Exposición en N. York «Bajo la luz del mar».

-“Bajo la luz del mar”, en Nueva York

La inauguración de la muestra, el jueves 21 de abril a las 18:00 horas.

Tengo el placer de anunciaros que mi próxima exposición fotográfica tendrá lugar en la ciudad de Jersey, en Nueva York.

La exposición ‘Bajo la luz del mar’ formará parte del Festival de Sant Jordi en Nueva York: -https://www.santjordiusa.org, https://www.santjordiusa.org/artsfest.

Asimismo, la presentación de mi fotolibro de artista ‘Bajo la luz del mar’ tendrá lugar el viernes 22 de abril a las 19:00 horas.

https://wl.seetickets.us/event/Art-Exhibitions-Focus-on-Under-the-Light-of-the-Sea/477110?afflky=JerseyCityTheaterCenter

BAJO LA LUZ DEL MAR / UNDER THE LIGHT OF THE SEA

JERSEY CITY THEATER CENTER

165 NEWARK AVE JERSEY CITY_NEW YORK

BAJO LA LUZ DEL MAR es un ensayo fotográfico que quiere reivindicar a todas las víctimas del régimen de Franco durante la Guerra Civil y la posguerra española. El proyecto se basa en la historia del hermano pequeño de mi abuelo, Tomàs Pons Albesa, que fue fusilado en el Camp de la Bota de Barcelona en 1941, cuando tenía 31 años.

El fotolibro incluye además dos textos, uno de ellos escrito por Cynthia Young (conservadora del Archivo Robert Capa del International Center of Photography, Nueva York) y el otro por Vicenç Altaió (escritor, poeta y ensayista).

Sobre lienzo cristiano, manchas y manchas de sangre.

Nacional-catolicismo

-Satán en el trono de Papa:

  • Año 931-935. Juan XI. Según los estudios, era hijo del Papa Sergio III. Fue elevado al trono de Pedro gracias a las maquinaciones e intrigas palaciegas de su madre, Marozia. Un golpe maestro del hermano menor de Juan, Alberico, que encarceló a su madre hasta el fin de sus días y arrestó a su hermano mayor y Papa Juan hasta su muerte el 936, le permitió elegir a los siguientes 4 Papas, que reinaron hasta el 955 como meros títeres del que se nombró a sí mismo “Senador y príncipe de todos los romanos”: León VII 936-939; Esteban VIII 939-942; Marino II 942-946 y Agapito II 946-955.
  • Año 955-963. Juan XII. Hijo de Alberico, y de nombre Octaviano. De muy poca inteligencia, los nobles cumplieron la orden del tirano de ver a su hijo nombrado Papa. Además de Papa con 18 años de edad, le nombraron príncipe. Convirtió el palacio Laterano en un auténtico burdel para él y toda la nobleza romana. Pasaron sus años de papado entre carreras de caballos, apuestas, cazar, guerrear y mucha prostituta y prostituto joven. A una de ellas la hizo gobernadora de varias ciudades y le regaló las cruces y las copas de oro de San Pedro. Desfloraba a las vírgenes sobre las tumbas de los Apóstoles. Cuando vio en peligro su papado, pidió ayuda militar a Otón I, que venció y le exigió ser coronado emperador del Sacro Imperio Romano. Juan traicionó a Otón y éste convocó un sínodo para juzgarle. Se le acusó de múltiples asesinatos, y todo tipo de aberraciones sexuales. Se rebeló y volvió a enfrentar al sínodo de 50 obispos. Cuando Otón fue a ajusticiarle, había ya muerto en la cama, junto a una “dama desposada”.
  • Año 965-972. Juan XIII. Otón pone en el trono a otro de sus favoritos. De nuevo otro hijo de la dinastía de los Teofilactos, un sobrino de Marozia. El pueblo romano asaltó Letrán tras la elección truculenta y Juan tuvo que huir en el 966. A finales de ese año volvió con las tropas de Otón y tomó venganza. A los disidentes, los ahorcó, a otros les arrancaron los ojos y al cabecilla lo colgó por el pelo de una estatua hasta que murió.
  • Años 974 y 984-985. Bonifacio VII. Tras la muerte de Juan XIII, se eligió Papa a Benedicto VI. Otón II lo secuestró y encerró en una fortaleza, trajo a su pelele Bonifacio y le colocó la tiara pontificia. Bonifacio, como primera acción papal, cortó el cuello de Benedicto. El pueblo se levantó en armas y el Papa asesino se refugió en Sant’ Angelo. Después escapó llevándose buena parte del tesoro de la Iglesia. Pero deparaba sorpresas. En el interín, fueron nombrados nuevos Papas sin más reseñas, y en el 984, Bonifacio vuelve con tropas mercenarias, encierra al Papa Juan XIV y le condena a morir de hambre. Un año después es asesinado, mutilaron su cadáver y lo pasearon por las calles de Roma. Le consideran antipapa.
  • Año 996-999. Gregorio V. Otón III -que tenía 16 años- designa como Papa a su primo. Éste, como premio, le corona emperador. Otra facción rival asalta el papado y coloca a su títere. Vuelve Gregorio con tropas de Otón. Todos sus enemigos son decapitados y sus cadáveres expuestos como “escarmiento para el populacho”. Al Papa rival, le cortan la nariz, la lengua y las orejas y Gregorio le encierra en un monasterio. En el 999 muere, parece que envenenado.
  • Año 1024-1032. Juan XIX. Hermano del anterior Papa Benedicto VIII. De la familia Teofilacto. Como era laico, tras la muerte de su hermano fue ordenado en el mismo día con todas las escalas religiosas hasta convertirse en Juan XIX. Puso a la venta los puestos eclesiásticos y se enfrentó abiertamente a la Iglesia de Constantinopla. Nombró emperador a Conrado II que fue el que se encargó de los asuntos papales que Juan XIX desconocía totalmente.
  • Año 1032-1045. Benedicto IX. Sobrino de los dos anteriores Papas. Compraron de nuevo el papado los Teofilacto, imponiendo a Benedicto con tan sólo 17 o 18 años de edad. Depravado sexual, asesino, ordenó robar a los peregrinos que iban a las catacumbas, dilapidó en dos años las riquezas en fiestas y prostíbulos. Tuvo que huir dos veces tras revueltas populares, y cuando volvió, decidió vender el puesto de Papa, a su padrino, Gregorio VI. Pero se arrepintió y volvió a reclamarlo. Como además en esos meses se había proclamado a otro antipapa, la guerra en Roma se emprendió entre ¡3 Papas!. Roma llama a Enrique III para intervenir. Mete en la cárcel a Silvestre III, Gregorio abdica y Benedicto huye. Ordena Papa a Clemente II. Benedicto vuelve otra vez y el guerrero Enrique vuelve para eliminarlo. Huye de nuevo, y parece que para siempre.

*Del libro “Historia negra de los Papas”. Editorial Espejo de Tinta.

Continuará…

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