
Muro de denuncias:
Guerra sucia
-El atestado de la Policía Nacional intenta convertir la agresión grabada a la profesora en un accidente administrativo
La víctima acabó con dos puntos de sutura, contusiones en tórax y mandíbula, y una versión oficial que insulta a la inteligencia cuando medio mundo ha visto las imágenes.
CUANDO EL ATESTADO QUIERE TAPAR LO QUE VIERON LAS CÁMARAS
Hay veces en que el problema no es solo la violencia. Es la literatura posterior. Esa prosa burocrática que aparece después del golpe, cuando alguien intenta convertir una agresión por la espalda en una maniobra limpia, proporcional y casi inevitable. Pasó en València, durante la huelga educativa del 31 de mayo, y ahora vuelve a pasar sobre el papel. El atestado de la Policía Nacional sostiene que el antidisturbios que empujó por la espalda a una profesora “hizo uso de la mínima fuerza reglamentaria”. Mínima fuerza. Dos palabras pensadas para dormir expedientes. Dos palabras que chocan contra los vídeos, contra la barbilla abierta de la víctima, contra los dos puntos de sutura, contra las contusiones en el tórax y la mandíbula, y contra algo bastante incómodo para ciertas versiones oficiales: la realidad.
Según la documentación a la que ha tenido acceso elDiario.es, el informe fue elaborado en la madrugada del 1 de junio, apenas unas horas después de los hechos. A las 00.16, cuando las imágenes ya circulaban por redes sociales y medios de comunicación, la maquinaria del relato policial ya estaba funcionando. Y qué relato. Dice el atestado que la mujer sufrió una “caída accidental” causada por una “pérdida de equilibrio” cuando el agente intentó “apartarla” de la vía. La frase tiene mérito. Borra el empujón. Borra la espalda. Borra la carrera. Borra el cuerpo que cae. Borra la responsabilidad. Todo queda reducido a una especie de fenómeno físico inevitable, como si la profesora hubiera tropezado con la gravedad y no con un antidisturbios.
La versión policial no describe una agresión. La desinfecta. La pasa por el lenguaje del poder hasta dejarla irreconocible. Habla de “inercia de la carrera”, de “resultado no buscado ni pretendido”, de actuación “accidental y ajena a la finalidad perseguida”. El problema es que hay vídeos. Numerosos vídeos. Y los vídeos, por mucho que molesten, tienen la mala costumbre de no redactar atestados para justificarse.
La profesora, según esa versión, estaba “en medio de la carretera alentando activamente a la masa a invadir la avenida”. Pero los vídeos muestran otra cosa. Se la ve de espaldas a la carretera, caminando por la calzada, a varios metros de la acera. La Policía asegura también que desobedeció indicaciones “en reiteradas ocasiones”. Otra afirmación que, según lo conocido hasta ahora, no aparece reflejada en las imágenes difundidas. Y ahí empieza la grieta. Porque cuando un atestado necesita discutir con lo que todo el mundo ha visto, quizá el problema no lo tiene la ciudadanía. Quizá lo tiene el atestado…
La profesora no cayó por accidente. Cayó porque un agente la empujó por la espalda durante una protesta educativa. Eso es lo que muestran las imágenes.

Casos ‘aislados’
-El policía que falleció en Ibiza había consumido drogas y atacó a su pareja.
La mujer pudo escapar de la vivienda con diversas heridas.
Investigan la muerte de un policía nacional en Ibiza, que había agredido a su mujer anteriormente.
La Policía Nacional investiga el fallecimiento de un agente de 36 años hallado sin vida la madrugada del lunes 22 de junio de 2026 en su vivienda de Ibiza, situada en el barrio de sa Penya. Las primeras investigaciones apuntan a que la muerte pudo deberse a un colapso pulmonar provocado por una intoxicación de sustancias estupefacientes o medicamentos, descartándose por completo la intervención de terceras personas en el deceso.
El suceso se desencadenó tras un fuerte enfrentamiento en el domicilio donde el agente, bajo los efectos de las drogas y sufriendo episodios delirantes, agredió a su pareja.
La mujer se encerró inicialmente en el cuarto de baño y logró escapar por una ventana de la vivienda, sufriendo cortes en las piernas. Pidió auxilio a una vecina que también es miembro del cuerpo policial.
Al regresar a la vivienda tras alertar al 091, encontraron al policía ya inconsciente. Los sanitarios desplazados al lugar intentaron reanimarlo sin éxito.
El fallecido, natural de Valencia, había estado de baja por ansiedad y recientemente realizaba labores administrativas de oficina en la comisaría de Ibiza. De hecho, se encontraba en su último día de servicio en la isla antes de ser trasladado a un nuevo destino en Ceuta o Melilla.
No constaban antecedentes por malos tratos ni registro en el sistema VioGen.
LA CLASE OBRERA DEJANDOSE AHOSTIAR, ES PARA FLIPAR, SI LLEGA A EMPUJARME A MI ESTE PUTO TXAKURRAS ESTE PUTO POLICÍA NAZI-ONAL (LA GESTAPO española) LE HUBIESEN PROOINADO UNA SOMANTA DE HOSTIAS, YA BUSCARÍA ALGO ALREDEDOR, UN LADRILLO O ALGO. TODA AUTODEFENSA Y TODA VIOLENCIA SON TOTAL Y ABSOLUTAMENTE LEGITIMAS PARA QUE LA CLASE OBRERA SE DEFIENDA DE SUS OPRESORES, A VER CUANDO COÑO LES ENTRARÁ EN LA CABEZA A LA CLASE OBRERA.