
Memoria histórica imprescindible:
Más y más fosas con asesinados por el franquismo
CÁCERES
-Los primeros trabajos arqueológicos en Villamesías (Cáceres) hallan seis cuerpos en una fosa común del franquismo.
Noventa años después de la Batalla de Villamesías, los primeros trabajos arqueológicos han sacado a la luz los primeros indicios de la fosa común que durante décadas señalaron los vecinos del municipio. Allí, junto a la placa que recuerda a quienes «murieron el día dos de agosto de 1936 por la libertad y la democracia», han aparecido los restos de al menos seis personas.
Descubren a seis personas enterradas en distintas posiciones, algunas boca abajo y superpuestas unas sobre otras. Junto a ellos se han localizado prendas de vestir correspondientes a la época, elementos que, según las responsables del proyecto, constituyen indicios muy relevantes de que podrían corresponder a las víctimas de la Batalla de Villamesías, ocurrida el 2 de agosto de 1936.
La intervención tenía un objetivo claro: comprobar si los testimonios transmitidos durante generaciones tenían base arqueológica. «Existían testimonios previos que situaban a las víctimas en este cementerio, aunque no se conocía el lugar exacto. Nuestro objetivo ha sido localizar mediante sondeos mecánicos el punto donde podrían encontrarse esas personas».

La placa conmemorativa recuerda a cerca de un centenar de personas procedentes de las provincias de Cáceres, Badajoz y Ciudad Real que perdieron la vida en aquellos hechos defendiendo la República.
La investigación, sin embargo, no puede continuar por ahora. Los restos encontrados se introducen bajo la actual línea de nichos del cementerio, por lo que cualquier actuación requerirá un proyecto específico y la correspondiente autorización administrativa antes de poder ampliar la excavación. Hasta entonces, los restos permanecerán protegidos en el mismo lugar donde han sido localizados.

-Hallan una nueva fosa con restos humanos de cinco víctimas de la dictadura franquista entre Almoharín y Miajadas (Cáceres)
La tierra vuelve a hablar en la provincia de Cáceres. Apenas unas semanas después del hallazgo de los primeros restos humanos en una fosa común de Villamesías, se ha confirmado un nuevo avance en la búsqueda de víctimas de la dictadura franquista. En esta ocasión, los trabajos arqueológicos desarrollados en las proximidades de la ermita de El Santo, entre Almoharín y Miajadas, han permitido localizar varios restos óseos en una fosa, correspondientes a cinco personas.
Los trabajos que ejecuta la empresa FOTEX S.L. en el entorno de la ermita de El Santo, ubicada junto a la carretera EX-206 y el río Búrdalo, han permitido localizar una fosa con varios restos humanos del franquismo. Cinco hasta el momento, pero la intervención busca recuperar los restos de 22 personas desaparecidas. No obstante, los trabajos se han paralizado el 21 de agosto. La lista completa de desaparecidos contempla a 12 vecinos de Miajadas sacados del pueblo el 27 de agosto de 1936, y a 10 vecinos de Almoharín fusilados el 27 de noviembre del mismo año.
En un inicio se creía que los cuerpos de los vecinos de Miajadas se habían enterrado en el cementerio de Almoharín. No obstante, gracias a la investigación del equipo y con la recuperación de testimonios de familiares, vecinos y relatos de investigadores locales, se ha podido comprobar que la realidad fue muy diferente. Las personas de Miajadas no llegaron nunca al pueblo vecino, sino que el camión que transportaba a los 12 desaparecidos paró a la altura de la ermita de San Bartolomé, conocida como El Santo.
Uno de los testimonios que pudieron comprobar parte de esta hipótesis fue el de Bartolomé David, narrado hoy por su nieto Vicente Llanos Nieto. Tal y como le contó su abuelo, él era uno de los prisioneros que viajaba en ese camión. Pero afortunadamente logró escapar junto a otro hombre. “Se tiraron del camión y este se rompió los dientes al saltar, siguió río abajo y llegó a una huerta en la que tenían familiares, para despedirse de la familia, y de ahí pasó a Santa Amalia, que estaba por la zona republicana, y de ahí pasó a Don Benito, donde dio el testimonio de todo lo que había pasado”.

La valentía de Servanda y Filomena
Por testimonio de uno de los verdugos, de anciano arrepentido, se conoce que entre las personas que se encontraban en el pelotón para ser asesinadas “había dos mujeres y eran más valientes que los hombres”. Mientras estos lloraban, fueron ellas, Servanda y Filomena, quienes daban ánimos al grito de “¡Viva la República!“ y ”¡No pasarán!“. Aunque no se conocen muchos más detalles sí que se ha podido saber con el tiempo que la segunda estaba embarazada en el momento de su ejecución.