
Muro de solidaridad y denuncias:
-“La sombra de Franco en la Transición”
Entrevista a Andreu García Ribera: «Al no producirse una ruptura democrática con la dictadura, el fascismo ha subyacido en el ADN del régimen del 78 en sus aparatos de poder y en la ideología»
Sare Antifaxista habla con Andreu García Ribera, abogado, periodista y director de ‘El Otro País’. Presentará, junto a Juan Manuel Olarieta, la actualización y ampliación del libro que escribió Alfredo Grimaldos: “La sombra de Franco en la Transición”. Será el 26 de septiembre (18:30 horas) en la VIII Edición de la Feria del Libro, Fanzine y Material Político en Merkatua de Portugalete.
PREGUNTA.- ¿Qué recuerdas de Alfredo Grimaldos? ¿Cómo era? ¿Por qué os lanzasteis a escribir ese libro?
RESPUESTA.- Conocí a Alfredo Grimaldos el 7 de junio de 1976 en la facultad de periodismo de la Complutense de Madrid a la finalización de un examen. Congeniamos rápidamente por afinidades políticas y personales e iniciamos una ronda de bares y confidencias, rematamos la jornada en el mítico pub la Vaquería en la calle Libertad. Esa misma noche los guerrilleros de Cristo rey volaron el pub. Nos conocimos en ese Madrid asolado un día sí y otro también por la violencia de los fascistas, siempre protegidos y secundados por jueces y policías.
Alfredo tenía una gran vitalidad, muy sociable, con un alto concepto de la amistad, un excelente narrador de historias, con una insobornable conciencia antifascista. Hijo de un militante del PCE, obrero de la construcción, sargento de ametralladoras en la guerra, detenido a su finalización y enviado a un batallón de castigo para la construcción del pantano de Xerta en Catalunya. Nieto de un trabajador de la construcción dirigente de la huelga de 1917, tenía unas hondas raíces obreras y populares. Debajo de su realidad de escritor con una numerosa bibliografía a sus espaldas, de reconocido periodista de investigación, de crítico musical, siempre latió el corazón de un muchacho rojo del barrio de Las Ventas. Nunca rompió ese hilo rojo que lo vinculaba a su familia y a la herencia antifascista.
Este libro la “Sombra de Franco en la Transición” lo escribió Alfredo exclusivamente y fue publicado en 2004 por Oberon un sello de la editorial Anaya. Como le gustaba decir, una obra coral escrita por todos los que lucharon y murieron para evitar que el franquismo se sucediese a sí mismo en una fraudulenta operación de maquillaje. Lo que Alfredo y yo escribimos conjuntamente en 1978 fue “Contra el Pacto de la Moncloa. Algunas respuestas de la clase obrera” para denunciar lo que fue un pacto social que cargó sobre las espaldas de la clase obrera una fuerte erosión salarial para superar la crisis capitalista con el señuelo de las libertades democráticas. Fue el comienzo de un proceso de desmovilización y destrucción del movimiento obrero consciente.

P.- Y ahora, ¿por qué esta actualización del libro? ¿Qué pretendes? ¿El pasado es cada vez más presente, a tu juicio, no ha habido un punto de ruptura?
R.- Alfredo falleció en diciembre de 2020 y el 2024 era el vigésimo aniversario de la salida a la luz del libro y muchas de las líneas de investigación que Alfredo apuntaba se fueron confirmando y alimentando con datos, documentos y declaraciones producidas en ese ínterin temporal de 20 años. Hablé con Manolo Blanco Chivite, editor de El Garaje, gran amigo de Alfredo también y valoramos la conveniencia de reeditar una versión ampliada y revisada con la adición de los numerosos hechos conocidos desde 2004. También en esta edición hemos ampliado la lista de asesinados por las FCSE (Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado) y bandas parapoliciales tres años más hasta el 31 de diciembre de 1983, lo que nos ha permitido recoger el secuestro, tortura y asesinato de Lasa y Zabala por esa excrecencia del franquismo que fue el GAL, por mucho que al frente de esta cloaca estatal estuviera Felipe González y un gobierno de PSOE.
Es evidente que no hubo ruptura con la institucionalidad fascista. Lo condensó muy bien el que fuera ministro secretario general del Movimiento, tutor del Rey y presidente del Consejo del Reino, Torcuato Fernández Miranda con aquello de “ir a la ley desde la ley por medio de la ley”.
P.- Más de 50 años de la muerte del Dictador seguimos hablando de lo ocurrido. Está claro que no se ha limpiado la historia franquista, permanece y nos persigue. ¿Los fascistas/franquistas por qué siguen siendo protagonistas?
R.- La Constitución y como antes fueron los Pactos de la Moncloa son fruto de las renuncias de la Transición que soterraron el conocimiento e investigación sobre 40 años de brutales violaciones de los derechos humanos y perpetuaron la impunidad de los verdugos. Los fascistas siguen siendo los dueños del relato porque consiguieron la invisibilidad de las víctimas. Un requisito para la impunidad de los victimarios es invisibilizar a sus víctimas. Este fue uno de los ejes del pacto político de la Transición al que contribuyeron las organizaciones históricas de la izquierda a cambio de un lugar remunerado en los nuevos sillones institucionales. Vendieron su legitimidad histórica a cambio disfrutar de una legalidad heredada del franquismo.
Y a la cabeza de todas las renuncias está haber asumido la restauración borbónica en la persona del hijo putativo de Franco, Juan Carlos I, jefe de las Fuerzas Armadas y del Estado por voluntad del dictador.
P.- ¿La Democracia no ha llegado al Estado español porque la Transición fue una farsa para mantener a quienes fueron sumisos y colaboradores de Franco en todas las áreas (judicatura, economía-empresas, policía-Guardia Civil…)? ¿Sabemos lo que es la Democracia? Ahora, incluso quienes defienden la Transición del 78, parece que se están dando cuenta de lo que hacen algunos jueces.
R.- Tú lo dices en la pregunta y hay que recordar la declaración de Tancredi a su tío el príncipe Salina en la novela de Giuseppe Tomasi di Lampedusa ‘El Gatopardo’ “si queremos que todo siga igual, necesitamos que todo cambie”. De esta manera el Tribunal de Orden Público pasó a llamarse Audiencia Nacional con los mismos jueces y fiscales, la Brigada Social fue la cúpula policial hasta bien entrada la década de los 80, los fascistas se autoamnistiaron de sus crímenes en octubre de 1977, los falangistas pasaron a ser la Unión del Centro Democrático, el ejército del 18 de julio tuteló todo el proceso transicional blandiendo un permanente ruido de sables, los robos a las familias republicanas orquestados al amparo de la Ley de Responsabilidades Políticas de 1939 se consolidaron, empresas que se enriquecieron con el trabajo esclavo en el franquismo hoy después de procesos de fusiones y absorciones cotizan en el Ibex35 y la Iglesia Católica siguió y ha seguido gozando de los privilegios que le otorgó la dictadura.
Hay que decir claramente que la Constitución del 78 se elaboró en un contexto de violencia y amenazas, que la propia cámara que la elaboró fue elegida el 15 de junio de 1977 con presos antifascistas en las cárceles y con partidos políticos ilegalizados. Elecciones además que no fueron convocadas como asamblea constituyente. Se robó al pueblo la decisión sobre la forma de estado, república o monarquía, y se redactó por una comisión de notables llamados los padres de la Constitución prácticamente en secreto.
Ante las crecientes críticas al cuento de hadas de una Transición modélica que entre todos nos dimos se ha constituido una llamada Asociación de Defensa de los Valores de la Transición uno de cuyos primeros presidentes fue el teniente general Andrés Cassinello, organizador de la guerra sucia, formado en tácticas de contrainsurgencia en los años 50 en Fort Bragg, jefe del servicio de información de la Guardia Civil entre 1978 y 1984 y cerebro de los GAL. ¡Estos son los valores de la Transición!
Sobre el lawfare que mencionas, me hace una maldita gracia que muchos de los que hoy claman contra la intervención judicial en la vida política aplaudieron en su día cuando el prevaricador juez Baltasar Garzón en 1998 clausuró cautelarmente el diario Egin y Egin Irratia, dejando a sus trabajadores en la calle y a algunos de sus directivos en prisión o cuando ilegalizó partidos políticos como el PCE (r). Deploran el lawfare quienes otrora jaleaban a los jueces de la Audiencia Nacional que jamás vieron las torturas que sistemáticamente practicaron las FCSE.

P.- Está claro que la Transición no se despojó del franquismo y sus secuaces (hoy también seguimos viviendo), ni ha logrado reconocer la memoria, la verdad, la justicia, la reparación y la decisión de que no se vuelva a repetir. ¿Quiénes son los cómplices principales de que sigamos todavía con esas heridas abiertas, no curadas?
R.- La Transición se fundamenta en una amnesia programada sobre la base política del olvido. Es importante que la recuperación de la Memoria Democrática abarque no sólo el periodo inmediatamente posterior a la guerra, sino todo el decurso de la dictadura y también del cambio de fachada que supuso la Transición con la continuidad de la represión, asesinatos e impunidad de las bandas parapoliciales. Hay que subrayar por ejemplo que el robo de bebés no se circunscribió a la década de los años 40, se prolongó después de la muerte de Franco y de aprobada la Constitución.
Los cómplices de que las heridas abiertas por el fascismo son todas las organizaciones que han sacralizado el proceso político de la Transición y todos ellos forman parte de lo que se ha venido a denominar el régimen del 78 y son beneficiarios del mismo en sus instituciones, medios de comunicación, subvenciones. Algunos harán manifestaciones críticas puntuales, pero son usufructuarios políticos de la estafa del 78.
P.- ¿Cuántos fusilados quedan en las cunetas? ¿Cuántas muertes por ultras y fascistas en la Transición?
R.- Desde que el año 2000 en el Bierzo tuvo lugar la primera exhumación se han exhumado los restos de más de 17.000 personas. El mapa interactivo de geolocalización elaborado por RTVE.es en colaboración con la Secretaría de Estado de Memoria Democrática ha geolocalizado 6.000 enterramientos irregulares o fosas comunes. Lo que es seguro es que decenas de miles de republicanos/as yacen sin identificar en las cunetas del Estado español, muertes que no fueron siquiera registradas que el fascismo hizo desaparecer sin dejar ni rastro.
En la relación pormenorizada de asesinatos que se recoge en el libro desde la muerte de Franco hasta el 31 de diciembre de 1983 incluyo las muertes causadas por ultras y fascistas, policías y guardias civiles, desapariciones forzadas como las de Pertur, Naparra o Popo Larre, bajo tortura en la cárcel como Agustín Rueda. No distingo entre resistentes armados al fascismo o desarmados y, por último también se han incorporado muertos provocados por lo que ha llamado el profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona David Ballester el gatillo social, el disparo fácil de los cuerpos policiales contra delincuentes sociales o simplemente presuntos que no hicieron caso a un control policial.
La relación de crímenes que se contiene en el último capítulo del libro arroja un balance de 261 asesinatos desde la muerte del dictador con el siguiente desglose por años:
- 1975, desde el 21 de noviembre al 31 de diciembre. Cinco
- 1976, treinta y cuatro.
- 1977, treinta y nueve.
- 1978, treinta y seis.
- 1979, cuarenta y siete.
- 1980, cuarenta y ocho.
- 1981, treinta y uno.
- 1982, quince.
- 1983, seis.
P.- Gueorgi Dimitrov Mijáilov explicó en la Internacional Comunista que “el fascismo es la dictadura terrorista del gran capital”. ¿Estamos en el Estado español en ese punto?
R.- Efectivamente, en el VII Congreso de la Internacional Comunista Dimitrov caracterizó el fascismo como la dictadura terrorista abierta llevada a cabo por los elementos más chovinistas y reaccionarios del gran capital. El fascismo es hijo directo del capitalismo en crisis, en 1939 la oligarquía financiera y terrateniente restauró su dominación de clase puesta en peligro por el Frente Popular de forma violenta y salvaje durante 40 años. Al no producirse una ruptura democrática con la dictadura, el fascismo ha subyacido en el ADN del régimen del 78 en sus aparatos de poder y en la ideología.
El fascismo no es un accidente histórico, es la evolución del capitalismo en tiempos de crisis. En la fase histórica actual de imperialismo exacerbado, el militarismo y el recurso a la guerra son la forma de superar la gravísima crisis económica que padece el sistema socio-económico y en este escenario las formas clásicas de democracia parlamentaria se ven sustituidas por formas fascistas En definitiva, fascismo y democracia liberal son dos formas de manifestación del dominio burgués.
P.- A tu juicio, ¿El Partido Comunista de España, fue un actor fundamental en que no hubiese ruptura con el franquismo y los franquistas?
R.- En una reunión de su Buró Político en Bucarest en 1956 el PCE pergeñó la línea política de la Reconciliación Nacional. La raíz de este análisis es que el propio desarrollo de la burguesía bajo la dictadura podía hacer que no fuese necesaria la caída del franquismo mediante una insurrección, acción armada o intervención extranjera y que su propio desarrollo conduciría a un régimen democrático homologable en Europa. De acuerdo con estas tesis la política del PCE debía tratar de tejer alianzas con diversos sectores sociales incluida la burguesía no monopolista. Este desarrollo condujo al llamado Pacto por las Libertades primero y después a la constitución de la Junta Democrática. Las bases de los pactos de la Transición estaban ya cimentadas y el resultado fue la aceptación de la institucionalidad franquista, la monarquía y sus símbolos como condición sine qua non para la legalización de abril de 1977.
Después se le exigió la colaboración con la burguesía para implantar el pacto social conocido como el Pacto de la Moncloa, sin el concurso del PCE no habrían sido posibles los brutales topes salariales que se impusieron ni tampoco la política de desmemoria. Todos los de mi generación con actividad política recordamos a los servicios de orden del PCE en las manifestaciones y concentraciones de la época arrancando violentamente la bandera republicana y expulsando a sus portadores al grito de ¡fuera provocadores! La reivindicación republicana por la que murieron decenas de miles de sus militantes era considerada por la dirección del PCE una provocación. Renunciaron a la ideología por un puñado de escaños, el transcurso del tiempo los ha dejado sin ideología y sin escaños.

P.- Hoy más que nunca ¿la lucha antifascista debe ocupar las calles ante el auge fascista que estamos viviendo?
R.- En el mes de julio de este año organizada por Marco Rubio se ha celebrado una conferencia en EE.UU para señalar los peligros que se ciernen sobre lo que ellos llaman sistemas democráticos. Y hablaron de una extrema izquierda terrorista a cuya cabeza situaron el movimiento antifascista. Es lógico que en un capitalismo que transita aceleradamente hacia el fascismo en algunos lugares o en otros plenamente instalado, sea el antifascismo su contradictor principal. ¿Cómo podemos definir que los militantes de Acción por Palestina sean condenados en el Reino Unido como terroristas por hacer pintadas? ¿Que sea delito en Alemania exhibir banderas palestinas mientras todos estos gobiernos callan ante el genocidio de Gaza? ¿Que Pablo Hasél esté encarcelado desde el 16 de febrero de 2021? ¿Que el parlamento español casi por unanimidad aplauda al régimen nazi de Zelenski? Es claro que la unidad antifascista es imprescindible para organizar la resistencia, pero una unidad real en la calle no meramente electoral como algunos pretenden. Ya hemos visto los límites de las componendas electorales, tenemos aquí reciente el caso de Podemos, luego el de Sumar o en Grecia la estafa de Syriza y Alex Tsipras.
P.- Por último, ante todo esto que está pasando, ¿crees que la sociedad está anestesiada? ¿Faltan referentes? ¿Qué deberíamos hacer, si te atreves a dar algún consejo?
R.- No cabe duda que distintos aparatos ideológicos como los medios de comunicación, el sistema educativo o la universidad productora de ideas funcionales al capitalismo constituyen un factor importante de alienación. También juega un papel importante en la integración política de la población la izquierda institucional que es la pata progresista del PSOE y su tarea remunerada como decía Lenin es la de ser “agentes de la ideología burguesa en el seno del movimiento obrero”. Este cuadro de la anestesia lo culmina un sindicalismo burocratizado y subvencionado que ha eliminado en sus discursos y en su praxis toda referencia a la lucha de clases.
Pero la realidad es tozuda y azota con el paro, la precarización, la inflación, el retraso continuo de la edad de jubilación o la imposibilidad de acceso a la vivienda que no es en absoluto un derecho y se ha convertido en un activo financiero de grupos de inversión y fondos depredadores. Esta realidad coexiste con hechos como que el BBVA haya ganado en el primer semestre de este año 6.051 millones de euros, un 11% más que en el mismo periodo del año anterior y es que cualquier recomposición de la resistencia al sistema socio-económico que nos asfixia ha de pasar por el reconocimiento de la lucha de clases como motor de transformación social. Apelaciones abstractas y sin contenido a la unidad electoral de la izquierda forman parte de funambulismo político para enmascarar la realidad.
Debemos caracterizar también como fascismo la ruta que sigue la Unión Europea, basta hablar sobre su política racista de migración, su defensa del colonialismo, su militarización forzada en beneficio del complejo industrial-militar, su sometimiento al proyecto sionista más allá de hipócritas palabras de consuelo, para desvelar el carácter fascista del que hablamos. Europol ha vuelto a señalar la lucha social y la disidencia política como amenaza terrorista, considerando el marxismo-leninismo, los movimientos ecologistas, la solidaridad proPalestina y a los okupas como “terrorismo de izquierda”. Desde luego estas tesis político-policiales son incompatibles con una concepción mínimamente democrática de la vida pública.
No soy indicado para dar consejos a nadie, pero ya que me lo pides lo haré recordando un verso de Miguel Hernández en su poema ‘Eterna Sombra’, el último poema que escribió en la primavera de 1941 en la cárcel de Ocaña.
“Soy una abierta ventana que escucha.
Por donde va tenebrosa la vida.
Pero hay un rayo de sol en la lucha
que siempre deja la sombra vencida”