
Cuando contar verdades significa ocultar otras…
-El Gobierno reconoce los asesinatos de sólo 63 personas por parte de los aparatos del Estado en la Transición.
La Transición nunca se dio y mucho menos fue modélica, como nos dijeron. En su tiempo nos mintieron descaradamente y, lamentablemente, muchísima gente se lo creyó. Y de aquellos polvos estos lodos, y acotando años, y negando a los que más dieron.
Nos hablaron de Transición, pero ésta nunca se hubo dado; las estructuras del Estado (franquista) quedaron intactas. En el colmo de la desfachatez nos vendieron lo que no existió (la Transición) calificándola de modélica. ¡Cuánto cinismo! Entre 1976 y 1980 la policía, la Guardia Civil y la extrema derecha asesinaron a más de cien personas y miles de detenidos fueron salvajemente torturados.
Ahora, tantos años después, el Gobierno reconoce por primera vez los asesinatos por parte de los aparatos del Estado de sólo 63 personas, entre 1979-83 .
El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha hecho públicos en Madrid los tres informes previstos por la Ley de Memoria Democrática de 2022. El primero de estos documentos concluye y reconoce de forma oficial la existencia de solo 63 víctimas mortales a manos de la Policía o de organizaciones de extrema derecha entre la entrada en vigor de la Constitución y el año 1983. La investigación, integrada por catedráticos de Derecho Penal e historiadores, determina que la llamada “modélica Transición española” tuve “espacios grises donde se mantuvieron inercias y prácticas represivas heredadas de la dictadura franquista, debido a una defectuosa depuración de las instituciones que derivó en abusos policiales, intervenciones ilegales y la proliferación de bandas ultraderechistas que recurrieron al terror con la tolerancia de ciertos sectores de la autoridad”.

De acuerdo con el desglose cronológico y geográfico de la comisión, la mayor parte de los crímenes se concentraron en Madrid y en diversas localidades de Hego Euskal Herria, siendo 1980 el año más letal del periodo analizado con 28 asesinatos, seguido por 1979 con un total de 22 muertes. Del conjunto de las 63 víctimas identificadas, 28 fallecieron por el uso ilegal de la fuerza por parte de agentes policiales o de la Guardia Civil en contextos de huelgas, manifestaciones o controles de tráfico, destacando casos como el del adolescente de 14 años Ursino Gallego en Parla, la activista ecologista Gladys del Estal o los tres jóvenes torturados en el denominado Caso Almería tras “ser confundidos con militantes de ETA”. Por otra parte, las 35 muertes restantes fueron ejecutadas por facciones de la ultraderecha, el Batallón Vasco Español, la Triple A o Fuerza Nueva, responsables de atentados mortales como los de los jóvenes Yolanda González y Andrés García Fernández en Madrid, o la detonación de una bomba en un bar de Barakaldo (Bizkaia) en 1980 que costó la vida a Liborio Arana, Manuel Santacoloma, María Paz y Pacífico Fica.
El informe retoma la controversia política generada durante la tramitación de la normativa y delimita de forma estricta el universo de estudio, excluyendo de manera explícita de este análisis a los miembros de organizaciones que fueron asesinados en “actividades dirigidas a subvertir el orden constitucional” a manos del Batallón Vasco Español, de los GAL o mediante “actuaciones policiales descontroladas”, bajo el criterio de que la comisión solo abarca a “quienes se significaron activamente por la consolidación democrática”. Asimismo, los expertos recomiendan la puesta en marcha de un canal seguro y permanente para la recepción de nuevos casos y la ampliación futura de las investigaciones hacia los delitos de tortura y tratos degradantes.
Por último, el tercer informe institucional aborda de manera integral la discriminación sistemática contra el pueblo gitano, concluyendo que el colectivo ha sido “objeto de una represión continuada por parte del Estado desde hace seis siglos”.

*Este informe es otro remiendo roto, parcial, incompleto y sectario.
-Por ejemplo: Francisco Javier Martín Eizaguirre (1937-1979)
Comunista vasco, dirigente del PCE(r), asesinado en París en junio de 1979 por el BVE. NO se incluye en el listado. Y así con muchas y muchos revolucionarios asesinados…
Al menos 330 muertos a manos policiales o ultras, o en las cárceles de exterminio en la alabada «Transición española»
Ni siquiera se ponen de acuerdo. Lo mismo celebran 50 años de libertad contando desde 1975, que se olvidan de los asesinados desde y en ese año y hasta el 29 de diciembre de 1978, que entra en vigor su constitución encabezada con el águila fascista. 4 años de sangre y asesinatos ninguneados o no reconocidos. Y resumen parte de los crímenes solamente desde 1979 a 1983. El año de inicio de la guerra sucia paraEstatal de los GAL y del PSOE. Por eso muchas cronologías más profundas reconocen el periodo 1975-1987 como el a estudiar (última reivindicación GAL), no lo que al Gobierno se le ocurre. Lo de EXCLUIR a los y las militantes revolucionarios asesinados de sus listados oficiales, por “actividades dirigidas a subvertir el orden constitucional”, significa arrancar de la historia a decenas y decenas de personas que dieron lo que más se valora, la vida, en el desarrollo de la lucha contra el fascismo heredado de Franco.
A las y los más comprometidos, cal viva y negación. Morir en huelga de hambre en prisión. Tiro en la nuca presentado como enfrentamiento. Militantes políticos presentados como armados. Desollados hasta la muerte en torturas… ¡Y queréis que les olvidemos¡!?

Hablan mucho de memoria histórica, pero con estos detalles sectarios y muy interesados, solo decimos que las y las lectoras busquen información y hemeroteca mucho más objetiva (y real). La hay, y abundante.