
Muro de denuncias:
-Porteros de discoteca ¿asesinos impunes?
El caso de la muerte del joven Kerman Villate por un brutal puñetazo de un matón de discoteca, al parecer ‘protegido’.
Kerman Villate Beitia tenía 31 años. En la madrugada del 23 de febrero de 2025, un portero de la discoteca Mitika de Vitoria-Gasteiz le propinó un golpe de una violencia extrema. Esta agresión le produjo la muerte prácticamente de forma inmediata.

Kerman llegó al control de acceso de Mitika junto a sus amigos. Mientras ellos pudieron acceder, a Kerman le denegaron el paso. Sus amigos intentaron interceder para resolver la situación. Minutos más tarde le dicen a Kerman que entrará en breve y los amigos deciden bajar al local.
Las grabaciones muestran que Kerman permaneció esperando con absoluta tranquilidad y se le ve interactuando con conocidos presentes en la zona. No se observa ninguna actitud agresiva ni situación de tensión por parte de Kerman ni de nadie presente en la zona.
Menos de un minuto antes de la agresión, el responsable del equipo de porteros salió del interior del local y reunió a sus hombres. Tal y como recoge el auto del juez de instrucción, realizó dos gestos señalando de forma evidente la zona de la mandíbula mientras dirigía la mirada hacia el portero que posteriormente agrediría a Kerman. Este respondió simulando un golpe en esa misma zona de su cara y asintiendo con la cabeza.
30 segundos después, y aprovechando la entrada de 2 personas que le servían de pantalla visual, el portero agresor, sin mediar palabra, ni discusión, ni interacción alguna, golpeó a Kerman con una violencia extrema que terminó provocándole la muerte. La agresión se realizó, a traición, sin ningún motivo aparente, y sin que Kerman pudiese ser consciente de que iba a ser agredido. Tras la agresión, abandonó el lugar caminando hacia el interior del local con total indiferencia.
El Juzgado de Instrucción número 3 de Vitoria-Gasteiz acordó la prisión provisional del portero investigado dos días después del ataque mortal. En su resolución de 30 de septiembre de 2025, el juez instructor, ante los indicios sólidos de la gravedad de los hechos, decidió que fuesen enjuiciados por un Tribunal del Jurado como un posible delito de asesinato u homicidio doloso, que es lo que corresponde en estos casos. Para ello valoró, entre otros elementos, la capacidad lesiva del agresor, la zona corporal elegida para el ataque, la forma de ejecución, la ausencia de cualquier enfrentamiento previo y la conducta posterior a la agresión, considerando la concurrencia de una alevosía sorpresiva.
El informe forense refleja la extrema violencia del impacto. La fuerza del golpe directo recibido por Kerman del agresor le provocó la fractura de ambas mandíbulas y la extracción de un fragmento óseo de aproximadamente 1,5 centímetros, que quedó incrustado en la base de la lengua.

Pero el 26 de noviembre de 2025, la Audiencia Provincial de Álava revocó la decisión del juez que había investigado el caso desde el principio.
Por extraño que pueda parecer, la fiscalía recurrió la decisión del juez instructor incurriendo en graves alteraciones de las evidencias y dando credibilidad a la versión del agresor, pese a que durante la investigación tanto el juez como la Policía Criminalística habían demostrado la falsedad de su relato, incompatible con los hechos documentados. La Audiencia Provincial asumió este relato, rebajó la gravedad de los hechos a un homicidio imprudente en concurso con lesiones dolosas, dejando al agresor en libertad provisional tras pagar una fianza de solo 6.000 euros e impidiendo que sea juzgado por las calificaciones más graves.
Consideramos que esta actuación no se ajusta a la gravedad de lo ocurrido y supone un profundo desprecio hacia la víctima, su familia y la sociedad en su conjunto. Al descartar el dolo y la alevosía de forma precipitada en fase intermedia, la Audiencia de Álava invade decisiones que debían haberse adoptado en un juicio con todas las garantías, impidiendo que el hecho sea enjuiciado de forma completa por el jurado que naturalmente le corresponde. La familia recurrió esa decisión, pero el 30 de abril de 2026 el Tribunal Supremo comunicó que no admitía el recurso por un motivo exclusivamente formal. Es decir, el Supremo no analizó las pruebas ni decidió cómo debían calificarse los hechos.
Antes de la muerte de Kerman ya existían actuaciones y advertencias relacionadas con la violencia ejercida en el acceso al local. Tras lo sucedido, la familia pidió aclarar qué se conocía, qué medidas se habían adoptado y qué responsabilidades administrativas podían existir.
El 25 de mayo de 2026, el Ararteko recomendó al Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz que respondiera de manera expresa, motivada e íntegra a la denuncia y que reforzara el control preventivo para garantizar el cumplimiento de las condiciones de seguridad en los locales de ocio.
El Ayuntamiento no ha cumplido las recomendaciones del Ararteko (aunque el propio consistorio reconoció que se habían registrado hasta 13 actuaciones relacionadas con presuntas agresiones de porteros de Mítika a clientes durante los meses anteriores a la muerte de Villate). y ha negado a la familia información que puede ser de gran importancia para el proceso judicial.
Trabajamos para que se expliquen las advertencias previas, se revisen las actuaciones realizadas y se adopten medidas que eviten que algo similar vuelva a suceder.
Presentamos Egia Kermanentzat Elkartea y compartimos públicamente el relato, el recorrido del caso y nuestras líneas de trabajo.
El 2 de agosto, cuatro jóvenes relatan en un reportaje de Radio Euskadi las agresiones a manos de porteros de la discoteca Mítika, en los meses previos a la muerte de Kerman. Todos los casos fueron denunciados ante la Ertzaintza.
Según los relatos de estos cuatro jóvenes, cuyas identidades han sido protegidas, las agresiones se produjeron de forma repentina, sin advertencias previas y con un elevado nivel de violencia. Sus testimonios están respaldados por denuncias presentadas ante la Ertzaintza y, en algunos casos, por procedimientos judiciales ya celebrados o todavía pendientes.
Uno de los jóvenes ha relatado que perdió el conocimiento durante varios minutos tras recibir un único golpe, cuando abandonaba el local por una zona acotada por la que, según afirma, otro vigilante le había permitido el paso. Otro asegura que fue agredido por varios porteros cuando regresó a recoger su chaqueta. Un tercer testimonio sostiene que el mismo portero posteriormente implicado en la muerte de Kerman Villate le perforó el tímpano de un golpe en el oído.
Y han expresado su descontento con la respuesta judicial obtenida tras denunciar los hechos. Algunos aseguran que no fue posible identificar al presunto agresor durante el juicio, mientras que otros afirman haberse sentido desinformados o inducidos a renunciar a continuar con el procedimiento. En varios casos, manifiestan que las resoluciones o el desarrollo de las actuaciones judiciales les resultaron decepcionantes.
La familia y el grupo de solidaridad realizó actos el 2 de agosto y el 5, día principal de las fiestas de la ciudad alavesa.