
Revolución, resistencia y memoria.
Patrimonio de la Humanidad (Tomo II)
Xabier Peñalver. Txoria Errekan, 2025.
Canadá

-Museo Canadiense de la Historia, en Gatineau.
Anteriormente denominado Museo Canadiense de la Civilización, fue construido entre 1983 y 1989 por el arquitecto Douglas Joseph Cardinal en la ciudad de Gatineau, perteneciente a Quebec y separada por el río Ottawa de la capital Ottawa, asentada en Ontario.
Este espectacular conjunto ubicado en un lugar estratégico, con una arquitectura innovadora y una concepción de tradición indígena, es el centro más visitado de Canadá. Dentro de sus grandes dimensiones cuenta con sendas construcciones engarzadas por medio de rampas, terrazas y zonas ajardinadas; una está dedicada al estudio, tratamiento y depósito de los materiales y otra está dedicada al área expositiva.
El edificio está dominado por las formas curvas determinadas por el origen indígena de su creador, relacionadas con la naturaleza y el entorno en el que se movió. El Museo Nacional del Indio Americano de Washington D.C., construido por el mismo arquitecto en 1998, presenta características en esta misma línea.
El museo de Gatineau, con sus formas envolventes propias del mundo natural cuenta en su interior con inmensas salas distribuidas en cuatro plantas que ocupan una superficie expositiva de 25.000 m². En ellas se presentan materiales relacionados con la historia de este territorio norteamericano desde las etapas prehistóricas desde hace en torno a 20.000 años a la actualidad.

En todo momento están presentes elementos relacionados con las poblaciones nativas originarias de estos territorios, tales como tótems, cientos de materiales diversos así como la gran pintura ubicada desde 1993 en la cúpula del museo de 19 m de diámetro. denominada “Moming Star” del artista indígena Alex Janvier. En ella destaca la estrella como indicadora de dirección, estando dividido el círculo en cuatro partes con fondos de color amarillo, azul, rojo y blanco respectivamente. en referencia a la historia temprana en armonía con la naturaleza (amarillo), a los cambios provocados por el contacto con la civilización europea (azul), al renacimiento y el optimismo (rojo) y a la reconciliación y el retorno a la armonía (blanco).
A través de sus amplias salas y mediante la aplicación de innovadoras tecnologías puede apreciarse la importancia de las poblaciones indígenas a través de sus culturas y formas de pensar, a la vez que constatar el quiebro radical que supuso la entrada de los colonizadores en estas ricas tierras en recursos y formas de vida y creencias. La denominada Gran Galería, elemento central de interior del museo está totalmente dedicada a los pueblos aborígenes.

Dentro del edificio se encuentra también el Museo Canadiense del Niño.
Sin embargo, la concepción ligada a las poblaciones originarias, eje del proyecto de Cardinal no fue del gusto del gobierno canadiense en 1984, quedando en suspenso la obra que, no obstante, gracias a la perseverancia del arquitecto, logró llevarse a cabo, siendo hoy un referente a nivel mundial.

-Museo de la Civilización, en Quebec.
El museo se sitúa en la calle Dalhousie 85 de Quebec, en las proximidades del río San Lorenzo y fue inaugurado en 1988. Dedicada al estudio de la cultura y las civilizaciones, está construido con una arquitectura moderna y bien integrada en el entorno tradicional. Dispone de amplias salas en donde se muestran importantes colecciones relacionadas con la historia y la memoria, destacando el pasado de las poblaciones indígenas, su opresión y su problemático futuro, todo ello expuesto mediante nuevas tecnologías.
Los ricos materiales disponibles relacionados con las formas de vida de las poblaciones que ocupaban el norte del continente americano están acompañados de textos explicativos que reflejan el cambio que se producirá con la llegada de los franceses e ingleses a esas tierras con unas aspiraciones muy concretas: modelar los espíritus de las poblaciones autóctonas mediante la actuación de los misioneros, intervenir en el orden jurídico para lograr el poder político e imponer los rasgos de la cultura europea.

Todo ello unido a la explotación de sus recursos naturales y a la expulsión de sus tierras. La base de estas actuaciones era la pretendida superioridad de la civilización europea y de la fe cristiana.
Con estos métodos, se ha ido produciendo, generación tras generación, una asimilación mediante la apropiación de sus territorios, su sedentarización, y por medio de las llamadas escuelas residenciales hacer desaparecer las tradiciones orales de sus ideas para suplantarlas por la transmisión institucional y por los conocimientos occidentales.
En las distintas áreas de exposición permanente se tratan temas relativos a la política de asimilación por parte de los colonizadores tales como la vida en las reservas y en las escuelas residenciales, las ilegalidades y la pobreza —fuente de problemas sociales, las luchas y los logros en lo político, las legislaciones sobre los indígenas en los siglos XIX y XX, o la actividad de los misioneros a lo largo de tres siglos.
En la exposición están presentes ocho naciones de los pueblos de lengua y cultura algonquina, el nomadismo unido al mundo animal; dos naciones de cultura iroquesa, pueblos sedentarios, con fortificaciones y cultivos vegetales, y los inuit, ejemplo de supervivencia en el ártico por medio del ingenio y el respeto al medio natural.

-Escuela residencial india, en Kamloops.
Este centro de “reeducación” situado en la provincia canadiense de Columbia Británica fue abierto en 1890 por el gobierno de Canadá, dirigido por la iglesia católica, destinado para los niños indígenas con el fin de convertirlos en “canadienses”. A lo largo de un siglo fueron arrebatados a sus familias para darles una educación encaminada a anular su cultura originaria, padeciendo durante su estancia malos tratos, torturas y en muchos casos acabar muriendo.
En el año 2021 fue hallada en el jardín de este internado una fosa común con 215 niños indígenas enterrados sin ningún tipo de identificación. En las islas del Golfo de Canadá, en Isla Kuper (Penelakut) se hallaron el mismo año 160 tumbas infantiles indocumentadas y sin marcar. Igualmente, en el internado de Marieval, dentro de la provincia de Saskatchewan se han hallado 751 tumbas sin nombre.

Entre los años 1890 y 1997 funcionaron más de 130 escuelas de este tipo por las que pasaron en torno a 150.000 niños indígenas. siendo administradas por órdenes religiosas, en su mayoría católicas. En 2015, el Proyecto de Niños Perdidos había identificado hasta esa fecha más de 4.100 menores fallecidos en estos internados, habiéndose descubjerto hasta hoy 1.200 tumbas sin señalizar. Hay que tener en cuenta que este tipo de investigaciones casi acaba de comenzar.
Los objetivos centrales de estas escuelas residenciales eran la separación del niño del medio familiar y cultural, su socialización en el pensionado y su emancipación por medio de la asimilación. En 2022, en el día de Canadá, se derribaron varias estatuas de las reinas Victoria e Isabel II en Winnipeg tras el hallazgo de los restos de cientos de niños indígenas en fosas sin identificación. Así mismo han sido incendiadas varias iglesias en distintos puntos de Canadá.