
Cartas desde prisión:
LOS CRÍMENES DIARIOS MÁS SILENCIADOS
Pablo Hasel. Prisión de Lledoners. Mayo 2026
Si hay unos crímenes especialmente ocultados en el Estado español, son las muertes -evitables, por eso son crímenes- encubiertas por el eufemismo de «accidentes laborales» y que no son más que terrorismo patronal. En 2025 y según datos oficiales, 735 trabajadores perdieron la vida en su centro de trabajo. Las cifras de los años anteriores oscilan entre los 700 y los 800. Lo que supone una media de dos trabajadores empujados a la muerte diariamente. Si le sumamos la cantidad de trabajadores que no fallecen en el puesto de trabajo pero sí como consecuencia de las condiciones que padecen, desarrollando enfermedades y dolencias de todo tipo sin ni siquiera el tratamiento adecuado, las cifras se multiplican una barbaridad. Pero no hay registros al respecto.
De hecho, pese a que una gran parte trabajen entre numerosas sustancias tóxicas (se calcula que existen alrededor de 20.000 tipos en los materiales con los que distintos sectores entran en contacto), solo un 0,23% de estos que padecen un cáncer mortal son reconocidos como fruto del ambiente laboral. En Alemania se reconoce a un 32% y la media europea es de un 54%. Una vez más el Estado español se sitúa a la cola europea. Aquí, las enfermedades profesionales llevan 20 años sin actualizarse. Además de que se obliga a muchos trabajadores a acudir enfermos al trabajo e incluso ante el serio peligro de catástrofes naturales como sucedió en la Dana u otras ocasiones.
Solo en 2025 están contabilizados 1.163.147 «accidentes laborales» 3.701 de los cuales considerados muy graves, Una media que no ha descendido desde que en 1995 se aprobó la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. En el sector de la construcción se multiplican por cuatro y los trabajadores migrantes (especialmente de Marruecos, Senegal, Colombia y Ecuador) duplican la estadística. Algo que cabe recordar a quienes difunden discursos racistas que buscan dividir a la clase obrera para que precisamente no haya unión para enfrentar estas condiciones criminales e indignas.
Si ya estas cifras oficiales son peor que escandalosas, hay que tener en cuenta que están rebajadas. El verano pasado solo se reconoció una muerte por golpe de calor en el trabajocuando fueron muchas más. Muchos «accidentes” por falta de seguridad son tapados bajoamenazas de los explotadores. Numerosos trabajadores considerados «ilegales» al no tener susituación regularizada, ni siquiera pueden ponerlo en conocimiento por ese temor añadido.
Esta violencia cotidiana se suma a otras condiciones laborales sangrantes que el Gobierno «progresista» ha perpetuado e incluso ha permitido que empeoren con la pérdida de poder adquisitivo. La Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, aún tiene la jeta de presumir del panorama mientras fiel servidora de la oligarquía, las grandes fortunas baten récords de beneficios manchados de sangre obrera. Con la gran ayuda de sus sindicatos que a cambio de cuantiosas sumas de dinero pactan estas condiciones y la nula resistencia consecuente. A todos ellos solo cabe señalarlos alto y claro por provocar -o ayudar a que así sea- incontables tragedias y sufrimientos.
¿Por qué los medios y politicuchos voceros del capital ocultan estas muertes evitables? Porque son una cuestión de clase. Hacerlo implica contribuir a crear conciencia de clase, a que se sepaquienes son los auténticos y mayores terroristas. Que no solo quitan la vida a trabajadores de este Estado -muchos de ellos jóvenes con toda la vida por delante-, también sobreexplotandocon sus multinacionales en muchos otros países con condiciones aún peores. Como ellos loocultarán al servir a la clase culpable y opresora, corresponde a nosotros visibilizarlo. Difundirlo junto a la conclusión de que para hacer frente a tanta violencia de quienes encimadicen ser pacifistas, necesitamos organizar la autodefensa obrera y popular. Para arrancarmejoras que entre otras cosas frenen esta barbarie y avanzar hacia la solución que ponga fin al Régimen de sobreexplotación criminal.

MUCHÍSIMAS GRACIAS MI QUERIDO CAMARADA PABLO RIVADULLA DURÓ (PABLO HASEL) POR ESTE NUEVO ARTÍCULO TUYO. DA GUSTO LEER TUS ARTÍCULOS. APARTE DE SER MUY INSTRUCTIVOS.
P R 0 P U E S T A – A –
PABLO HASEL
Somos más de 9 millones de Pensionistas
no me gusta decir (España)
podrías dedicarnos
una letra
reivindicativa
para colgarla en megafonia
En las calles
de los cinco continentes.
desde GALICIA.
EN TIEMPOS
DIFICILES,
¡PASO
FIRME!
SALUD.
envío mi e-mail: para recibir, la letra reivindicativa
para dedicárselo a lxs Pensionistas.
miguelhernandezbernardez@gmail.com
En Vigo, a 28 de Mayo de 2026
Gracias una vez más por denunciar los gravísimos abusos del Poder, Pablo.
Te deseo mucha suerte para que salgas pronto de prisión… sin que tengas que pedir «perdón» por cometer el «delito» de decir verdades.